Un enigma en sí mismo que prefiere que sean sus poéticas películas las que hablen por él. Así es Terrence Malick, uno de los mejores cineastas independientes de todos los tiempos que puede producir stendhalazos con meros instantes de sus películas al igual que puede soltar la turra más densa e indescifrable que te puedes tragar.

Con el estreno en tierras americanas de su última creación, Vida Oculta (A Hidden Life), vamos a repasar varios de sus tratados sobre la existencia, la tensión dramática y el amor. De peor a mejor, como es habitual.

8. Knight of Cups (2015) / Song to Song (2017)

Knight of Cups (Terrence Malick, 2015)

El combo mortal de la turra. Los Sub-Zero y Scorpion de La Nada. Uno es su propia versión de Entourage y otro tiene tanta chicha como reportajes que se hacen entrevistando a asistentes del Primavera Sound. Sus cuatros películas de esta década podrían considerarse como “La tetralogía de la murga”, pero aquí estira tanto el chicle de la metafísica y la experimentación narrativa que ya ni el stendhalazo de las imágenes compensa para ofrecer una experiencia satisfactoria.

7. El Nuevo Mundo (2005)

The New World (Terrence Malick, 2005)

Su particular interpretación de la historia de Pocahontas (Malick anticipando los 47 remakes de acción real de clásicos Disney) daría el primer paso hacia la narración más libre y descentrada que marcaría su cine durante está década, además de ser la primera de su fructífera colaboración con el director de fotografía Emmanuel Lubezki. Sin embargo, hay un límite donde los planos de cámara girando alrededor de dos personajes te sostienen una película, y esta juega demasiado con esos límites.

6. El Árbol de la Vida (2011)

The Tree of Life (Terrence Malick, 2011)

Es posible que esta peli popularizase una de las frases más utilizadas para hablar de cine en la era Internet, la gran película que “no es para todo el mundo”. A día de hoy, sigue esquivando calificaciones tradicionales del tipo “Buena” o “Mala” de la misma manera que elude cualquier elemento de narración tradicional. A ratos me apetece adorarla sin remedio y a ratos me apetece darle un golpe de remo a Malick. Pero ese conflicto constante, latente incluso en la misma película, la hace tan inclasificable y única.

Aparte, no se me ocurre una película que, sin quererlo, sea perfecta para comprobar que tienes configurada correctamente tu televisión.

5. To The Wonder (2012)

To the Wonder (Terrence Malick, 2012)

Sé que lo que acabo de hacer ahora suena a una atrocidad, pero antes de molerme a palos, escuchadme un momento.

Muchos la acusan como otra turra insoportable como las dos que la sucedieron y que fue una decepción con respecto a El Árbol de la Vida, pero está más cerca de esta en ciertos aspectos que de las otras dos. Probablemente sea una exploración más cercana e íntima a temas como el amor, la fe y sus tribulaciones, haciendo un buen uso de la distancia del idioma como barrera entre sus personajes y del habitual estoicismo facial de Ben Affleck (menudo combo de dejar claro qué clase de marido es con esto, Perdida (David Fincher, 2012) y su discurso en los Oscars). 

Quizá hacer una película más abiertamente sentimental y romántica sonó a conformismo por su parte, pero su exploración de un amor fracturado y en constante tensión mediante esos momentos intermedios entre las cosas que se dicen la hacen única en su especie, el género romántico, y no la hacen tan incomprensible y vaga como sus detractores exclaman. De hecho, probablemente su historia sea más fácil de seguir que una de Transformers.

4. Vida Oculta (2019)

A Hidden Life (Terrence Malick, 2019)

La vuelta de Malick al cine de narrativa (y escritura) más convencional desde 2005 no renuncia a lo que le ha hecho un autor, en cierto modo, divisivo en la última década. Cámaras girando muy cerca de dos personajes en momentos íntimos, exploración profunda de temas como la religiosidad, hacer avanzar la trama con interacciones entre personajes más que haciendo que “pasen cosas”, insistir en ciertos aspectos a lo largo del metraje hasta que quedan un poco redundantes. Aunque vuelva a otro tipo de historias, la película sigue siendo tan “turra” como lo que viene haciendo desde El Árbol de la Vida.

Pero qué bien funciona todo. Qué poética y bella le sale la narración, y al mismo tiempo que dura se hace de ver por momentos. Es uno de esos casos donde todo lo bueno que hace te hace pasar por alto sus redundancias y sus momentos pesados. No creo que se pueda hablar de un retorno a la forma, pero si es uno de los Malick más interesantes y exquisitos de ver. Incluso durante tres horas.

3. Días del Cielo (1978)

Days of Heaven (Terrence Malick, 1978)

Que sólo grabasen durante 20 minutos al día para poder aprovechar “la hora mágica” (los últimos minutos de la puesta de Sol antes de la noche) como iluminación natural de la película dice mucho de la atención (¿obsesión?) de Malick por la imagen. Y qué duda cabe, el resultado es hermoso visualmente, con Oscar a la Mejor Fotografía como reconocimiento. El director progresó bastante en su particular forma de rodar y de contar historias, dando una belleza especial drama romántico de época.

2. La Delgada Línea Roja (1998)

The Thin Red Line (Terrence Malick, 1998)

Un hallazgo en sí misma, tanto en la fimografía de Malick como en el género. El cine bélico tiene tanta versatilidad como el autor que decida abordarla, y su particular toque convierte la Batalla de Guadalcanal en una de las experiencias más poéticas y sobrecogedoras. Además de tener la resonancia emocional que toda buena película del género tiene. La otra cara de Salvar al Soldado Ryan (Steven Spielberg, 1998), del mismo año.

1. Malas Tierras (1973)

Badlands (Terrence Malick, 1973)

Ya sé cómo queda poner en primer puesto la primera obra de un artista, pero no puedo evitar sentir predilección por la que es una de las mejores películas americanas de siempre. Un drama criminal nunca contado como tal, siempre con un buen establecido punto de vista y tan hermosa como compleja. Esplendida a todos los niveles, desde su look visual hasta las interpretaciones de Sissy Spacek y Martin Sheen, que por sí solas son un sostén de lujo para la película, además de por su brillante uso de la música. Es una película única.

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Sergio Gonzalvez
Sergio Gonzalvez
10 months ago

He leído la lista más que por interés, por ver en qué posición habíais puesto «el árbol de la vida», porque me parece un gran truño, por mucho cinéfilo que la haya puesto por los cuernos de la luna. Cuando la vi, quise volver a verla, porque me dormí en el cine, lo admito, pero después he sido consciente de que para nada es un obra maestra. Y aplaudo la primera posición de «malas tierras» sin duda gran película.

Esteban Martínez
Esteban Martínez
10 months ago

Yo habría puesto más arriba The new world.
Me parece fantástica.

Sergi Juan
8 months ago

Martin Sheen*

black_gallego
black_gallego
Reply to  Sergi Juan
8 months ago

Corregido, ¡gracias!

Sergi Juan
Reply to  black_gallego
8 months ago

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