Rage Against the Machine: su discografía, ordenada de peor a mejor

El regreso de Rage Against the Machine anunciado hace unos días fue una enorme fuente de ilusión para muchos en todo el mundo. También, una excusa perfecta para volver a recuperar todos sus álbumes, también el disco en directo en el Gran Olympic Auditorium. Y, ahora, una buena excusa para hacer uno de nuestros repasos discográficos de peor a mejor, así como alguna pequeña sorpresa al final.

4. Renegades (2000)

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Es difícil valorar en un mismo plano un disco de versiones con los otros discos “de verdad” del grupo. Aun así, ponerlo a la cola no es tanto por desmerecerlo en su esfuerzo como mérito del resto de discos. Aun así, quizá sea de los discos de versiones más trascendentes que ha hecho un grupo nunca, quizá por esa honestidad que reside en apuntar hacia referencias tan distintas y hasta contradictorias como Bob Dylan, Afrika Bambaataa & Soulsonic Force, Devo, Minor Threat o Bruce Springsteen.

3. The Battle of Los Angeles (1999)

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La última muestra de material original por parte del grupo mostraba que estaban lejos de aminorar en cuanto a ritmo y pegada. RATM muestran de nuevo un total dominio de su estilo y, desde ahí, crecen. Las guitarras de Tom Morello son arriesgadas pero directas, la línea instrumental muestra músculo y Zack de la Rocha lanza algunas de sus mejores líneas en temas que son imprescindibles del grupo. El quinteto de canciones inicial, a día de hoy, sigue siendo imbatible.

1. Rage Against the Machine (1992) / Evil Empire (1996)

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Es cobarde empatar discos en un puesto, mostrando indecisión para tomar una decisión aparentemente sencilla, pero lo fácil sería poner sólo el álbum debut en el primer puesto, que es lo que haría el 90% de la gente. Y qué duda cabe, hay motivos para poner Rage Against the Machine (el álbum) como su cima: gran parte de sus mejores temas están aquí, su espíritu incendiario y adolescente está todavía sin cortar y el impacto que tiene cuando lo escuchas por primera vez es inigualable.

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Pero hablemos de Evil Empire, un disco que conforme pasa el tiempo más parece el tapado de su discografía. Quizá por ser un disco que decidió jugar más con las posibilidades que les daba su singular mezcla de estilos en vez buscar la acumulación de temazos del debut. Las canciones toman más riesgos, tocando cierta complejidad, lo que unido al carácter crudo y energético del disco hacen de este uno de sus trabajos más ricos. 

Y precisamente por la contraposición que ofrece con el debut, ambos forman una pareja bastante complementaria e interesante. Por tanto, merecen compartir méritos por formar las dos caras de una misma moneda. Nada les falta, nada les sobra.


Y ahora, el bonus track, para que no se quede tan corto el repaso: los proyectos post-RATM ordenados de peor a mejor (al menos de los que merece la pena hablar):

5. The Nightwatchman

The Nightwatchman

Para completacionistas puros y duros. Morello dado a la canción protesta y desprovisto de artificios es bastante prescindible.

4. Prophets of Rage

Básicamente ha sido la manera de traer de vuelta a la actividad a RATM pero sin De La Rocha. Chuck D y B-Real cumplen bien la papeleta y algunos covers les quedan bien majos, sobre todo los que no son material de RATM. Eso sí, cuando han intentado hacer material propio ha sido el mejor argumento para ponerse suspicaz si anuncian nuevo disco tras la reunión.

3. Street Sweeper Social Club

Ha sido fácil para muchos tratar con desdén este proyecto de Morello con Boots Riley, quizá por interpretarlos como una versión más tamizada de RATM. Pero eso se queda demasiado en la superficie, a mi parecer, precisamente porque el proyecto sí se permitía replantear el tono de RATM, no suavizarlo, aportando más a la postre que Prophets of Rage, por ejemplo. Cosas como ‘The Oath’, ‘Clap for the Killers’ (qué contención) o ‘Promenade’ muestran precisamente el potencial de un proyecto que al final fue efímero.

2. One Day as a Lion

De La Rocha, acompañado de Jon Theodore (The Mars Volta), es probablemente el que más ha hecho por actualizar el tono y el estilo del grupo para encontrar nuevos terrenos a explorar (un terreno muy NIN, todo hay que decirlo). Sólo llegaron a un EP de 5 canciones, pero todas estupendas y de lo mejor que ha salido desde la ruptura del grupo.

1. Audioslave

Audioslave

La marcha de De la Rocha obligó a una búsqueda nueva de cantante, y si hay que buscar cantante nadie mejor que Chris Cornell. El problema es que Cornell es otro palo, otro estilo, y obligaba a reformular el grupo por completo. Quizá más directos, más rock duro al uso, pero este nuevo proyecto encontró terrenos nuevos e interesantes que con Zack no podían tocar. Los hallazgos de sus dos primeros discos no tienen nada que envidiar a algunos de la banda matriz, y bien merece la pena ponerlos en valor.