Es discusión recurrente la cuestión de cuáles son las mejores adaptaciones del medio del videojuego a la gran pantalla del cine. La respuesta más evidente debería ser la saga Resident Evil, ya sólo por el mero hecho de haber llegado a hacer seis películas, a cada cuál más disparatada que la anterior. Podemos discutir la fidelidad (o falta de ella) a los videojuegos originales, pero cuando tienes una franquicia tan irreverente y carente de vergüenza no te pones a trazar similitudes, te rindes a la gloriosa mamarrachez originada por Paul W.S. Anderson.

Y qué mejor momento para recordarlas que ahora, con el 25 aniversario del juego original recién cumplido y con la llegada esta semana (por fin) de la nueva aventura videojueguil de Anderson con Monster Hunter.

6. Resident Evil 2: Apocalipsis (2004)

Aunque Anderson preparó el guion para la secuela, se desmarcó de la dirección para poder hacer Alien vs Predator, dejando el marrón al inexperto Alexander Witt, operador de cámara. En añadido a la pobre dirección del debutante, especialmente débil en la acción cuerpo a cuerpo (algo primordial en estas películas por las características de la protagonista), el guion sobrerreaccionó a la iracunda respuesta de los turra-fans que no toleraron las libertades creativas y que se alejasen de la historia de los juegos. En su lugar ofrece un amasijo desdibujado con la historia del segundo juego y, especialmente, de Némesis, siendo fiel hasta en unos diseños absolutamente antinaturales en acción real (el traje de Jill Valentine) y que no cuajan con lo de la anterior. Lo mejor vuelven a ser Milla Jovovich y, como en casi todo en lo que sale Jared Harris, Jared Harris.

5. Resident Evil: Capítulo final (2016)

No será por falta de ambición e ideas por parte de Anderson, pero el Capítulo final queda como un desigual desenlace para una de las sagas de serie B glorificada más divertidas. El cineasta sabe integrar diferentes elementos de los juegos más recientes y de la ciencia ficción clásica, pero carga demasiado de argumento a la película cuando los mejores momentos de la franquicia vienen cuando pasa más de puntillas por el mismo. Aparte, la acción se presenta más caótica que nunca con un montaje esquizofrénico con infinidad de cortes que causan una total incomprensión de lo que está sucediendo y un potencial brote de epilepsia.

Sé que todo esto suena a tener demasiados remilgos cuando deberíamos estar curados de espanto a estas alturas, pero uno no puede evitar despegarse la sensación agridulce al ver cómo quedaron resueltas las entregas inmediatamente anteriores a esta.

4. Resident Evil (2002)

El origen lo marcó Paul W.S. Anderson, tomando de base su guion Undead, vagamente inspirado en los juegos, y terminó haciendo lo más parecido que hemos tenido a ver un disco de nu metal convertido en película. Algo desigual como peli de zombies, pero disfrutable por su cuidado diseño artístico, algunas secuencias de muerte realmente trabajadas (a favor de los láseres), el descubrimiento de Milla Jovovich como estrella de la serie B glorificada y su nada disimilada inspiración en Aliens. Quizá por eso le gusta a James Cameron.

3. Resident Evil: Ultratumba (2010)

Anderson volvió a la dirección con una cuarta película con la dura papeleta de solventar todos los frentes insalvables que había levantado al final de la anterior. La solución es… quitárselo todo de un plumazo en la primera escena de acción y devolver un poco la saga a la tierra. Aun así, se permite incorporar maravillosas ideas de bombero como el Axeman del recién lanzado Resident Evil 5 o emular el duelo final de Wesker y Chris Redfield. Tras la floja aventura con lo Alien vs Predator, el director volvió a reivindicarse como «vulgar auteur» con un divertido film de acción.

2. Resident Evil 3: Extinción (2007)

La película en la que Anderson decidió saltar de una vez el tiburón (y eso es decir mucho viendo las dos que la precedieron). Recurrió a un clásico como Russell Mulcahy, reconocido en el cine de género por películas como Los inmortales, para que dirigiera este wester post-apocalíptico que tan bien te referenciaba a la saga Mad Max y El día de los muertos como a Los pájaros. Su energizante ritmo se mantiene a lo largo de su poco más de hora y media de metraje, sus locuras son agradecidas y tiene más de una Milla Jovovich, lo cual es siempre bien.

1. Resident Evil: Venganza (2012)

Anderson llega a sus mayores niveles de megalomanía y vuelca aquí todas sus disparatadas ideas y sus influencias en una película tan demencial como imaginativa y tremendamente videojueguil (en el mejor sentido). Matrix, Aliens, cine de acción indonesio, lo que sea. Aquí la franquicia toca techo en su búsqueda de dividir la línea entre realidad y  simulación, con una espectacular creación de mundos por parte de Anderson, mientras que fluye de escena de acción a escena de acción con la cantidad justa de información para que siga habiendo un argumento.

Justo esto último, junto con una creativa personalidad visual, la hace mucho más fiel a los videojuegos que una replicación más fidedigna de los argumentos de los mismos. Y sin dejar de ser una película de gloriosa serie B, lo que la pone como la contendiente más clara a la hora de elegir la mejor adaptación de un medio al otro.

Artículo anteriorLa próxima sensación en cuidado facial van a ser mascarillas de corpse paint
Artículo siguienteCloud Nothings, disco a disco (¡y vota el siguiente!)
Subscribe
Notify of
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments