Este 2013 está siendo un gran año de regresos, también en el apartado electrónico, donde ya hemos visto algunos que han sido puro hype, otros que han estado a la altura, y otros que sin hacer ruido e inesperadamente se cuelan muy cumplidores. Este último es el caso del prolífico Mike Paradinas, que bajo el alias de µ-Ziq ha vuelto a editar un LP seis años después: Chewed Corners (Planet Mu).

La alegría de que los clásicos vuelvan en forma

Siempre es un placer ver que la vieja caballería vuelve al ruedo, y este año, de golpe y porrazo, ha venido con nuevo disco y EP uno de los arquitectos de IDM de los noventa, a quien echó el ojo rápidamente Aphex Twin, y que más tarde acabaría haciéndose con el control de Planet Mu: µ-Ziq. Además, otro de esos culos inquietos que ha parido mil sobrenombres para producir distintas ambientaciones, ya estuvieran basadas en bruscos breaks de un ofensivo drum n bass, primigenia IDM o toneladas de acid house.

Por lo tanto, y sobre el papel, se puede decir que el regreso de Paradinas si bien no es una de las vueltas más esperadas, ya que pilló por sorpresa, sí es una de las más enigmáticas. Al igual que otros compañeros de generación, a Paradinas le gusta bastante experimentar con los ambientes, superponiendo capas de sonido suave y alegre con breaks o graves violadores. Dan como resultado interesantes simbiosis en las que chocan las emociones por las sensaciones que desprenden dichas mezclas.

En Chewed Corners encontramos a un µ-Ziq que sigue en la misma línea del EP, XTEP, el cual editó semanas antes de este trabajo. Si en este ya le daba rienda suelta a su faceta más luminosa, en este nuevo trabajo no se queda corto, aunque hay bastantes más rugosidades en el sonido y por lo tanto composiciones más complejas que las de XTEP. En este sentido, ha confeccionado un álbum que sigue una evolución lógica después del notable Duntisbourne Abbots Soulmate Devastation Technique. En él volvía a combinar como buen maestro atmósferas que están en las antípodas a nivel de armónicos y graves.

Inevitablemente por su época de formación como compositor y productor de música electrónica, el regreso de µ-Ziq sigue teniendo un marcado toque noventero, sin haberse dejado influenciar por territorios más actuales como Squarepusher. De hecho, este LP es una paseo por su más ‘novedosa etapa’, lo que incluye el anterior álbum y su flamante nuevo EP XTEP, con el que no sólo comparte concepción sino también portada, en la que de alguna forma se plasman visualmente las sensaciones resultantes al escuchar esta versión más agradable de Paradinas. Y aunque hay temas excelsos en los que se nota por qué es un clásico, se echan de menos los ritmos rotos y ese drum n bass sucio del que parece se ha cansado o con el que ya no se siente tan cómodo.

El trabajo más luminoso de µ-Ziq

Aunque el inglés no haya sido tan reconocido o no haya hecho tanto ruido (a nivel mediático) como otros compañeros de generación, ha esculpido grandes obras con muchos temas excelentes. Pero a pesar del prolífico pasado, en Chewed Corners encontramos grandes cosas, sobre todo mucho juego con los ambientes, explotando las texturas que estos pueden ofrecer. Ya en el arranque con ‘Taikon’ nos encontramos con un µ-Ziq que se recrea sonidos ácidos, una atmósfera que se recrudece y unos vocales épicos para añadirle grandilocuencia al asunto.

Sin duda se trata de la faceta más fácil de digerir para los que son nuevos con el productor inglés, pero el no haber elaborado canciones tan violentas o agresivas, no significa que no brille en determinados pasajes del álbum. Ya sea jugando con la luminosidad de ‘Wipe’ y sus capas sonoras retorciéndose entre sí, o con maravillosas madrigueras en las que caer sumergido como ‘Monyth’. Temas como este demuestran también quiénes son los referentes y en qué espejos se han mirado artistas tan buenos e interesantes hoy día como Zomby.

Sobre todo en la primera mitad del larga duración se encuentran estos recursos de latigazos de acid tan propios de los noventa, revueltos de ambient no muy denso que deja sobrevivir a capas sonoras más tenues. Precisamente uno de los mejores regalos del disco se encuentra en su ecuador, donde en ‘Houzz 10’ el dueño de Planet Mu nos apisona la cabeza a base de una base regia y sonidos de house elegantes que rezuman buenas vibraciones desde la superficie del tema. En la segunda mitad de Chewed Corners no está tan inspirado y no ofrece tantos matices como al principio, aunque deja constancia de quién ha ayudado a construir el ambient de hoy día con temas como ‘Gunnar’.

7.4/10

Pero si hay alguna pista que remarcar con especial énfasis, es con la que cierra, ‘Weakling Paradinas’, donde se nos alegra la cara con el µ-Ziq más inspirado de todo el disco. Porque no todo van a ser halos de sonido opresivo o ritmos que te bombardean la cabeza. En Weakling Paradinas, con un tema en el que el artista es consciente de que ha rebajado su sonido, nos encontramos con una maravilla de techno noventero, barnizado con gotas de acid y una colorida capa de house que alumbra cualquier día. Una oda al buen gusto que cierra un disco que no pasará a ser una pieza cumbre de su música, pero que estando lejos de sus mejores momentos, aguanta bien el tirón y nos enseña una faceta más amable y divertida que lo que ha venido haciendo siempre. Junto al EP XTEP, un doblete imprescindible para el verano. La espera ha merecido la pena.

Subscribe
Notify of
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments