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Aprovechando que ya hemos rebasado el 15 de junio, es decir, que nos estamos acercando a mitad de año, he hecho una pequeña selección de quince canciones que me han acompañado en estos seis meses y que lo siguen haciendo. Hay muchas más, pero estas son algunas a las que suelo acabar recurriendo con frecuencia. Un breve repaso desde la electrónica de bRUNA hasta los kamikazes de Male Bonding, pasando por senderos de gloria pop, psicodelia y ambientes opresivos.

Hookworms — Preservation

Pearl Mystic es uno de los debuts más sorprendentes en lo que llevamos de año. Desde Leeds estos tipos vienen a destruir tímpanos y a agitar cabezas mediante un rock psicodélico que no se amilana a la hora de verse envuelto en un caos sonoro en el que se dan cita punteos, distorsiones y algún ritmo motorik dispuesto a dejarte sordo.

Veronica Falls — Shooting Star

El cuarteto londinense no ha perdido fuelle después de su gran debut de homónimo título. En Waiting for Something to Happen continúan latentes las guitarras jangle que nos cautivaron hace un par de años, sus coros de niños buenos y formales que no romperían un cristal y, sobre todo, ese ambiente de campanamuertismo que tan bien suena en Shooting Star, entre otros temas.

Foxygen — San Francisco

Los Rolling Stones, Love, los Kinks… el debut de Foxygen fue maravilloso y nos pilló a todos de improvisto. Después de esa gran concentración tan sesentera y tan bien llevada a cabo, este año ha sido el turno de We Are the 21st Century Ambassadors of Peace & Magic, un segundo álbum que no es tan espectacular como el debut pero en el que continúan demostrando que aquéllo no fue un espejismo y que tienen mucha creatividad para explotar. En San Francisco vuelven a noquear con una colorida melodía sesentera.

Golden Grrrls — Date It

Desde el sello Slumberland siguen ofreciéndonos grupos con una sensibilidad especial por el twee pop y las melodías ensoñadoras. Aunque Golden Grrrls no llegan a la categoría de sus compañeros de sello Veronica Falls, utilizan recursos parecidos con esos vocales chico-chica, con guitarras puro jangle y efectivas melodías tenues repletas de buen rollo y melancolía. Date It es una de ellas.

Male Bonding — Keep It Shut

Sigo profesándoles amor a estos tres chavales ingleses. No se andan con chiquitas, lo suyo es instantáneo: tres o cuatro acordes y a asesinar al oyente. Con una fiereza y desparpajo propio de unos nuevos Husker Dü, en una sesión rutinaria grabaron tres canciones para descargar gratis en su souncloud. Una de ellas es esta brillante Keep It Shut, un riff simple, kamikaze, adictivo y unos tipos que le meten la intensidad necesaria para que empieces a sudar. Una de mis fijas en el mp3.

Flaming Lips — Always There, In Our Hearts

Que Wayne Coyne está medio loco no debería sorprendernos. Y no lo hace a estas alturas, como tampoco lo hacen las genialidades que se saca de la chistera. Después de un fascinante The Terror que nos ha regalado este año, no sólo es un álbum completo y digno de estudiar por lo bizarro de su propuesta, sino porque también alberga canciones tremendas. Como lo es esta, que se encarga de cerrar el LP. Wayne Coyne abriendo las puertas del cielo con este tema apocalíptico. Acojonante.

Deerhunter — The Missing

Bradford Cox. Qué cabrón. Después de otro buen disco que le eleva como uno de los grandes, si no lo era ya, vino a Barcelona para encandilarnos y dejarnos a todos con el culo torcido. Porque en Monomania ha construido canciones casi perfectas que él mismo se encarga de elevar sobre el escenario. Cuesta elegir una, pero sin duda una de las que más estoy reproduciendo es The Missing, con ese estribillo en el que Cox se alza con un toque emotivo, flotando entre su psicodelia y rasgos lo-fi. Preciosa.

Cuello — La Ecografía De Tu Morbo

Uno de los discos de este año que más gratamente me han sorprendido. Otro proyecto de José Guerrero, el culo inquieto de Betunizer y Jupiter Lion, entre otras formaciones. Un disco fresco, absolutamente disfrutable, perfecto en las distancias cortas e ideal para utilizar en un garito en ese momento de exaltación de la amistad y la cerveza. Gracias a sus pequeños himnos en los que desprenden espontaneidad y un exquisito amor por las melodías, a pesar de gastarse guitarrazos de alto tonelaje. Bien por Cuello.

Guadalupe Plata — Oh My Bey!

Seguimos en España para disfrutar de los andaluces Guadalupe Plata, que con su blues rock árido y lleno de tortas, leches, estacas y demás eufemismos cariñosos de la palabra hostia, se han marcado uno de los indiscutibles discos estatales del año. Sólo con poner canciones tan agresivas y dolidas como Oh My Bey! uno empieza a sudar y a pensar que estos tipos lo están pasando realmente mal por esa chica. Aunque tampoco lo deben estar pasándolo tan mal, viendo el frenetismo que llevan encima.

Ethernet — Cubed Suns

El disco de Ethernet no está recomendado para todos los públicos. Ciertamente, si no toleras el ambient te puede resultar lo más coñazo del mundo. Pero si logras conectar con el trabajo del neoyorkino y dejar que te hunda en sus atmósferas tan densas como la de Cubed Suns, puedes flipar. Un viaje claustrofóbico e inquietante que evoca sensaciones que sólo puedes percibir mediante el desarrollo de la canción y las diferentes texturas que va imprimiendo, tanto en la superficie como en los cimientos de la canción. Un corte fascinante.

The Men — Half Angel Half Light

The Men se han marcado uno de los mejores trabajos en lo que llevamos de año. Después de pegar un cambio inesperado en su música, apelando al cowpunk y al garage en detrimento de un sonido más amigo del noise, han confeccionado un álbum en el que seguimos encontrando tollinas sonoras. Pero también deliciosas canciones de cowpunk cocidas a fuego lento, otorgándole un bonito protagonismo a las guitarras acústicas, como han hecho en Half Angel Half Light. Suena tremendamente bien.

bRUNA — You’ve Been Light To Me

El catalán bRUNA ha vuelto al ruedo musical con un segundo LP francamente bueno, limando los problemas de los que adolecía su debut y potenciando aquellos recursos que hacen de este un disco estupendo y altamente disfrutable: groove, house elegante y reminiscencias al techno de los noventa. Con temas como este, bRUNA hace de tu ordenador una pista de baile de la que no apetece salir durante horas.

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Daft Punk — Contact

Para muchos habrá sido la gran decepción del año o una de ellas. A otros nos ha gustado, podría haber sido mejor, por supuesto, pero han hecho un cambio aceptable en el que no salen mal parados. Entre esos varios temas que suenan fetén, uno de ellos es sin duda Contact, quizá una muestra de lo que podría haber sido el disco Daft Punk de seguir este patrón más machacador. Contact es ese tema que te ponen en una sesión y te vienes arriba, y si lo hacen ellos mismos, combinándolos con temas del Discovery, se puede habé un follón.

The Growlers — Living In A Memory

El garage rock campestre de The Growlers en Hung At Heart tiene canciones con un encanto especial. Algunas te atenazan con esa voz de predicador en el que nadie cree, contándote historietas de perdedores que te tocan en lo más íntimo. En canciones como Living In A Memory, The Growlers conectan emocionalmente contigo y te despiertan los sentimientos más lacónicos. Esos que no te gusta recordar pero que de vez en cuando es necesario sacar a pasear para disfrutar de piezas como esta.

Grouper — Cloud In Paces

El de Grouper es un álbum demasiado calmado, como siempre. Pero su folk fantasmagórico, únicamente arropado por su voz y su guitarra, sigue estremeciendo en canciones como Cloud In Paces, donde algo tan simple se hace la a vez tan extraordinariamente bello.

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