AC/DC en concierto en San Mamés (Bilbao, 28–06–2010): pasó el último tren

El de AC/DC en San Mamés era el concierto más esperado en Bilbao de todos los tiempos. Un sueño que muchos veían casi imposible tras el paso de los australianos por el BEC el año pasado, cuando miles de fans se quedaron fuera a cambio de demasiados invitados para los que no iba su vida en aquel concierto.

Pero esta vez sí. Abuelos, padres e hijos, tres generaciones unidas por cinco tíos que no han inventado el Rock pero han sabido difundirlo durante las últimas cuatro décadas como ninguna otra banda en el planeta. Yo he tenido la enorme suerte de asistir a ambos conciertos, en el BEC en pista y en las primeras filas, esta vez en grada bastante más lejos del escenario y sin embargo todo fue más intenso. Pensé que ambas crónicas serían idénticas, pero me olvidé de esas 40.000 personas totalmente entregadas durante sólo dos horas de sus vidas que no olvidarán jamás. Ese fue el verdadero espectáculo.

Sobre el escenario lo mismo de siempre pero aún más grande y a mayor volumen. El trepidante inicio de concierto (no lo hay mejor) con esa peli de animación que termina con el descarrilamiento de la locomotora sobre el escenario dando paso a ‘Rock N’ Roll Train‘. El streap-tease de Angus en ‘The Jack‘ que esta vez fue acompañado por alguna chica del publico a la que pillaron en las enormes pantallas, la muñeca hinchable con la locomotora fálica entre las piernas de ‘Whole lotta Rosie‘, Brian colgándose de la campana en ‘Hell Bells‘ y los cañonazos finales de ‘For Those About To Rock (We Salute You)‘. Nos sabemos la película de memoria pero eso no impide que sigamos disfrutándola igual.

Se echa en falta alguna sorpresa y el de Bilbao era el concierto que tenía todos los boletos para que se salieran, aunque fuera mínimamente, del guión. Aquí se ponía fin a su larga gira (de más de 170 conciertos en los dos últimos años) y tras las declaraciones en las que Brian Johnson dejaba caer que abandonaba la banda debido a su edad (62 años) podríamos pensar que estábamos asistiendo al último concierto de AC/DC. Yo no lo creo.

Hasta Brian anunció al inicio del concierto que iban a tocar algo especial para Bilbao, sin embargo el setlist fue el de siempre, con la única excepción que cambiaron ‘Anything Goes‘ de su último disco por ‘High Voltage‘ del primero. Mucho mejor, qué bueno es aquel primer disco.

También me pregunto que pasaría si un día deciden no tocar ese ‘Thundertruck‘ que me sigue poniendo más en el disco que en directo, ‘Back in Black‘, su gran himno ‘Highway To Hell‘ o el siempre esperado ‘You Shook Me All Night Long‘ que tiene hipnotizado a mi hijo de dos años. A punto estuve de llevármelo al concierto pensando que probablemente no pueda verles jamás, me convencieron de que podría traumatizarle así que tendrá que conformarse con ver este vídeo mil veces desde casa. Va por ti, Izei.

http://www.youtube.com/v/e-fGbuss_yA&hl=es_ES&fs=1

Recuerdo que una vez los Stones no tocaron ‘Satisfaction’ y el público no daba crédito y salió completamente decepcionado. Con AC/DC eso es imposible, nunca fallan y dan al público exactamente lo que quiere. Sólo así se entiende los millones de seguidores que les han sido fieles a lo largo de todos estos años y la fiesta que se montó en la pista y gradas de San Mamés. Impresiona ver a tanta gente coreando las canciones y bailando con los brazos en alto, eso le faltó al concierto del BEC.

Sí, vale, AC/DC son cinco pero el verdadero protagonista es Angus Young, sus riffs, su guitarra, sus pantalones cortos y pecho descubierto, su paso del ganso heredado del gran Chuck Berry y que algún día alguien tendrá que tomar el compromiso de continuar para que jamás se apague la llama del rock, son la imagen de esa gran marca.

Lo deja bien claro en ‘Let There Be Rock‘, su gran momento, cuando se pasea con su Gibson por el escenario, por la pasarela, en un larguísimo solo en el que la guitarra parece tener vida propia acompañada únicamente por los gritos de admiración del público.

Pensaréis que hay mucha nostalgia encerrada pero es que en cada uno de sus conciertos se destapa un cajón de energía que no es fácil encontrar hoy en día. Capaces de emocionar a todo tipo de público, de cualquier edad, sexo o condición social, de verdad, que tiene su mérito. No sé si realmente será la última parada de esta gran locomotora, pero a la estación le van a salir telarañas hasta que por allí pase algo similar.

[[gallery: acdc-concierto-en-san-mames-bilbao-28–06–2010]]

Vídeo | YouTube

Anuncios