Amon Amarth — Jomsviking

Los suecos Amon Amarth pertenecen a ese grupo de bandas en la élite del metal (mainstream) que han logrado mantenerse en la misma simplemente con ir haciendo discos casi idénticos o clónicos. Su death metal melódico es toda una seña de identidad, no es necesario más de unos pocos segundos para reconocerlos al instante, y las variaciones en su estilo han sido más bien pocas a lo largo de los años y los discos. Algo reprochable en lo creativo, pero su efectividad con dicho sonido ha sido un aval más que suficiente para seguir prestando atención a sus nuevos movimientos. Mientras sepan hacerlo bien y con gracia, pocas pegas se pueden poner a sus repeticiones. Al menos mientras la inspiración dure.

6.5/10

Y aquí ya vamos viendo como esta inspiración se va agotando. Deceiver of the Gods (Metal Blade, 2013) ya iba dando síntomas de bajada de calidad con respecto a su impresionante racha de lanzamientos. Jomsviking (Sony-BMG, 2016) confirma ese declive que va experimentando su calidad. Sigue siendo más de lo mismo de los “vikingos”, pero esta vez ya no convencen ni logran dejar momentos que nos cambien mucho el gesto más allá de algún single resultón. Una pena, realmente, aunque Amon Amarth ya sabían lo que se jugaban. Lo llevan sabiendo muchos años.

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