Angelus Apatrida — Hidden Evolution

Hablar en enero de disco de metal estatal del año 2015, y augurar que probablemente estará situado en el top 5 de discos internacionales, quizás sea una osadía o un atrevimiento. Pero es que estamos ante Hidden Evolution, el nuevo álbum de Angelus Apatrida, una banda a la que seguimos los pasos desde antes de que ficharan por Century Media.

Una banda que se ha comido mucha mierda pero que ya está a la cabeza del thrash europeo

Lo que ha conseguido desde 2009 este cuarteto es digno de figurar en cualquier historia del heavy metal. Desde Albacete, una ciudad totalmente periférica dentro de España, alejada de las metrópolis barcelonesa y madrileña, cerraron un contrato con la todopoderosa discográfica alemana y se lanzaron al ruedo del metal europeo con un par.

Se han comido mucha mierda, con perdón, muchos bolos a cientos, incluso a miles de kilómetros de su casa; han ido como teloneros, o grupo invitado si se prefiere un término menos despectivo, de bandas consagradas, o menos conocidas que ellos.

Y el resultado es éste que tenemos en nuestras manos, Hidden Evolution, grabado como Clockwork y The Call de nuevo bajo la producción de Daniel Cardoso en Ultrasound Studios (Moita, Portugal).

Angelus Apatrida ya son un ejemplo a seguir por bandas jóvenes de thrash metal

Angelus Apatrida ya han creado tendencia no solo dentro del thrash sino dentro del metal europeo, e internacional; son un ejemplo para bandas más jóvenes como por ejemplo Soldier que, por cierto, están ultimando su segundo elepé, y todo lo que hacen está bajo el punto de mira de toda la comunidad.

Reciclando su afilado thrash con pinceladas más melódicas

Lejos de conformarse con esa zona cómoda que crearon con The Call en 2012, los albaceteños han reciclado su afilado thrash metal marca de la casa con pinceladas más melódicas de lo que estábamos acostumbrados, todo ello con una selección de riffs ultraheavies. Al final, podemos decir sin equivocarnos, no por la alegría de estar ante un gran disco, que Angelus Apatrida están a la cabeza de la llamada new wave of thrash metal bands, por encima de Havok, Violator, Warbringer, Evile o Suicide Angels.

No por ello Hidden Evolution carece de esos matices instrumentales técnicos a lo que nos han tenido tan mal acostumbrados los de Albacete. Es más, su capacidad para asombrarnos es infinita y aquí nos sorprenden desde principio al final, desde el primero al décimo tema.

Una capacidad infinita para asombrarnos

Porque son diez temas los que Angelus Apatrida han grabado, suficiente haber para calificar esta entrega de sobresaliente.

La portada de Hidden Evolution, que firma Gyula Havancsák, quien había trabajado con Destruction, Annihilator o Stratovarius, refleja fielmente el concepto del álbum. Trata sobre los descubrimientos y desarrollos tecnológicos que han sido desarrollados en secreto por grandes corporaciones o gobiernos de las primeras potencias mundiales.

Yendo a los temas, Hidden Evolution te pone las pilas desde el minuto 1 y contiene el ADN de Angelus Apatrida, aunque con ya comentamos han explorado su lado más melódico en cuanto a las voces se refiere.

Rudo, salvaje, poderoso, potente, vertiginoso, brillante, luminoso, orgulloso, apabullante y con vocación de llegar a ser uno de sus discos a recordar en el futuro, este disco rezuma los mejores valores del thrash clásico con lo que han aportado al género esa nueva ola de jóvenes músicos.

‘Immortal’ es el claro ejemplo de todo lo dicho. Angelus Apatrida lo tocan como si no hubiera un mañana; es thrash metal de banda de lujo, lo mismo que ‘First World of Terror’, otro pedrada cuya melodía y estribillo nos dejan casi sin palabras.

Angelus Apatrida rules again. Y ‘Architect’, con ese ritmo inicial sincopado, ese poderío de batería y bajo, los riffs aplastantes y esas voces sensacionales, nos dice que el cuarteto ya está a la altura de los más grandes.

No solo eso, ‘Tug of War’ y sus seis minutos son casi el mejor ejemplo para darnos cuenta del gran momento en que está Angelus Apatrida. Y no solo eso, la velocidad endemoniada de ‘Serpents of Paradise’, las formas clásicas, más asequibles y con vocación de single de ‘Wanderers Forever’, la clase magistral que es ‘End Man’ o el ramalazo metalcore de ‘Speed of Light’ son ejemplos de que estamos ante unos hachas con mayúsculas del thrash del circuito internacional.

9.5/10

‘I Owe You Nothing’ es más enrevesada, con más matices, un corte poliédrico, multifacetado, con clase para callar las bocas de los que no están por la labor de considerar a Angelus Apatrida en cabeza de carrera. Cierran con ‘Hidden Evolution’ y ahí les sale la vena heavy. Todos su bagaje, sus influencias, las bandas con las que han aprendido salen a relucir, no hace falta dar nombres. Glorioso final para un álbum que roza la perfección. ¡Bravo por ellos!

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