Angus & Julia Stone — Angus & Julia Stone

Cuando decides ponerle un título homónimo a un disco, por tu mente debe de pasar algo que te haga estar muy seguro de que lo que has hecho te representa mucho y muy bien. Te sientes cómodo y seguro mostrando esas canciones al mundo, como diciendo, mirad, ésto que suena soy yo. Algo así les debe de haber pasado a Angus & Julia Stone. O igual estoy pensando demasiado y lo único que ha pasado es que se quedaron sin ideas en el último momento.

Unidos de nuevo

Estos hermanos australianos decidieron separarse y seguir caminos propios lanzando un par de discos en solitario después de su éxito tras la publicación de Down The Way (EMI Australia, 2010). Este año se han vuelto a reunir para grabar su tercer LP y nos enseñan un puñado de canciones con las que son más Stone que nunca. Sus canciones parecían tener dos caras muy diferenciadas, en las de Julia se paraba el tiempo y contenías la respiración; en las de Angus, soltabas el aire y buscabas la luz. Pero ahora, por primera vez, han compuesto los temas juntos, buscando el equilibrio entre el drama animado que transmiten la actitud y la voz de Julia y lo calmado y lánguido que es Angus.

Para empezar, unas notas de guitarra acompañan a una potente percusión que pisotea a modo de marcha libre los primeros minutos del disco. ‘A Heartbreak’ es un comienzo genial, interpretada con fuerza y frustración. Te invita a quedarte con esos versos cantados al unísono que no sobrepasan nunca a la melodía:

“I met your parents. 
They were lying 
About falling in love.”

Y las ganas de permanecer siguen con ‘My Word For It’. Casi a modo de recitado y con una decidida guitarra detrás, Julia te atrapa con su voz y ya solo puedes decir sí, me quedo. Y puede que os pase como a mí, y además os quedéis atrapados en esta canción. Entonces, después de escucharla dos o tres veces, decidís seguir adelante. Y motivos aún hay, porque ‘Heart Beats Slow’ es un precioso dialogo cantado entre los hermanos Stone que sigue haciendo que estos primeros minutos del disco sean tremendamente agradables. Como miel para los oídos.

Pero no nos engañemos, después de estos momentos de euforia, entre los que está esa canción que ya he marcado como una de mis favoritas del año, lo que ha sido un inicio brutal con cinco temas que se deslizan uno tras otro, empieza a resultar un tanto monótono. Sí, las canciones son correctas, sus voces siguen sonando tan compenetradas como antes, pero tus oídos se empiezan a quejar, necesitan algo más que melodías correctas, necesitan que ese folk-blues que Angus & Julia Stone exprimen, se descarrile un poco y nos dé algo nuevo. Porque a estas alturas del disco, la sorpresa no llega por escuchar un tema arrollador, sino porque escuchas la misma sucesión de acordes de algo que ya conoces. Hablo de ‘Death Defying Acts’, que suena exactamente igual que ‘Glory Box’ de Portishead. Bueno, igual no, que para eso necesitaríamos a la diosa Beth Gibbons y esa magia que le sale de dentro cuando abre la boca. Pero de eso ya hablaremos otro día.

6.9/10

Tras una parte central del disco que se queda a medio camino si la comparamos con las primeras composiciones, a pesar de que la personal voz de Julia se vuelve protagonista en muchos momentos, llega ‘Crash And Burn’. Aquí recuperan las fuerzas y vuelven a sonar demoledores, con una pieza lenta y desesperada que huele a Neil Young por todas partes y pone punto y final a este reencuentro. Y así, buscando el equilibrio entre ambos, suenan cercanos, dolorosamente íntimos y sinceros, como ya lo habían conseguido antes.