Sin que haya finalizado aún 2008, muchos empiezan a hablar de los mejores álbumes del año siguiente, hasta tal punto que en Rate Your Music 315 personas ya han dejado constancia en su votación sobre el que promete ser uno de los trabajos a tener en cuenta en 2009. Llegados a este punto, y con la rapidez que implica el mercado y la sociedad, mejor pararse a disfrutar que saborear las cosas a medias.

La magia de los de Baltimore no conoce límites. Llevan sólo ocho años en activo y ya se han convertido en uno de los grupos a enmarcar en cualquier libro o guía que recoja el siglo XXI. Han hecho lo más difícil: afrontar el punto de vista experimental en numerosas referencias (hasta el momento van ¡ocho LPs de estudio! y tres EPs publicados) acertando paso a paso en una carrera siempre ascendente. En ningún momento se les acabó la gracia o el experimento les salió superfluo.

Con tantas referencias publicadas, el octavo álbum se esperaba con muchísimas ganas por parte de los seguidores del trío (Deakin sigue tomándose su tiempo de descanso), hasta tal punto que cualquier avance en forma de directo ya estaba en la correspondiente plataforma colgado al día siguiente de tocarse en concierto. Hecho que también ha pasado con Merriweather Post Pavilion, esperado para finales de enero pero filtrado en Internet desde hace unas semanas, lo que ha llevado a adelantar la publicación en vinilo (para el 6 de enero en Estados Unidos y el 12 en Gran Bretaña).

http://media.imeem.com/m/MibnHBizZt/aus=false/

Todo esto sólo genera unas expectativas tan altas que dan miedo, motivadas incluso desde dentro de la banda, con un comentario de Panda Bear diciendo que era el mejor álbum de la banda hasta el momento. Al margen de la promoción correspondiente en cada caso, Merriweather Post Pavilion tiene calidad para afrontar todos esos retos sin necesidad de artificios externos.

So the dancer who gets wild to the deep reveling rhythm

But I am always away for weeks

That pass slow like mind gets lost

Feeling envy for the kid who danced inspite of anything

And we’re out in the flowers and feel better

If I could just leave my body for the night

La declaración de intenciones viene desde un principio. Estamos ante el trabajo más barroco de Animal Collective, donde la producción ha alcanzado un nivel superior a lo escuchado hasta ahora. Hay poco de su primera época y mucho de referencias que nos llevan a hablar de Brasil, mucho no, demasiado. A los mandos, Ben Allen, sustituyendo a Scott Colburn, con quien habían contado hasta el momento en sus últimas referencias.

Ben Allen es un productor vinculado a la escena del hip-hop desde una perspectiva urbana y sucia, al estilo Subtle o cLOUDDEAD y parte de la gente de Anticon. Los toques de grime en Merriweather Post Pavilion van unidos al gusto por la psicodelia y la tropicalia de los de Baltimore (‘Brothersport’ es otro hit perfecto), creando un cóctel impecable, tan rico de matices como capas puede haber en una de sus canciones.

http://media.imeem.com/m/3N_TOyUIXu/aus=false/

En ‘In The Flowers’ dicen querer poder bailar bien y eliminar cualquier restricción frente a su cuerpo, algo que llevan haciendo desde su primera referencia — Spirit They’re Gone, Spirit They’ve Vanished (2000, Animal) — con una música que busca la atmósfera melódica y las sensaciones que transmite ésta. Para ello empiezan abajo, muy lentos, sin querer desvelar el juego, aparentando que todo será así, pero ahí está el engaño. Rompe a la mitad, entran los ritmos frenéticos y ya vemos qué hay tras el trabajo.

El resultado es una combinación muy bien medida de percusión basada en todo tipo de instrumentos, donde las palmas cogen un gran protagonismo, y después su habitual juego de bases y samplers que a veces ahondan en el dub como en el acid-house de 808 State. No hay límites.

http://media.imeem.com/m/3nDOSmO3bq/aus=false/

De ahí que nos encontremos con un hit con su parte bailable en ‘My Girls’, escondido en una letra de aspecto reivindicativo; y después lo hagamos con la pareja formada por ‘Summertime Clothes’ y ‘Daily Rutine’, un combo bestial. En especial esta última con el juego de tempos y el valor que le dan ellos.

La parte luminosa se sigue viendo (‘Taste’) sólo que las armonías vocales han mejorado junto con el resto. Es habitual el uso de dos voces unidas, solapándose y jugando con sus timbres, sin llegar a caer en el recurso de coro fácil para cubrir un resultado que no existe. Lo logran siempre finalizar bien.

2009 es muy largo, sentar ya un año antes cátedra con un trabajo es imposible. Lo que sí es real, es que Animal Collective han vuelto a lograrlo, han vuelto a saber reformularse, cambiar sin repetir fórmulas ya validadas. Siguen creciendo, mejorando trabajo tras trabajo y con sólo ocho años en activo como grupo. Que no paren nunca.

Sitio Oficial | Animal Collective

Más en Hipersónica | Animal Collective

Subscribe
Notify of
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments