Arca — Xen


Para algunos, el primer contacto con Arca fue el año pasado a través de su (insultante) mixtape &&&&&. En ella hacía una exhibición de ruidismo, sonidos glitch y unos graves dispuestos a dejarte sordo. En resumidas cuentas, un buen soplo de aire fresco con cierto toque de épica. Como si hubiera sido poseído por un Slohmo hasta arriba de hip hop y mayor experimentación. El lunes se estrenó oficialmente su debut en formato LP, Xen (Mute Records, 2014), en el que recoge todo ese bagaje para someternos al baile y dejarnos sordos con tanto abuso del bass.

Si hubiera que explicar en pocas palabras qué propone este Xen, los ejes que lo definen parecen claros: potentes graves, efectos cristalinos y una cadencia imprevisible. De hecho, esto último es el rasgo más definitorio del debut del venezolano. Mientras que unas veces se deja caer por unos ritmos que tienen su raíz en percusiones latinas, cercanas casi al reggaetón, en otros momentos lo mismo decide acribillarte con regios bombos que quedarse en coordenadas más minimalistas.

En cualquier caso, se trata de un disco bastante variado, dentro del glitch hop que en general practica. Además, el hecho de que sólo tres canciones superen los tres minutos hacen de él un álbum de consumo fácil. Funciona muy bien con sus ráfagas cortas y esa heterogeneidad ayuda a que fluya muy bien. Y precisamente esas percusiones tan cálidas y sugerentes le dan un toque de adicción importante. Por otra parte, más aspectos a destacar, al igual que con el flamante Clark, la producción es exquisita. Con unos buenos cascos, vamos a disfrutar mucho de las prestaciones sonoras que ofrecen.

La fiesta de la percusión y lo glitch

Aunque los dos primeros temas están dentro del planteamiento general del álbum, es el tercer corte, ‘Xen’, el primero en el esboza el sonido principal del LP en todo su esplendor. Una base potente de raíz y cantidad de efectos y recursos que atacan desde izquierda y derecha, jugando con el estéreo, desde segundas líneas. Muchos zarpazos similares a los de patten en cuanto a estructura, sólo que mejor empleados, con mayor eficacia. Y sin saturar, a pesar de la considerable carga de sonidos y capas.

Es aquí donde pega el golpe en la mesa y se sale de la tangente del glitch hop, navegando dentro de él, pero abriéndolo a un importante nivel de experimentación, logrando una arquitectura frenética y epatante a la vez. Es donde más puede ofrecer y donde más se diferencia de compañeros de género y época, a pesar de que aún pueda mejorar para lograr un disco más completo.

También es cierto que a pesar de la regularidad, no todas están al mismo nivel, es inevitable. No se pueden encontrar las mismas sensaciones en temas tan moderados como ‘Failed’ que en otros con el armazón sonoro de ‘Sisters’. Aunque haya secciones de viento elegantes en esas canciones más livianas, las que tiran del carro son las que poseen más empuje. Esas canciones más ambiciosas en su composición, dejan al resto de temas prácticamente sin oportunidad. Mediante tempos intensos y melodías adictivas y sugerentes como ‘Thievery’, quizá la perla del disco, ganan fácilmente al oyente. No obstante, esta no es la única perla, pues al final hay otras piezas con personalidad como ‘Fish’ o ‘Promise’, pero qué duda cabe que el aclamado single es la abanderada del álbum.

7.5/10

En definitiva, se trata de un prometedor álbum de debut, aunque en realidad Arca no tenía que demostrar nada. Ha ejecutado en formato LP las técnicas que ha venido poniendo en práctica en sus epés y en su mixtape. Sólo que con una producción más pulida, eso sí. Y en un sello importante. Glitch hop o wonky, que cada cual etiquete como le dé la gana, pero a base de arpegios, percusión hipnótica, algún break y otros tantos recursos, Arca ha estado a la altura de lo esperado. Con un margen de necesaria mejora, sí, pero el futuro que tiene por delante va a ser grande.