Arenna — Given to Emptiness

La ambición es un concepto ambiguo y peligroso, que debe ser administrado en la dosis exacta y midiendo muy bien los tiempos y, evidentemente, el momento. Clara prueba de que una ambición no bien encauzada puede suponer un traspiés son los alaveses Arenna, quienes espoleados por el éxito de su interesante Beats of Olarizu (Nasoni Records, 2011), han tropezado en una apuesta que se sale de lo que podríamos esperar de ellos y cuyo resultado queda bastante por debajo de lo que por talento merecen.

Given to Emptines: el control, sin potencia, no sirve de nada

En su segundo disco los de Vitoria han optado por dar mayor protagonismo a la vertiente progresiva que se desprende del Stoner Rock más clásico, esa consistente en desarrollos pausados aunque prolongados apoyándose en la esquisitez instrumental y melodías construidas con vocación de mantenerse presentes a pesar de las virguerías compositivas. Sobre el papel la apuesta parece ganadora, pero teniendo en cuenta tanto las renuncias que conlleva como la dificultad de la misma, la situación acaba dando razón a la anterior tesis al respecto de la ambición y el riesgo.

https://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/album=59675573/size=large/bgcol=ffffff/linkcol=e99708/tracklist=false/artwork=small/track=421737095/transparent=true/

Y es que el planteamiento de un Stoner Rock sin malabarismos ni estridencias, apoyándose férreamente en composiciones que se enrocan en sí mismas puede tornarse peligroso si la banda en cuestión no es capaz de regalar recompensas a aquel que se embarca en el paseo, si no es capaz de demostrar que más allá de la elegancia y sensibilidad no hay esa dosis de locura y efervescencia que nos hace volver a encender el motor. Arenna suenan demasiado encorsetados en su segundo disco, presas del empeño en sonar mejor que nunca y olvidándose de que el corsé no es la mejor prenda de cara a un largo viaje.

Arenna se han perdido, desorientados por una buscada precisión cirujana

Llegados a esta conclusión es cuando echamos de menos los arrebatos furiosos presentes en el debut, la frescura de entonces que parece haber sido sustituida por un cálculo contraproducente, que produce un desequilibrio en una balanza que pide a gritos salidas de tono, desvíos hacia carreteras comarcales para no acabar dormido en la autopista. Al final este Given Emptiness (Nasoni Records, 2015) acaba dejando un poso demasiado frío, aséptico, la sensación de que los desarrollos coloristas y con objetivos claros que se plantean acaban estando desaprovechados, perdidos en una certidumbre que a Arenna no les ha sentado demasiado bien.

https://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/album=59675573/size=large/bgcol=ffffff/linkcol=e99708/tracklist=false/artwork=small/track=696284301/transparent=true/

Lógicamente el quinteto tiene talento y ofrece momentos reseñables que logran ocultar el amargor que acaba siendo tónica general. El final de la correcta ‘Butes’ marca la senda a seguir, apoyada en un estribillo que funciona y con un cierre que se sale del aparente control en el que se sumerge el álbum. Parecido sucede con el cierre de ‘Chroma’, sus riffs sabbathianos, y el corto pero acertado solo, una muestra de agresividad que se echa de menos en el resto del minutaje y desarrollos que de tan gilmourianos a veces acaban perdidos casi en su propia atmósfera.

5.8/10

Escuece que una banda tan prometedora como Arenna haya acabado presa de su propia ambición, perdiéndose en el laberinto de la ortodoxia cuando de ellos esperábamos más ruido y menos nueces. Su apuesta no es errada per se, es probable que el problema de lo planteado en este Given to Emptines sea que no es el momento, que un álbum de estas características debería haber llegado bastante más tarde. En cualquier caso seguiremos atentos a ellos, no hay duda de que esto no es más que un simple tropiezo. Se levantarán.

Anuncios