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At the Gates — At War with Reality

No fue tan difícil una vez comenzamos a hacerlo. En 2008 hicimos la gira de reunión y estábamos muy contentos con ello en ese momento. No queríamos hacer nada más. Pero entonces hubieron más años de reunión como 2011 y simplemente creció la idea de hacer un disco. De alguna manera echábamos de menos la parte creativa. Recuperar los 90, cuando todos éramos chavales, escribiendo música juntos. Y como artista es una gran parte de ti mismo, crear y escribir música. Había algo que se había perdido. Al menos queríamos explorar la posibilidad de hacer un álbum. Empecé el año pasado en mayo y saqué unas cuantas canciones y el resto pensaron que era genial (Anders Björler).

Me vais a tener que permitir de hacer una comparación que en principio no tiene nada que ver, pero el caso de los suecos At the Gates me ha traído a la mente otro regreso de este año como ha sido el de The Afghan Whigs. Por supuesto no por sonido, y tampoco por condición de olvidados de los noventa, como ha sucedido con estos últimos a pesar de que con los años cada vez han sido más reivindicados. Los suecos no terminaron ocultados por varias bandas de su mismo estilo ya que ellos fueron una banda crucial para su palo, el Death Metal melódico, aunque como en miles de casos muchas de sus alabanzas les llegaron ya muertos y enterrados.

A pesar de ello, al igual que a la banda de Greg Dulli, ya han superado los tres lustros desde su anterior disco, y eso son muchos años. Y cada año que ha pasado ha sido una pizca más de suspicacia para sus fans (quien sabe si suficientes para no caer al vació en caso de tropiezo) y un grado más de presión psicológica para ellos mismos. Con lo fácil que sería quedarse con los billetes de la gira y reunión y correr, pero no, a muchos grupos les gusta ponerse directamente en el disparadero.

At the Gates aprovechando el tiempo perdido

Cuando hablamos de una banda que lleva bastante tiempo sin mostrar ritmo de publicación discográfico ya sabemos que hay dos vías principalmente: darle un lavado de cara al sonido de la banda para adaptarlo a los nuevos tiempos o mantenerte fiel a tu esencia. Cuando la banda en cuestión es tan influyente, a muchos no parece bastarles con la segunda opción, aunque se marquen todo un golpe sobre la mesa como, por ejemplo, Godflesh.

Muchos se echarían las manos a la cabeza si este disco no sonara a At the Gates. Y lo hace

No obstante, hay también la posibilidad de dar la sensación de estar ante un trabajo que lo retoma justo donde lo dejaron en su predecesor y meter algo de experimentación para poder seguir fieles a sus raíces y, al mismo tiempo, marcar el camino para un paso adelante. Algo similar a lo que hicieron hace poco Slipknot y ahora parecen querer hacer At the Gates en At War with Reality (Century Media, 2014), el quinto álbum de estudio de su discografía desde que esta banda importante en la forja del sonido de Göteborg hiciera aparición en 1990.

Como ya digo, este disco continúa por una senda bastante similar a la de su magnífico Slaughter of the Soul (Earache, 1995), mayormente guardando similitudes, pero ya os digo que eso no implica nada que sea negativo. De hecho, estoy bastante seguro de que muchos más nos echaríamos las manos a la cabeza si este disco no sonara a At the Gates. Y lo hace, además lo hace con contundencia, energía y la experiencia de unos músicos que no han estado inactivos precisamente (y encima con buenos resultados, como el disco que presentó el año pasado Anders Björler en solitario que no deberíais perder de vista).

Han conseguido no sonar irrelevantes o fuera de lugar tras tantos años de parón y sí potentes y con garra

Bandas de Death melódico hemos tenido a puñados desde que saliera Slaughter of the Soul, y At the Gates con su regreso se jugaban también no quedar eclipsados por la calidad de trabajos como los que nos ofrecen actualmente bandas bien rodadas como Dark Tranquillity, Amorphis o Insomnium. No puedo decir que At War with Reality resulte tan potente y acertado como las bandas citadas o como la obra magna del grupo, pero eso no le quita que sea un trabajo muy acertado, con sólidos cimientos y una soberbia ejecución.

7.5/10

Se les podría pedir más, pero lo que es innegable es que como regreso At War with Reality es bastante notable y una estupenda piedra de apoyo para futuros discos en los que los suecos podrían evolucionar ciertos matices aquí mostrados. Primero han conseguido algo muy importante: no sonar irrelevantes tras tantos años en seco. Luego que hayan conseguido volver a mostrar una garra feroz y una técnica espectacular ya son más que satisfactorias noticias para At the Gates y para todos nosotros.

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