Atención Tsunami — Que le corten la cabeza

La mermelada de naranja. Es eso lo que a veces falla. La galleta está rica. Esa capa de chocolate que tiene a un lado, también, pero el relleno de mermelada de naranja, que vuelve loco a tanta gente, a mí no acaba de convencerme. Vas comentándolo por ahí, que este rollo de mezclar naranja y chocolate a tí no te va, y te miran como pensando que pobrecito tú, que no tienes puñetera idea. Pero algo te chirría en esa mezcla de sabores. Por un lado todo bien, pero luego ves que queda un regusto final que te crea dudas. Atención Tsunami lanzaron hace algún tiempo su Que le corten la cabeza. Un grupo al que ya habíamos prestado nuestra atención en su debut, pero al que desde entonces, a pesar de las buenas sensaciones que nos había dejado el mismo, no le habíamos seguido demasiado la pista. De repente vuelven a tu vida, y te das cuenta de que no debiste darles el espacio suficiente para que cayesen en un momentáneo olvido. Incluso cuando en ocasiones te quede cierto sabor extraño al final.

Atención Tsunami: la singularidad de las melodías

Que le corten la cabeza es un trabajo compuesto de ocho temas, que se va a los tres cuartos de hora de duración. Con muchos más puntos fuertes que talones de Aquiles. Su principal virtud es su apuesta melódica. Trabajada, no especialmente habitual por aquí, alejada de los criterios pop más masticados, asumiendo cierto riesgo compositivo del que salen, en una amplia mayoría de las ocasiones, victoriosos. Las bases electrónicas se utilizan a menudo como recurso, aunque pocas veces asumen un protagonismo realmente principal, como puede ser el caso de ‘Cables’, uno de los temas más recogidos de Que le corten la cabeza. Lo habitual es que guitarras y batería asuman el peso, se carguen la mochila a las espaldas y desarrollen la potencia sonora que se deja ver ya desde los primeros compases de ‘Marisol’. Bueno, quizás no exactamente desde los primeros, con la voz de la niña prodigio de fondo en una de aquellas películas de explotación infantil que tanto se estilaban hace años. Pero sí de inmediato, en una situación que no resulta fugaz.

Seguramente la mayor fuerza de Que le corten la cabeza habite en esos primeros temas, en la electricidad e inmediatez de ‘Deixis para perros’, que, consigue con eficiencia atraparte mediante la violencia de un click. No cuesta adaptarse a sus sinuoso ritmo, que te guste realmente. Aunque seguramente el tema estrella, cuando menos en una escucha somera, sea ‘Casi nunca’, la que cuenta con un mayor rango de single, la que deja toda la carne en el asador, la que asume la responsabilidad de que te enganches a todo lo demás. Sale, como en varios momentos de Que le corten la cabeza, triunfante. Sin demasiados alardes, sin una suficiencia aplastante, pero con gran solvencia. La misma que esa otra vertiente más intimista, si se quiere, más calmada. La que os habíamos comentado que aparecía en ejemplos como ‘Cables’. Entonces… ¿no falla nada en Que le corten la cabeza?. Pues sí, claro que fallan cosas. Por ejemplo, una ‘Llamas en llamas’ que remonta en las melodías de su segunda mitad, pero que en general muestra una cara algo menos sorprendente, menos personal, más escuchada y explorada.

La música por encima de las letras

Pero la mermelada de naranja que Atención Tsunami (los chicos han sacado cuatro discos con tres nombres de grupo distintos, antes healthcontrol, antes Incendios), está, principalmente, en sus letras. Ya, algo tan personal como poner letra a una canción. Nada puede ser menos objetivo, lo que para unos tendrá un significado que le encoja el corazón, a mí no acaban de parecerme especialmente logradas. Resumiéndolo mucho, creo que las melodías de Atención Tsunami están muy por encima de la lírica. Tanto es así que me despierta curiosidad saber cuánto me habría gustado el disco de haber resultado exclusivamente instrumental. Así, ese aspecto de sonoridad oscura y atractiva de ‘La casa encendida’, que recuerda a uno de los centros neurálgicos de la cultura de la capital del estado, paga cierto peaje por frases en las que uno no acaba de conseguir encontrarse del todo cómodo

…Y noto este silencio olímpico, que resulta tan inquietante como esos niños que parecen adultos, o como esa gente que te observa en el metro y que captar su mirada no impide que sigan mirando tus ojos.

6.8/10

Si todos los discos, o casi todos ellos, tienen ciertas fragilidades, la que yo le encuentro a este Que le corten la cabeza es ésa. Por lo demás, el conjunto de canciones cumplen con su cometido, ser disfrutadas con creces. Es más, esos dos temas últimos, que con las coñas ocupan casi la mitad del minutaje del disco, también alcanzan un listón colocado a generosa altura. De hecho, en lo que a quien escribe se refiere, ‘Que le corten la cabeza’ y ‘La receta infalible’ (que cuenta con ese hidden track llamado ‘Monumentales Maracas’ que podéis ver más arriba) bien pueden ser los dos cortes más redondos de Que le corten la cabeza, los que resumen las mayores virtudes de Atención Tsunami, aún cuando habíamos destacado la electrónica como valor de protagonista de reparto, y se convierta en principal del inicio de su última canción. Minutos antes de que ese punto tropicalista cierren Que le corten la cabeza, para dar fin a un trabajo que invita a tomarse a la banda muy en serio. Ahora es cosa nuestra no volver a perderles la pista.

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