Parecía imposible pero aquí está: un disco de Captured Tracks que es la alegría de vivir. ¿Es Axxa/Abraxas (2014, Captured Tracks) la prueba del agotamiento definitivo de la microescena de los últimos cuatro, cinco años apadrinada por el sello de Brooklyn? Hace no demasiado tiempo un proyecto como Axxa/Abraxas podría haber terminado cayendo en las mismas tretas inocuas y vacuas de Beach Fossils o Wild Nothing.

Es cierto que antes Captured Tracks ya había cuidado a bandas como The Soft Moon o Holograms, cuyos discos, siempre dentro del neo-neo-neo-post-punk, manejaban mejor la retórica del género y, ante todo, se alejaban por completo de los devaneos Dream Pop. Si el año pasado Minks apostaron por algo diferente — no podemos decir lo mismo de Alex Calder — Axxa/Abraxas cierra una etapa y ¿abre otra? Ojalá, porque su primer disco da de sí para ello.

Ante todo, hay que tener presente que la ruptura sonora de Axxa/Abraxas dentro del género en sí mismo en el que se habían convertido los discos de Captured Tracks no es radical. Si antes citaba a The Soft Moon o Holograms se debía a que dentro de unos parámetros más o menos delimitados sus discos encerraban propuestas personales y valiosas.

Los primeros por hacer de Suicide un vehículo óptimo para el Post-punk de nuevas generaciones; los segundos por haber comprendido que dentro del Post-punk siempre debe haber espacio para el punk. Axxa/Abraxas, proyecto personal de Ben Asbury, no juega en esa liga: de hecho, pasaría por grupo mediano de Captured Tracks. Lo interesante es que dentro de su categoría rompe con la práctica totalidad de los esquemas del sello. Aquí no hay canciones dominadas por el bajo, guitarras cristalinas o teclados ochenteros.

Psicodelia ligera y a volar

Nada de eso: psicodelia ligera y a volar. Es por ello por lo que Axxa/Abraxas, su primer y estupendo disco, no esconde trampas detrás de esa-canción-que-tanto-se-pega-en-el-oído, como sí los escondían grupos como DIIV. Impulsados por guitarras que beben más de The Byrds que de New Order y catapultados por la sabiduría ya venerable de Woods — no en vano produce Jarvis Taveniere — , Axxa/Abraxas saltan entre guitarras acústicas y descargas eléctricas para cuadrar canciones que son gominolas, a ratos costellianas (‘I Almost Fell’).

Al modo de Campfires, pero quizá más consistentes, no se cortan un pelo si tienen que desarrollar su propio ‘Bend Beyond’, enclaustrada aquí bajo el título de ‘Painted Blue’ y cuya progresión final al Fifth Dimension tanto le debe. Tanto, tanto, que Axxa/Abraxas también pecan de repetitivos y canónicos.

¿Es esto una pega? Decíamos más arriba que en Axxa/Abraxas aún sobrevive el espíritu más tradicional de Captured Tracks. Y es cierto: algún sintetizador que chirría por allí, más reverb del necesario por allá y, en general, un desmelene cohibido por los límites que marca un disco debut. Se puede esperar más de ellos. Sobre todo porque se alejan quizá a propósito del sonido Garage Rock tan canónico que también ha dominado parte de la escena norteamericana durante el último lustro.

6.3/10

Ellos optan más por lo acústico y jovial — ‘On The Run’ — que por la psicodelia árida y agresiva. La decisión es tan genial que pese a lo poco original de la propuesta nunca llega a cansar del todo: Axxa/Abraxas son un soplo de aire fresco allí donde discos como Nocturne eran un disparo en la sien. La punta de lanza desde la que Captured Tracks, si quisiera, podría revisar a fondo su catálogo en aras de un futuro más feliz y soleado

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