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Vince Gilligan despidió las cinco temporadas de Breaking Bad con un canción final inesperada: ‘Baby Blue’, de Badfinger. ¿Badqué? Sí, todo el mundo descolocado, salvo los fanáticos del power pop que adoran a esta banda de finales de los sesenta y principios de los setenta. Un grupo maldito, trágico si cabe, una leyenda que pudo reinar y que acabó con el suicidio de dos de sus miembros, arruinados después de que su mánager les timara, Paul McCartney les convirtiera en peleles y su discográfica les sacara todo el jugo.

De The Iveys a Badfinger: los peleles de Paul McCartney

Badfinger eran cuatro jovenzuelos británicos a los que la fama les sonrió: Pete Ham, Tom Evans, Mike Gibbins y Joey Molland, la formación clásica de un grupo destinado a triunfar y por desgracia se quedó por el camino. Su historia y sus orígenes en The Iveys, el grupo que formaron Ham y Gibbins entre 1965 y 1967, la cuenta Dan Matovina en Without You. The Tragic Story of Badfinger (Frances Glover Books, 2000), un suculento libro imprescindible para atar cabos sobre los porqués de su sino trágico.

Cierto que la historia de Badfinger es triste y deprimente. Como The Iveys no habían pegado fuerte, ‘Maybe Tomorrow’, que produjo Tony Visconti, no fue lo que ellos habían previsto y era hora de empezar con otra banda bajo el mecenazgo de la todopoderosa Apple y Paul McCartney como mosca cojonera imponiéndoles su criterio.

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La fama merecía ese esfuerzo y ‘Come And Get It’ supuso ese cambio exterior e interior. El single estaba grabado y con anuencia de Apple cambiaron el nombre al de Badfinger. Era octubre de 1969 y en diciembre lo publicaron. Éxito absoluto: un millón de copias vendidas, número 4 en las listas británicas y 7 en Billboard.

Y como de transición publicaron un álbum de debut con la banda sonora de The Magic Christian, un disco que la muy respetable Rolling Stone definió como “una buena forma de limpiar el aire después del paso de Led Zeppelin”. Casi nada. Entrada en listas y un nuevo miembro en la alineación: Joey Molland, que no participó en la grabación pero cerró las idas y venidas de personal en Badfinger.

Con ‘Come And Get It’ Badfinger lo estaba petando pero el problema residía en que era un tema escrito por Paul McCartney, su valedor principal ante el resto de los miembros de The Beatles y Apple. Este corte era la estrella de un primer álbum con solo tres temas de Badfinger y material antiguo de The Iveys.

‘Without You’ la canción que haría millonario a Nilsson

Por eso, sin tiempo a pararse, Badfinger ya se pusieron a la obra para grabar un nuevo elepé: No Dice, que entró de nuevo en listas ya a finales de 1970 y pasa por su obra maestra. Ahí estaba ‘Without You’ que fue un éxito sí, pero la desgracia, o la suerte según se mire, que tuvieron fue que Nilsson la grabara en 1972.

Nilsson convirtió a ‘Without You’ en un éxito mundial, un superventas que eclipsó la versión original de Badfinger y además hizo al cantante millonario. ‘No Matter What’ también fue single y el grupo volvió a meter la cabeza en las listas: top 5 en Reino Unido y top 8 en Estados Unidos.

La carrera americana de Badfinger iba por libre y Apple les sugirió que firmaran con Stan Polley, un productor con contactos con la mafia y un suegro multimillonario que había tenido problemas con la ley. Firmaron con él un contrato de management por el que llevaría sus cuentas a través de la Badfinger Enterprises Inc.

El mánager que se quedó con su dinero

Con Stan Polley como manager comenzaría el principio del fin de Badfinger. Sus honorarios eran desmesurados y el grupo reconoció a posteriori que no habían contratado un abogado para revisar lo que habían firmado. Además, su gira de tres meses a finales de 1970 por Estados Unidos fue un fiasco salvo para Joey Molland, que cayó rendido ante Kathie Wiggins, una groupie con la que se acabaría casando. De ella el biógrafo Dan Matovina dice que es la Yoko Ono de Badfinger.

La alianza con The Beatles siguió manteniéndose una vez que la banda se separó. Los Badfinger colaboraron en dos temas de All Thing Must Pass de George Harrison, en el single ‘It Don’t Come Easy’ de Ringo Starr y en Imagine de John Lennon. Estuvieron en el Concert For Bangladesh auspiciado por Harrison en agosto de 1971 y Pete Ham hizo un dueto con éste en ‘Here Comes The Sun’.

Su siguiente disco, Straight Up, tardó un poco en llegar. Las cintas que grabaron con Geoff Emerick fueron rechazadas por Apple y Badfinger tuvieron que ponerse primero en manos de George Harrison, ayudado por Leon Russell en el piano de ‘Day After Day’, y luego en las de Todd Rundgren para terminarlo; pero el Beatle, a la postre, suprimió su nombre de los créditos.

‘Baby Blue’: Harry Nilsson, chúpate esa

Lo hicieron en un castillo al sur de Gales, Clearwell, y entre otras anécdotas se destaca que su Yoko Ono no salió de la habitación, que Stan Polley les llevó unos cheques con los que Pete Ham se compró un potente Jaguar con el que casi se mata.

Allí recibieron la visita de Harry Nilsson, que les tocó su versión de ‘Without You’, y quedaron entusiasmados y ojopláticos. De esas sesiones Pete Ham sacó ‘Baby Blue’ de su chistera, que no fue más que un guiño al cantautor para decirle algo así como “mira, chúpate esa, lo podemos hacer todavía mejor”.

Se publicó en diciembre de 1971 en Estados Unidos, donde llegó al puesto 31, y con él sumaron otros dos hits: ‘Day After day’, millonario superventas que fue número 4 en Billboard, y ‘Baby Blue’ número 14. Pero claro, la versión de Nilsson de ‘Without You’ coincidió en el tiempo sin salir del número 1. Decepcionante para Badfinger que iniciaron su ocaso.

Sin liquidez, con Stan Polley timándoles y cada vez más poco crédito, Badfinger tuvieron que aceptar la oferta de Warner Music para fichar por seis elepés. Apple estaba en las últimas y el manager no quería que se le acabase el chollo.

Y así, de repente tenían en la calle Ass, el último con el sello de la manzana, un álbum considerablemente deficiente con títulos como ‘Apple of My Eye’ o ‘Icicles’, y comenzaba la grabación de uno nuevo, fustigados por Polley y el suculento adelanto de Warner.

No se tituló For Love Or Money, censurado por la multinacional, y se quedó sin nombre. Pero lo peor es que coincidió en el tiempo con Ass y tampoco tenía un hit salvo ‘Shine On’. A partir de ahí Badfinger se convirtió en un vodevil. Warner presionó para ver qué pasaba con la calidad de las composiciones y a Stan Polley no se le ocurrió más que obligarles a grabar un nuevo álbum. Pete Ham avisó que abandonaba el barco pero Warner amenazó con cancelar el contrato.

“Stan Polley es un bastardo sin alma. Me lo llevaré conmigo”

Y de esa tensión salió Wish You Were Here, un disco notable muy bien acogido por la crítica en octubre de 1974; tras el que vino otro más, Head First, que quedó inédito entonces. Con él se destapó una de las estafas mayores del rock & roll. Warner Music descubrió que Polley se había quedado con el dinero de los adelantos, estaba ilocalizable y las ganancias del Badfinger se habían esfumado.

Lo que vino después es sabido. Pete Ham, que no podía pagar ni un abogado, estaba arruinado, con mujer, hijo, una hipoteca y otro hijo en camino. No pudo más, el 24 de abril de 1975 se ahorcó en el garaje de su casa dejando una nota de suicidio con una postdata dedicada a su manager: “Stan Polley es un bastardo sin alma. Me lo llevaré conmigo.”.

Eso no sucedió, incluso el mánager tenía dinero en un banco norteamericano con un seguro de vida puesto a nombre de Ham pero con él como beneficiario. La mierda comenzó a salir tras el suicidio de Peter Ham. Tom Evans descubrió que Joey Molland se había ido del grupo pagado por Warner y que los derechos de autor de ‘Without You’, con el que Nilsson se había hecho millonario, se los había estado llevando Stan Polley, y los posteriores a la ruptura no se habían cobrado al no haber sido solicitados en tiempo y forma.

Badfinger ya no existían pero en 1978 Joey Molland y Tom Evans lo reflotaron. Airwaves salió un año después y su single ‘Love is Gonna Come At Last’ llegó al puesto 69 de Billboard. Y después llegó Say No More, un estrepitoso fracaso que terminó con Molland fuera y Evans arruinado.

Ambos salieron de nuevo de gira con dos nuevas reencarnaciones de Badfinger. Eso pasó entre 1982 y 1983, y un 19 de noviembre de ese año Tom Evans se ahorcó en el jardín de su casa. Se habían acabado todos sus problemas personales y legales.

Nos preguntábamos la razón que ha tenido Vince Gilligan para elegir ‘Baby Blue’ como la canción final de Breaking Bad. ¿Acaso los seguidores de la serie tienen que relacionar el hecho que este tema no consiguió eclipsar a ‘Without You’, canción que convirtió en millonario a Harry Nilsson, y más recientemente a Mariah Carey, y que el grupo apenas si sacó nada de ello? Seguiremos indagando.

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