Be Still Please — Portastatic

Los discos más satisfactorios llegan por sorpresa y casi sin que te enteres. Es el caso de este Be Still Please, el regreso de Portastatic.

Para los que no lo conozcan, hay que decir que el grupo es una de las muchas aventuras paralelas de Mac McCaughan, fundador de uno de esos grupos imprescindibles en la independencia mundial (Superchunk) y, a la vez, cabecilla del sello independiente Merge, donde editan, entre otras muchas bandas interesantes, Arcade Fire.

Y digo que este disco llega por sorpresa y casi sin enterarnos porque, aun habiendo seguido la carrera de Mac con interés, a Portastatic siempre nos lo hemos tomado como el divertimento paralelo, el descanso semiacústico del mismo tipo que pone las guitarras a hervir en Superchunk.

Pero Be Still Please, disco modesto donde los haya, es una sucesión de himnos pop y de medios tiempos sublimes como habrá pocas. Indie-rock emotivo, con el corazón en un puño y que cambia los riffs de guitarra por violines y arreglos de cuerda.

Desde la luminosa pero agria Sour Shores (con una relación de pareja en pleno proceso de descomposición), Mac describe los claroscuros de la madurez y el final de la adolescencia en canciones tan contagiosas como la rockera I´m In Love (With Arthur Dove), que podría estar en los primeros discos de Teenage Fanclub.

Sin embargo, no es en las canciones con más ritmo donde triunfa Be Still Please, sino en otras como Black Buttons, la épica íntima y espléndida Like a Pearl o la cercana a las formas de los primeros Wilco Cheers & Understanding. Ahí, en esos tiempos lentos es donde se encuentra la carga de profundidad de un disco que llega pequeño, se te mete en el cerebro poco a poco y del que, de repente, te das cuenta que te has convertido en fanático. Enorme disco menor.

Escucha | Sour Shores
Sitio Oficial | Portastatic

Anuncios