Anuncios

Big Big Train — English Electric Part I y II: héroes ya no tan anónimos

Creo que hice bastante bien en su momento al no reseñar English Electric Part I de los ingleses Big Big Train. No han sido pocas las peticiones para que metiese mano al disco, pero el hecho de que saliese bastante antes de que un servidor comenzase a escribir en esta casa, y que acabase llegando a mi poder con bastante retraso, ha motivado que al final se haya demorado el momento hasta la salida y posterior asimilación de su segunda parte, cosa que ha sucedido en estas dos últimas semanas.

En otras circunstancias, he de reconocer que es bastante probable que al final hubiese dejado un post como éste en el tintero, pero la magnitud de la obra de esta banda inglesa, la cual era desconocida para mí hasta hace poco menos de un año, creo que es motivo más que suficiente para que haga un esfuerzo y repare el daño cometido al obviar por estos meses a un disco como English Electric. Afortunadamente cuento con la excusa de que el pasado 5 de marzo se lanzó English Electric Part II, lo cual me va a permitir afrontar este artículo con total naturalidad. ¿Es la primera parte el mejor disco de Rock Progresivo del pasado 2012? He de comenzar este post respondiendo con un rotundo, SÍ. Y su segunda parte no hace sino aumentar su valor.

Sembrando en 1990 y recogiendo 22 años después

La supervivencia de una banda como Big Big Train no ha debido ser sencilla. Surgidos gracias a la importante repercusión que el Neo-Prog obtuvo en su Inglaterra natal a finales de los ochenta, tuvieron que vivir durante bastantes años a la sombra de importantes bandas como IQ, Arena, Pendragon y los incombustibles Marillion, a pesar de que siempre han observado al Rock Progresivo desde un prisma diferente, bastante más clásico, que el que utilizan todas estas bandas.

http://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/v=2/track=2153612193/size=venti/bgcol=FFFFFF/linkcol=4285BB/

Desafortunadamente, la desaparición paulatina de algunos de estos grupos y el hundimiento de la escena Neo-Prog más allá de los destellos cada vez menos continuos de Marillion y Pendragon, no permitió que Big Big Train superasen su tratamiento como banda ignorada por la prensa especializada a nivel internacional. Todo cambió para ellos con la salida de Neal Morse de Spock’s Beard en 2002 y la toma del timón en la banda californiana por parte del batería Nick Di Virgilio, quien finalmente, aburrido de pertenecer a una banda que ya había tocado su techo, comenzó colaborando y después acabó siendo miembro definitivo de Big Big Train.

Fue la llegada de Di Virgilio, y que se decantase por los ingleses abandonando a una banda consagrada, el empujón necesario para que, primero, muchos medios se preguntasen el por qué de su decisión, y, segundo, acabasen comprendiendo que lo del batería no era un paso atrás, sino el salto a una banda con mayor potencial y mejor futuro. En el proceso de asentamiento del conocido percusionista llegó el interesante The Underfall Yard, disco que abrió el camino musical y temático que Big Big Train han venido a recorrer con English Electric, proyecto dividido en dos partes que no habría sido posible sin la inclusión de batería como miembro permanente de la banda.

22 años luchando por obtener un reconocimiento sin lugar a dudas merecido, y tuvo que ser la inclusión de un nombre, el factor que acabase otorgando a Big Big Train la fama que sin duda han merecido todo este tiempo. Así es el mundo de la música, y los ingleses han venido a aprenderlo más de dos décadas después de su estreno.

Héroes anónimos que forjaron un país

Como veremos más adelante, las dos partes de English Electric están concebidas para tocarnos la fibra sensible, para que aquellos que escuchemos ambos discos nos estremezcamos, nos emocionemos con las, a veces, entrañables, y otras, epopéyicas o reivindicativas historias que generan el contexto conceptual que marca los márgenes por los que musicalmente se mueven David Longdon, Greg Spawton y compañía.

Así, y en palabras del propio grupo, English Electric se configura como:

un viaje por el paisaje inglés, desde las mineras ciudades del norte hasta las calizas colinas del sur, reviviendo por el camino extraordinarias leyendas sobre navegantes, mineros y obreros. Historias de gente que soñaba despierta mientras era llevada a las profundidades más oscuras

Esta descripción no es más que una forma de expresar que English Electric es la historia de las personas humildes que forjaron un país como Inglaterra, aquellos quienes gracias a su sufrimiento, su explotación laboral, el no respeto de sus derechos fundamentales, o sus acciones heroicas, permitieron que Inglaterra llegase al siglo XXI siendo el país que es hoy día (nota del editor: un país cuyo gobierno conservador se propone cercenar la esperanza de la gente humilde que construyó su país dejándoles sin sustento por las política de recortes y falsa liberalización, obra y gracia de la hoy difunta Margaret Thatcher).

http://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/v=2/track=3795315652/size=venti/bgcol=FFFFFF/linkcol=4285BB/

Para reivindicar la importancia de la gente que no existe, de los héroes anónimos, Big Big Train personalizan su ejercicio reivindicativo recurriendo a la historia del tío Jack, del salvador Alexander Lambert, del falsificador Tom Keating, de los mineros de carbón, de los trabajadores de los puertos pesqueros, de aquellos que construyeron el ferrocarril… English Electric no es un homenaje, ellos son English Electric.

Rock Progresivo de concepción clásica

He leído en no pocas ocasiones que este doble English Electric no es más que un mero homenaje a la época clásica de los Genesis de Peter Gabriel, llegando incluso algunos ‘plumillas’ a considerarlo como un plagio de ideas ya mostradas por el grupo de Steve Hackett en discos como Selling England by the Pound o Foxtrot. Aunque no estoy aquí para desmentir tal hecho o para aceptarlo, hay que reconocer que la obra de Big Big Train podría encuadrarse perfectamente en lo mostrado por una de las bandas madres del Rock Sinfónico a inicios de los años 70, la época dorada para dicho género, claro, que esto no implica que Big Big Train traspasen en ningún momento la barrera del homenaje, la referencia o la influencia, y más si tenemos en cuenta que English Electric cuenta con más elementos de los mostrados por la banda de Gabriel, Hackett y Mike Rutherford.

http://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/v=2/track=2771622125/size=venti/bgcol=FFFFFF/linkcol=4285BB/

Si echamos un vistazo al abanico de influencias al que Big Big Train han acudido para desarrollar una obra conceptualmente añeja en la que la nostalgia es un valor transversal en lo conceptual, vemos que no sólo los primeros Génesis constituyen el marco artístico utilizado por el grupo de Nottingham, sino que en ambas partes de English Electric hay espacio para el tratamiento vocal y el optimismo musical del Rock Progresivo de Yes, para la inclusión de elementos casi Folk de Jethro Tull o Renaissance o para el Jazz delicado y barroco de Camel. Y no pretendo decir con esto que el, para mí, mejor disco de Rock Progresivo de 2012 y su continuación de 2013 sean un pastiche de referencias a lo más granado del Rock Progresivo, ni mucho menos. Mi intención es constatar que la obra concebida por David Longdon, Andy Poole y Gregory Spawton se constituye como algo más que un homenaje, en un tributo al Rock Progresivo de los años 70, ya que, en mi opinión se configura en una obra que, a pesar del paso del tiempo, se debería encuadrar en el mismo marco temporal y artístico que las obras de las bandas anteriormente citadas, tal y como dije en su momento al respecto del último disco de Steven Wilson.

Toda esta retórica carecería de toda validez de no ser por la fuerza de los argumentos mostrados por Big Big Train. Los ingleses huyen de forma descarada del efectismo que tanto parece imperar en el Rock Progresivo actual para presentarnos un ejercicio conceptual en el que la música se convierte en el vehículo de transmisión de un mensaje, quedando de lado en todo momento los alardes técnicos y dando protagonismo a conceptos como el sentimiento, la emotividad o la reflexión, siendo la vertiente instrumental de la obra un simple elemento más, tan capaz como la voz o el mensaje de David Longdon de humedecernos los ojos, enrabietarnos o erizarnos el pelo, y esto, como bien sabemos todos, es algo que el Rock Progresivo actual muy pocas veces consigue provocarnos, al haberse visto desplazadas la emotividad y sinceridad que sí tenía hace más de cuatro décadas por los ejercicios de lucimiento técnico-personal que todos conocemos.

La obra que le hacía falta al Rock Progresivo actual

Como dejo entrever en mis anteriores líneas, English Electric es el disco que le hacía falta al Rock Progresivo actual para poder sentirse renacido, para que podamos considerar que, efectivamente, estamos viviendo un resurgir del género. Obviamente no pretendo restar valor a la obra de otras muchas e interesantes bandas que existen en la actualidad y a las cuales no creo que tenga que citar ahora mismo, pero sí que quiero dejar claro que esta doble obra viene a cubrir, en mi opinión, las principales falencias mostradas por todos estos grupos que parecen haber olvidado que la música debe ser siempre un vehículo de transmisión de ideas, sensaciones y sentimientos. Big Big Train no cometen excesos compositivos, no recurren a ejercicios de onanismo virtuoso, es decir, no suenan tramposos y en ningún momento nos ocultan nada, descubriéndonos siempre quiénes son y qué llevan dentro.

http://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/v=2/track=1330513342/size=venti/bgcol=FFFFFF/linkcol=4285BB/

Obviamente no debemos olvidarnos de que estamos ante una obra de Rock Progresivo, y por tanto, en ella vamos a encontrar cambios de estructuras, abundancia de matices diferentes, leitmotifs continuos que enlazan a los temas de ambos discos y, por supuesto, desarrollos o progresiones en las que el Rock se desdibuja o deconstruye para dejarnos en manos del Folk, el Jazz o el Pop si el momento así lo requiere. Sin embargo, todas estas variaciones, cambios o abundancia de elementos, siempre hacen acto de presencia de forma fluida y coherente, con la efectividad del que sigue el camino natural, que deja que los temas crezcan sin forzarlos, tomándose el tiempo necesario para que logren tener una entidad propia, tal y como lograron de forma magistral King Crimson con The Court of the Crimson King.

Es posible que en la segunda parte de English Electric encontremos momentos menos inspirados que en la primera, es posible que lleguemos a percibir que esta segunda parte no aporta excesivamente a lo ya mostrado en los primeros ocho temas, es posible que el efecto sorpresa se haya visto diluido en las canciones presentadas en el pasado mes de marzo. Sin embargo, a pesar de todo esto, esta segunda parte juega el importantísimo papel de dar cierre a esta doble obra dotándola de integridad conceptual, temática y musical gracias a la mayor aproximación introspectiva y Folk que vemos en ella y a la monumentalidad de ‘East Coast Racer’, probablemente el tema más brillante de los 15 que conforman ambas partes, aparte del brillante leitmotif que significa ‘The Permanent Way’.

http://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/v=2/track=4014829729/size=venti/bgcol=FFFFFF/linkcol=4285BB/

Algunos han afirmado anteriormente que si English Electric hubiera constado de 10 temas y se hubiese lanzado de una sola vez podría ser uno de los mejores discos de lo que llevamos de siglo. No voy a ser yo quien de o quite razón a esta afirmación, pero en mi humilde opinión ambas partes y sus quince temas conforman un ente que en mi memoria ya se considera como indivisible e inalterable, cuestión que no hace sino reafirmarme en la decisión de haberlas valorado de forma conjunta y de una forma pretendidamente equilibrada, en la cual he dado protagonismo a una parte por encima de la otra.

9/10

Big Big Train sorprendieron a medio mundo el año pasado con la primera parte de su English Electric. Con la segunda parte no hacen sino confirmar que estamos ante una de las bandas más importantes del Rock Progresivo en la actualidad, siendo el hecho de que hayan logrado todo esto tras más de dos décadas de esfuerzos y reveses la constatación de que el que la sigue la consigue, y esto no puede más que alegrarnos y enorgullecernos a todos. No sé si en futuras obras lograrán despertar en mí los sentimientos que English Electric ha despertado. La verdad es que me da lo mismo, con English Electric han logrado hacerme disfrutar como hace mucho tiempo no disfrutaba con un disco de Rock Progresivo, y ante esta tesitura pensar en el futuro me parece desperdiciar el presente. Prefiero vivirlo.

PD: Y alegrarme de la muerte de la Dama de Hierro

Anuncios