Anuncios

Bilbao BBK Live 2010: crónica del jueves 8 de julio

Todos los años me ocurre lo mismo, no puedo atravesar la puerta del BBK Live la jornada inaugural sin sentir cierta emoción, la de pensar en los tres días que tenemos por delante y la cantidad de conciertos y buenos momentos que vamos a disfrutar ahí dentro. Sin embargo este año esa emoción era menor al no contar el cartel de esta edición con ni un sólo concierto de esos que tengo apuntados desde hace tiempo en mi lista de deseos. Mala suerte, otra vez será.

Lo que tengo muy claro que el de Bilbao es ya un festivalazo, se nota en la cantidad de giris que se han acercado hasta aquí desde los rincones más lejanos del planeta, hasta con peña de Nueva Zelanda estuvimos hablando, y de todo el país. La organización habla de 24.000 personas pero daba la sensación de muchas más. Ayer había mucha gente en todas partes, esperando al bus y en las colas para entrar, en los baños, las barras de bar y los puestos de bocadillos, pero sobre todo en el concierto de Rammstein el plato fuerte de la noche en el que parecía que no cabía ni una persona más. Que no nos pase nada hoy con Pearl Jam, el grupo con más tirón de esta edición.

Skunk Anansie

Qué olvidados les tenía y que placer volver a escuchar ese ‘Selling Jesus‘ con el que les conocimos hace quince años. Y ‘Weak‘, ‘Charity‘, ‘I Can Dream‘, cuanto tiempo sin oírlos y que fuerza siguen teniendo en directo.

Nos adelantaron un par de temas del nuevo disco que lanzarán en septiembre y Skin nos demostró que es un animal salvaje y sexual sobre el escenario y fuera de el, no dudó en lanzarse sobre el público, contornearse y recordarnos a la gran Grace Jones con el mismo potencial de voz.

Una grata sorpresa de un concierto que no me esperaba nada, el público respondió, pero no le favoreció la hora para nada. Cerrando después de Rammstein hubiera estado mejor, pero hicieron que empezara el festival con buen sabor de boca (7).

Rise Against

No les conocía y os aseguro que no era el único, más de uno me preguntó si eran Rage Against the Machine (ya podrían) y no me gustaron nada. Creo que no aportan gran cosa, al menos yo no soy muy partidario de esa hardcore melódico que se limita a imitar a los que otros han hecho antes.

Me dio la sensación de que este concierto, o algo muy parecido, ya lo había vivido en otras ocasiones, desde luego no es un estilo de música que siga en este momento y consiguieron aburrirme mucho (5).

Slayer

Mis amigos más metaleros me advirtieron que el sonido de Slayer en directo acojonaba y eso es precisamente lo que me esperaba de ellos y lo que recordaba del concierto que ofrecieron en este mismo escenario hace tres años dentro del desaparecido Kobetasonik.

Sin embargo está vez dieron menos miedo y no impresionaron tanto. Faltó volumen, quizás un escenario mayor con algo de escenografía, pero sólo por ‘South of Heaven‘ y por flipar con como toca la guitarra Kerry King ya mereció la pena.

Seguro que sus seguidores se quedaron encantados y no le ponen ninguna pega, yo, sinceramente, me esperaba bastante más (6,5).

Rammstein

Lo de ver una enorme bandera alemana cubriendo todo el escenario al inicio de Rammstein, en este momento tiene su gracia, el resto del concierto también. Lo mismo que presenciamos hace unos meses en su concierto en el BEC pero mucho más bestia. Más explosiones, más fuegos artificiales y más todo.

Rammstein son una apuesta segura, el grupo de adolescentes gallegos que tenía alrededor no daban crédito a lo que estaban viviendo y no paraban de gritar: “son Dioses”. Tampoco nos pasemos, no lo son pero saben entretener con una puesta en escena impecable, calculada al milímetro y una estética galáctico industrial que convertía el escenario en uno de los más bonitos que he visto en mucho tiempo.

Aquí el volumen sí que era impresionante, sonaron todos los principales singles que han ido lanzando a lo largo de su carrera y ‘Du hast‘ con las 25.000 personas totalmente entregadas es por ahora el momentazo del festival, a ver quién lo supera.

Hicieron todos sus numeritos, el de lanzar fuego por la boca, el surtidor de gasolina, el cañón que eyacula espuma en ‘Pussy‘, el teclista que se parece a Franco Battiato navegando en su zodiac hinchable sobre las cabezas del público o caminando sobre una cinta transportadora mientras ponía la nota más electrónica que vamos a vivir en este festival.

Quien lo diría, pero lo de Rammstein es la reinvención de la discoteca pero sin recuperar nada del rollo ochentero, que estamos en el siglo XXI (9).

Anti-Flag

Uno de los gallegos le dijo a sus amigos que punk era igual a malo así que se iban todos a dormir a la tienda de campaña. Yo me quedé a ver a Anti-Flag y bueno, muy bien ‘Pshyco Killer‘, su versión de ‘Should I Stay Or Shouls I Go‘, no por como lo hicieron si no porque siempre mola escuchar esta canción y más cuando después de como se nos había quedado el cuerpo con los alemanes lo que nos apetecía era ponernos a bailar.

Cualquier otra banda desfasada y con esa dosis de locura que tanto se agradece al final de un día de festival hubiera estado mejor, un poco de electrónica ni te cuento (5,5).

Me voy corriendo que hoy tengo que llegar como sea a Gogol Bordello como sea, estos sí que tienen que ser divertidos.

Anuncios