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Black Market Karma — Upside Out Inside Down

Si hay un disco al que he recurrido con ferviente fidelidad durante los últimos meses de primavera ése ha sido Upside Out Inside Down (2014, Flower Power), el quinto disco — en dos años (!) — de Black Market Karma. Cabe preguntarse cómo tras publicar cuatro trabajos en un mismo año — 2012 — Black Market Karma aún tienen energía para, escasos dos años más tarde, publicar el que podría ser su mejor disco hasta la fecha.

Podría o no: la coherencia sonora de Black Market Karma, su regularidad, es encomiable. Y todo ello sin caer en los más tristes tópicos de la psicodelia del siglo XXI ni en un revivalismo especialmente falto de carisma. Upside Out Inside Down bien podría ser la compilación de sus mejores virtudes y, sin embargo, tampoco parece ubicarse muchos peldaños por encima de sus anteriores publicaciones.

Sea como fuere, Black Market Karma han publicado el que posiblemente debiera ser el disco de psicodelia garagera hasta la fecha. Las pistas sobre de dónde viene y hacia dónde va su sonido se averiguan con facilidad y apenas hay que esperar a que rompa ‘Heady Ideas’, el primer corte de Upside Out Inside Down, para rastrearlas: The Brian Jonestown Massacre, Spacemen 3, The Velvet Underground o The Black Angels, entre otros muchos que ellos mismos citan en su página web.

Cristalinos, casi tanto como las guitarras que vertebran de arriba a abajo Upside Out Inside Down. Black Market Karma también se suben al carro del nuevo Garage Rock y se lo llevan a su terreno: un lugar donde la violencia y la agresividad está de más, una habitación donde todo son flores traídas de oriente y relajación. Night Beats en formato domingo por la mañana. Perfecto.

Otro fabuloso viaje sideral

Así que entre el Shoegaze, el Garage Rock y la psicodelia espacial se definen Black Market Karma, en una fórmula que explotaron con mucho menos espíritu y resultado Dead Rabbits el año pasado. Si cogiéramos la única canción valiosa publicada por éstos últimos en 2013 y la repitiéramos, en diferentes versiones, durante once cortes podríamos obtener Upside Out Inside Down. Black Market Karma han dibujado un disco tan redondo y veraniego que sus canciones se esfuman, se escapan en un santiamén.

Ni sé la de veces que el disco ha volado por mi imaginación, entero, sin que me diera cuenta. No es lineal ni aburrido: es un viaje cósmico ejecutado sobre la misma nave. Y aunque en ocasiones el trayecto resulte mucho más brillante — ‘Aheeha’ — , lo cierto es que en su almibarada monotonía yace su secreto. La fórmula de su encanto.

8.2/10

Upside Out Inside Down es un disco al que resulta facilísimo regresar. Todo fluye con naturalidad. Canciones para liberarse a uno mismo de las cadenas terrenales: desde la balada destartalada de ‘Can Opener’ hasta el punto juguetón de ‘Yes You Can’, pasando por el totémico alegato de ‘Sometime Soon’. La suma de motivos sonoros hindúes, guitarras acústicas y eléctricas, voces dobladas, claridad Pop y densidad Shoegaze hace de Black Market Karma un grupo delicioso. Acaso todas sus virtudes queden resumidas en ‘Aheeha’, una canción pegadiza y sensacional compuesta por onomatopeyas y punteos de guitarra dos palmos por encima de las nubes.

Siempre que acudo a ella deseo que dure toda la vida, que resuma el mundano transitar de todos y cada uno de mis días. Pocas cosas más se le puede pedir a un grupo cuando logra algo así.

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