Black Sabbath — Dehumanizer (1992): con Ronnie James Dio las comparaciones eran odiosas

Ronnie James Dio tropezó tres veces en la misma piedra en lo que respecta a Black Sabbath. Tras sus dos discos de principios de los ochenta, Heaven And Hell y Mob Rules, en 1991 volvió a acercarse a Tony Iommi y Geezer Butler con vistas a grabar un nuevo álbum de estudio. Dehumanizer salió en 1992 y respecto a TYR, la anterior entrega de los Sabbath con Tony Martin a la voz, podemos afirmar que es un pepinazo.

La actitud del pequeño gran vocalista de orígenes italianos, en la plenitud de su carrera, y de su unión con el talento de los dos supervivientes de la formación original saltaron chispas. El batería Cozy Powell se desmarcó del proyecto tras haber maquetado por no haberse entendido con el vocalista, y Vinny Appice, un fiel escudero de Ronny en su banda Dio, fue quien completó la alineación.

El heavy ochentero había terminado con Dehumanizer

Dehumanizer no es el disco que los fans de Black Sabbath mencionaban habitualmente, acaso por desconocimiento. Lo cierto es que este trabajo quedó bien fijado en las coordenadas Sabbath una vez que el cantante más Iommi y Butler se unieron en el efímero proyecto Heaven & Hell. De esa aventura salió una gira y un álbum en directo, que recuperó canciones de Dehumanizer, y un soberbio disco de estudio, The Devil You Know, publicado en 2009.

Hay que acabar de una vez por todas todos los apriorismos con Black Sabbath. Que a estas alturas se siga diciendo que los llamados Ozzy Osbourne Years están por encima de la etapa con Ronnie James Dio es una auténtica falacia. Incluso se ha llegado a decir que lo que grabó el cantante con los Sabbath no debería haberse publicado bajo ese nombre, que no es Black Sabbath.

En fin, de todos modos Dehumanizer fue un trabajo que merecería haber tenido continuación pero al final los egos pesaron más que la buena sintonía que había habido. Y el detonante de la ruptura fue el Ozzfest al que se invitó a Black Sabbath a tocar teloneando al propio Ozzy. Evidentemente, a nadie en su sano juicio se le hubiera ocurrido aceptar. Ronnie James Dio se marchó y en su sustitución Rob Halford cubrió el sonrojante expediente.

Dehumanizer es un disco grande, que entraría perfectamente en un top 10, y me atrevo a afirmar en un top 5 de toda la carrera de Black Sabbath. Para mí es superior tanto a Mob Rules como a Heaven And Hell, y se queda por poco por debajo de The Devil You Know, que no salió bajo el nombre Sabbath por el pleito que les puso Ozzy Osbourne.

Black Sabbath lo grabaron en Rockfield Studios en Gales con Mack (Reinhold Mack) como productor, ingeniero de sonido y mezclador. Lo publicó I.R.S./Emi Records el 22 de junio de 1992. Y el teclista invitado para cubrir huecos de sonido fue el impecable Geoff Nichols.

Quisimos hacer rock’n’roll, todo muy básico. Quisimos capturar lo que hacíamos en directo y eso es realmente lo que pienso que hicimo. No añadimos montones de overdubs o un montón de coros y esa clase de cosas. Pienso que lo realmente importante es que la banda debería ser capaz de tocar en directo todo lo que hicimos en el estudio, sin nada de mierda sampleada o esa porquería; así que por supuesto no lo hicimos. Grabramos lo que verdaderamente era la banda: solo guitarra, bajo, batería y voces, y una serie de teclados aquí y allí.

Esto es lo que decía Ronnie James Dio sobre Dehumanizer. Y no mentía. El nuevo cancionero de Black Sabbath poco tenía que ver con lo que Iommi & Butler habían publicado anteriormente ni con Lock Up The Wolves, el disco anterior de la banda del cantante. En todo caso sí que Dio se apoyó en la experiencia en sus siguientes trabajos Strange Highways y Angry Machines.

https://www.youtube.com/watch?v=3XGUh71tVdE

A la hora de valorar en su justa medida hay que partir de la base que en 1992 el heavy metal estaba pasando las de Caín. El grunge lo era todo, el hair metal se había adueñado a finales de los ochenta del panorama y todo lo que sonara a heavy machote era denostado por el gran público. Quizás por eso Ronnie James Dio planteó un cancionero nada amable, parecía que estaba contra el mundo, sin importarle que las letras que cantaba poco tenían que ver con lo que uno esperaba de él. Estaba enfadado como nos canta en el penúltimo corte.

Nade de la herencia Sabbath se vislumbra en Dehumanizer. Esos riffs doom de Iommi, cien por cien reconocibles, han desaparecido sustituidos por un nuevo arsenal de riffs más contemporáneos, que con los años encontraríamos en la nueva alianza del guitarrista y bajista con Ronnie James Dio.

https://www.youtube.com/watch?v=jBADDzsfeRk

Black Sabbath ha pasado a una nueva fase que muchos no entendieron. Porque ese cancionero instrumentalmente muy técnico y pesado, arropando la voz por momentos escalofriante del vocalista, incluso en la poderosa balada ‘Too Late’, parecía ser el pistoletazo de salida de una nueva forma de entender el metal. Los ochenta habían terminado con Dehumanizer.

Y entrando en la sección rítmica, Geezer Butler y Vinnie Appice dan una lección de poder a la que debieron de acudir las jóvenes bandas surgidas en aquellos años. Quizás si hubiera habido un segundo disco de esta formación se hubieran asentado los desajustes entre el dúo original y el otro dúo.

Pero, esos detalles aparte, estamos ante diez temas colosales, sea la más comercial ‘TV Crimes’, un single tocado a una velocidad de crucero, o ‘Master of Insanity’, que en una versión editada aparecía en ese single, la oscurísima ‘Time Machine’, en cuya intro encontramos esa esencia Sabbath, o en ‘I’, un tema en el que Ronnie James Dio nos dice: “I Am Angry, I Am Wicked, I Am Legion, I’m a Monster, I Am Giant, I Am Virgin, I’m A Whore…”. Tremendo tema y un hit claro que no permite relajarse en la recta final del disco.

En 2010 se lanzó una Deluxe Edition de Dehumanizer que incluía, además de un libreto especial, un segundo CD con los temas del maxisingle de ‘TV Crimes’ y cuatro temas registrados en directo durante la gira de presentación en Tampa (Florida).

8.9/10

Black Sabbath — Dehumanizer

En este disco Ronnie James Dio volvía a juntarse con Tony Iommi y Geezer Butler, una vez que su alianza entre 1980–81 diera como frutos dos discos muy valorables como Heaven And Hell y Mob Rules. En esta ocasión, Dehumanizer le da la extrema unción al heavy metal ochentero. Diez temas impecables que situan a Black Sabbath en una nueva fase, más contemporánea, en un momento en que el heavy no era tendencia sino un género musical apestado. Lástima de no haber tenido tiempo a darnos más canciones como ‘TV Crimes’, ‘Computer God’, ‘Master of Insanity’, ‘Too Late’ o ‘I’.

  • 1. Computer God
  • 2. After All (The Dead)
  • 3. TV Crimes
  • 4. Letter From Earth
  • 5. Master Of Insanity
  • 6. Time Machine
  • 7. Sins Of The Father
  • 8. Too Late
  • 9. I
  • 10. Buried Alive

Lo mejor

  • Una colección de canciones impecable
  • Ronnie James Dio sacó a Black Sabbath de los ochenta
  • Las letras oscurísimas
  • Tony Iommi se reiventa
  • I, Computer God y Time Machine
  • Too Late, por fin una balada con cojones

Lo peor

  • Se hace corto
  • Que nadie lo coloque en un posible top 5 sabbathiano
  • Que no tuviera continuidad

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