Black Sabbath — Sabbath Bloody Sabbath (1973): el principio del fin

Desde 1968 hasta 1973 hay 5 años de separación. Un periodo de tiempo aparentemente corto en el que Black Sabbath vieron su meteórico ascenso en popularidad y aceptación por parte de su impresionado público, aun a pesar de las duras críticas recibidas por unos medios musicales que por entonces eran reticentes y despreciaban un sonido que se ha convertido en unos de los más influyentes y fundamentales de la historia. Otro dato impactante es ver cómo en solo 3 años ya habían sacado 5 discos, todos ellos con una calidad impresionante e indudable.

Una cifra que hay que agradecer, primero, al consumo de drogas realizado de manera incontrolada por parte de sus miembros (cosa que también marcó especialmente el sonido del Vol. 4), y segundo a la creatividad de unos músicos talentosos y envidiables. No obstante, el grupo a la hora de afrontar su quinto trabajo se encontraba en un bloqueo compositivo del que les estaba costando salir. Hasta esa máquina fabricadora de riffs como Tony Iommi se atascaba a la hora de intentar sacar hasta un simple punteo. Y el resto tampoco se encontraba especialmente colaborador. La solución fue llevarse a todo el grupo y encerrarse todos en un castillo de Gales para dejar fluir su creatividad.

Black Sabbath, sobreponiéndose a los crisis creativas y a las drogas

https://www.youtube.com/watch?v=BqS0NME_PZM

Así se dio comienzo a la creación del quinto álbum de la banda cuyos seis primeros son la biblia para algunos como Henry Rollins. Sabbath Bloody Sabbath sería, como bien dijo Ozzy Osbourne posteriormente, el comienzo del fin para Black Sabbath. Al menos para su formación original. El citado amplio consumo de drogas estaba haciendo mella en la banda, no solo en su creatividad, sino en sus relaciones. No es algo que sucediera de la noche a la mañana, pero en este álbum se empezaron a ver esas aperturas de las costuras del grupo.

Dicho así, casi parece que diga que Sabbath Bloody Sabbath es un tropezón importante en la carrera de Sabbath, cosa que sería incorrecta. Aun estando un peldaño por debajo de sus cuatro predecesores, en los que cada uno rozaba lo excelente, no se puede negar que este es un auténtico discazo muy a la altura de la gran época en la que se lanzó. Aunando la faceta más psicodélica mostrada en Vol. 4 y recuperando algo del gancho de sus tres primeras referencias. Además, logró convertirse en el primer disco de los Sabbath en recibir notas positivas por parte de la crítica musical del momento.

Recuperando el amor por los hits imperecederos

https://www.youtube.com/watch?v=joM9rTwXPx4

A pesar de la reconocida falta de ideas al principio del proceso de composición, uno nunca pensaría tal cosa viendo el corte con el que abren. El tema homónimo es algo poco más que grandioso, además de unos de los himnos absolutos que no deben faltar en un buen Top 10 de canciones de la banda. Ese riff de guitarra perfecto que domina la canción, sumado al psicodélico estribillo y ese ritmo intermedio que casi sentaba las bases del Groove Metal. Sobran las palabras con esta canción. Si en Vol. 4 no había un hit 100% claro, en este disco se marcaron un jitazo mayúsculo.

No obstante, este Sabbath Bloody Sabbath no está exento de muchos buenos momentos. Lo que demuestra que el grupo quería recuperar la capacidad para hacer hits claros, cosa que faltaba en Vol 4. El azote Doom de ‘A National Acrobat’ es un buen ejemplo, pero también sobresalen el ramalazo Blues Sabbathizado de ‘Sabra Cadabra’, con fabulosa colaboración de un maestro como Rick Wakeman (Yes) a los teclados, o ‘Spyral Architect’, donde la posibilidad de unos Sabbath menos siniestros y más accesibles parecía una opción verdaderamente válida.

https://www.youtube.com/watch?v=KmEWTZKDk78

Sin embargo, a pesar de la recuperación de los hits en este disco, presenta un conjunto mucho menos sólido o redondo en comparación con sus antecesores. La balada instrumental ‘Fluff’ se me antoja inocente y no muy imprescindible, sobre todo poniéndola frente a frente con la abismal ‘Changes’ del anterior disco. Y cerca del final, el dúo formado por ‘Who Are You’ y ‘Looking For Today’ da la impresión de que no termina de sonar todo lo bien que debería.

Otro de los aspectos que hacen de este un álbum menor dentro de los primeros trabajos de Sabbath es el nivel técnico mostrado por el vocalista Ozzy Osbourne. Si en el anterior disco daba firmaba una de sus mejores actuaciones, haciendo una increíble simbiosis con el resto de sus compañeros, en este disco comienza a mostrarse un poco fuera de lugar y sus limitaciones técnicas le juegan más de una mala pasada en el transcurso del disco, como en ‘Looking For Today’. De todos modos, aún sabía sacarse alguna que otra buena actuación como en ‘Sabra Cadabra’ o en ‘A National Acrobat’.

Black Sabbath — Sabbath Bloody Sabbath

A pesar de sonar menos redondo en conjunto que sus anteriores trabajazos, Sabbath Bloody Sabbath continua siendo otro disco imprescindible de los de Birmingham. Además de ser uno de los primeros discos de la banda en ser aceptado por la crítica musical de entonces, Black Sabbath se sacaron de la manga temazos imperecederos como ‘Sabbra Cadabra’ o ‘Sabbath Bloody Sabbath’, a pesar de empezar a padecer una crisis creativa que se acentuaría en discos futuros de la formación original de Black Sabbath.

* 01. Sabbath Bloody Sabbath 
* 02. A National Acrobat
* 03. Fluff
* 04. Sabbra Cadabra
* 05. Killing Yourself to Live
* 06. Who Are You
* 07. Looking for Today
* 08. Spiral Architect

Lo más m/

  • Recuperar la apuesta por hacer hits imperecederos
  • El riff de ‘Sabbath Bloody Sabbath’ = D10S
  • Que, a pesar de estar en crisis creativa, Iommi aún sabía sacarse riffs cojonudos como si nada

Lo menos m/

  • En conjunto suena menos redondo que los anteriores
  • El nivel de Ozzy Osbourne bajó un peldaño
  • Que la banda aún tenía que bajar más

Especial de Black Sabbath en Hipersónica

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