Black Sabbath — Sabotage (1975): el grito agónico del moribundo

Sabotage es como los seis primeros álbumes de Black Sabbath un clásico del heavy metal y uno de sus más imperecederos lanzamientos. Hugh Gilmour

Llegado 1975 Black Sabbath era casi más un vodevil que un grupo musical. Aparte de los serios problemas con las drogas y el alcohol, la demanda judicial exigiendo elevadísimos emolumentos de su antigua agencia de management, comandada por Jim Simpsom, les había puesto muy nerviosos y esos hándicaps estaban influenciando negativamente en la banda. Y a la postre esa presión motivó la marcha de Ozzy Osbourne, que poco más que tenía que salir de gira para poder pagar las minutas de sus abogados. Pero no nos adelantemos en el tiempo porque faltaban todavía dos discos para eso aunque la ruptura se preveía muy cerca.

Sabotage, el mejor álbum de Black Sabbath para Rolling Stone

La crisis compositiva que se cerró con la publicación de Sabbath Bloody Sabbath dos años antes parecía haberse esfumado a estas alturas y Sabotage fue un poco el grito agónico de un moribundo que entraría en coma poco después.

Porque lo siguiente que nos entregaron Black Sabbath podrían habérselo ahorrado, por mucho que Geezer Butler destaque en el top 10 de sus canciones favoritas del cuarteto ‘Junior’s Eyes’, incluida en Never Say Die! (Vertigo, 1978).

El título del álbum, Sabotage, es una referencia directa a las cuitas legales del grupo, saboteado en su línea de flotación por su antiguo mánager. Sin embargo, parecía que Black Sabbath necesitaban ser espoleados para darnos lo mejor de sí, al menos lo mejor que podían en ese momento.

Es el sexto álbum de los de Birmingham y el último imprescindible de los llamados Ozzy Osbourne Years. Sabotage es un disco que seguía estando a la altura de la leyenda aunque en él encontramos algún momento en los casi que no reconocemos a sus autores como en el single ‘Am I Going Insane (Radio)’, el corte más comercial de la etapa con el cantante que habla de las frustraciones y locuras de una banda como los Sabbath.

En realidad sí que encaja con lo que Tony Iommi manifestó después de su publicación, que habían querido hacer un disco de rock porque Sabbath Bloody Sabbath no lo había sido.

Black Sabbath no habían perdido ese afán en investigar sonidos, texturas y ambientes. Era un grupo muy técnico pero aquí grabó su disco más variado y complejo hasta la fecha con una producción de Tony Iommi en la que se permitió incluso traer al estudio a English Chamber Choir para registrar la epiquísima ‘Supertzar’. Éste tema coral fue utilizado desde entonces y durante un montón de años para abrir sus conciertos a modo de intro.

‘Hole in The Sky’ y ‘Symptom Of The Universe’, dos temas que por sí solos valen un álbum

Sabotage ha pasado a la historia por dos temas que en el disco están separados por una miniatura instrumental, ‘Don’t Start (Too Late)’. Se tratan de ‘Hole In The Sky’ y ‘Symptom Of The Universe’, dos canciones que valen por sí mismas la adquisición de este álbum.

Además, ‘Symptom Of The Universe’ entra claramente en un posible top 10 de mejores canciones de Black Sabbath. El ADN de la banda inglesa está ahí sin adulterar; ese riff titánico de Tony Iommi presentes desde el primer acorde, la voz épica de Ozzy casi agónica, el bajo certero de Geezer Butler, autor de las letras, y la batería de Bill Ward, que da una lección magistral para futuros instrumentistas. Y no solo eso, rematan la canción con una jam acústica de estudio totalmente improvisada. Que siga apareciendo en su repertorio actual no es casualidad.

‘Hole In The Sky’ también está en las favoritas de muchos de los fans del cuarteto. Con ella se abre el disco y parece que Ozzy Osbourne se sacó con ella, y con el resto del álbum, la espina de algunos momentos olvidables del pasado. Es un tema muy épico, con Iommi de nuevo inspiradísimo en el riff y una sección rítmica absolutamente pesada. Esto es auténtico heavy metal.

‘Megalomania’ es un ejemplo de la evolución de los Sabbath hacia terrenos más progresivos. Casi diez minutos de canción con una primera parte muy ambiental, atmosférica, Ozzy parece que canta una nana heavy, el ritmo se calienta con la guitarra de Iommi y tras un puente con piano beatleliano aparece un riff espectacular. El tema cambia totalmente, los Sabbath se van hacia el blues-metal con una melodía oscurísima. Y el remate final con orquesta es ya el acabose.

Lo que viniera después de aquí poco importaba. Por eso a ‘Thrill Of It All’ se le ha hecho tan poco caso. Parece que a Tony Iommi no se le habían agotado su archivo de riffs porque se marca uno genial en el minuto 1:03, previo a la entrada de Ozzy Osbourne con una melodía muy pegadiza y parte bastante amable en el que escuchamos un teclado bastante comercial por debajo de la voz.

Tras el single ‘Am I Going Insane (Radio)’ se cierra Sabotage con ‘The Writ’, considerada como una mini opera rock en varias etapas. Primero, una intro inicial que da paso a una parte con Ozzy, que el autor de la letra, dominándolo todo con su voz en tono agudo, y más adelante otra en la que escuchamos instrumentos clásicos como el clavicordio.

Paradójicamente, Sabotage recibió una crítica muy positiva de Billy Altman en Rolling Stone en el que entre otras perlas decía: “Sabotage no es solo el mejor álbum grabado por Black Sabbath desde Paranoid sino que es el mejor de toda su carrera”. Todos recordarán que en este influyente medio musica Lester Bangs publicó en 1970 unas durísimas palabras sobre su debut: “Como Cream pero peor”.

Es casi unánime entre la crítica la inclusión de la portada de Sabotage, ideada por el diseñador Graham Wright, que era el técnico de Bill Ward, entre las peores de la historia del rock. Atención a los leotrados que viste el batería, cedidos por su mujer, el kimono arty combinado con botas de suplemento de Ozzy, la imagen de Tony Iommi levitando en plan yoga o la figura de cera en que parece haberse convertido Geezer Butler.

Black Sabbath — Sabotage

8.3/10

Sabotage fue el último gran disco de Black Sabath, un grupo que en seis años nos dejaron seis álbumes imprescindibles en la gestación del heavy metal. Tony Iommi volvía a estar inspiradísimo y Ozzy Osbourne nos dejó la que globalmente es su mejor interpretación vocal de su carrera, amén de que Geezer Butler y Bill Ward seguían siendo imprescindibles en la alineación de los de Birmingham.

  • 01. Hole In The Sky
  • 02. Don’t Start (Too Late)
  • 03. Symptom Of The Universe
  • 04. Megalomania
  • 05. Thrill Of It All
  • 06. Supertzar
  • 07. Am I Going Insane (Radio)
  • 08. The Writ

Lo mejor

  • La interpretación vocal de Ozzy Osbourne, la mejor de su carrera
  • Symptom Of The Universe, un clásico entre los clásicos
  • Megalomania, o como explorar nuevos sonidos
  • El inagotable arsenal de riffs de Tony Iommi
  • La batería de Bill Ward en Symptom of The Universe: excelsa

Lo peor

  • Una portada espeluznante
  • A pesar de su duración, 43:44 minutos, se hace corto
  • El single Am I Going Insane (Radio)

Especial de Black Sabbath en Hipersónica

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