“Bleeding Rainbow” src=”http://img.hipersonica.com/2013/03/650_1000_Bleeding-Rainbow-Yeah-Right.jpg" class=”centro” />

Desde el sello de Brooklyn Kanine Records (Surfer Blood, Royal Baths, X-Ray Eyeballs) nos llega el debut de Bleeding Rainbow, que en realidad no son nuevos. De hecho, es el tercer disco de la formación, pero es el primero con este nombre, pues antes eran conocidos como Reading Rainbow. De un delicioso pop lo-fi han cambiado de registro para aumentar en este Yeah Right el potencial shoegaze que habían irradiado en sus anteriores discos y epés. En cierta forma han sido ambiciosos al dar un giro en su música, pero el lavado de cara les ha llevado a confeccionar un álbum que no pasa de discreto.

Yeah Right, otro disco más de irrelevante shoegaze

Hay que reconocer que a veces nos ponemos muy puretas con los nuevos discos de shoegaze que escuchamos ahora, pero no se puede ocultar que algunos de ellos son simples discos para escuchar un par de veces y guardar en el cajón para unos cuantos -años- meses. En esas tibias aguas de la indiferencia es donde han ido a parar Bleeding Rainbow. No se puede negar que el álbum contiene temas que suenan bien, pero es la enésima sensación de escuchar álbumes ‘que suenan bien’. Los escuchamos demasiado a menudo.

Se les nota voluntad y buenas formas en la ejecución de su nuevo postulado, pero al no haberse volcado decididamente por el shoegaze, el resultado es este, un trabajo con demasiados altibajos que podrían no haber exisitido, o sí pero en menor medida, si hubiesen echado toda la carne en el asador. El resultado ha sido convertirse en un cruce entre Metric y The Big Sleep.

Al contrario que con otros discos, decrece con las escuchas. Si bien la primera, siempre engañosa, deja buenas impresiones, estas se van desvaneciendo conforme avanzas, pues acabas incurriendo en esa decepcionante sensación de estar pasando el trámite con un disco clónico a muchos de este shoegaze actual. Y no, no es necesario estar reivindicando continuamente a My Bloody Valentine, Ride y otras sacrosantas insignias del género. Porque cada grupo ha de encontrar su personalidad y moldear su composición de una forma original. Pero ciertamente, los que no lo consiguen, pueden caer en la mediocridad. A pesar de la buena voluntad que le pongan.

Buenas intenciones que no van más allá

Bleeding Rainbow hacen gala de buena sonoridad, compaginan buenos duetos chico chica y tienen canciones bastante adictivas. Pero la cosa no va a más. Cuando bajan al territorio indie rock genérico con canciones como ‘Inside My Head’ o ‘Waking Dream’ entre otras, nos encontramos con estructuras compositivas repetitivas que hemos oído mil veces, cayendo en grupo del montón. Y eso a pesar de que en este trabajo la influencia de grupos como Sonic Youth está más presente que nunca con temas como ‘You’re Not Alone’ o ‘Pink Ruff’.

La irregularidad se podría haber limado creando canciones más cercanas al sonido que el grupo desprende en ‘Drift Away’ o ‘Fall Into Your Eyes’. Sin ser una joya del otro domingo, logran un shoegaze resultón, con distorsiones que después de los años de oro del género no nos van a dejar boquiabiertos, pero sí sirven para salvar una discreta tarde. Tampoco conviene excederse porque se puede crear una espiral de anodismo.

A Bleeding Rainbow les iba mejor cuando estaban instalados en el pop lo-fi, con leves toques de psicodelia y shoegaze; es decir, cuando eran Reading Rainbow. Este voluntarioso cambio de registro ha sido sólo un liviano cambio de rumbo, cayendo en el saco de grupos que pasan sin pena ni gloria por la corriente musical del momento. Probablemente si hubieran sido mucho más ofensivos en el cambio hubiera cantado otro gallo.

Bleeding Rainbow | Bandcamp

Subscribe
Notify of
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments