Cinco razones por las que mereció la pena acercarse al concierto de Reflections de The Cure en Londres

The Cure ofrecieron la noche del martes en Londres el único concierto en Europa de la minigira Reflections, una serie de actuaciones, réplica casi exacta de las que ofrecieron en primavera en Sidney. El Royal Albert Hall de la capital inglesa fue el magnífico escenario en el que Robert Smith y su banda interpretaron al concierto sus tres primeros álbumes: Three Imaginary Boys, Seventeen Seconds y Faith, más una soberbia selección de rarezas y hits en los bises.

Todos los detalles y curiosidades del recital os los contaré esta tarde en una amplia crónica, pero antes quería daros cinco razones por las que mereció la pena acercarse hasta allí para ver este irrepetible espectáculo que debería estar ya entre las mejores actuaciones de todos los tiempos de la formación inglesa.

El concierto era en Londres y The Cure tocaban en casa eso ya nos dio una pista de que aquello no era una fecha más en una gira mundial. Además, Robert Smith estuvo muy hablador, dicharachero a veces, con una audiencia que estaba ganada desde el primer minuto, y en la que emocionó y se emocionó al final del recital diciendo algo así como “Gracias y buenas noches. Os veré de nuevo en la próxima gira”.

2. El concierto era en el Royal Albert Hall

Que la actuación fuera en el Royal Albert Hall, un escenario conocido para ellos con capacidad para unas 8.000 personas, que The Cure conocían bien de anteriores tiempos, en Internet hay varios bootlegs a disposición del curioso, era otro aliciente más y hacía augurar un gran espectáculo. Las entradas se agotaron en quince minutos y no se decidió cerrar una fecha más como es costumbre en las grandes bandas. Y todo fue como augurábamos; el sonido rozó la perfección y contamos un solo acople en todo el recital. Además las luces fueron espectaculares.

3. Nunca antes habían interpretado los primeros tres álbumes al completo

Escuchar enteros los tres primeros álbumes en el orden del tracklist era algo que tenía pendiente la banda. Habían hecho un experimento parecido con Pornography, Disintegration y Bloodflowers en noviembre de 2002 en el Tempodrom de Berlín, fruto del cual salió el DVD Trilogy. La experiencia única de escuchar esas canciones, algunas de las cuales nunca habían hecho anteriormente a esta minigira, fue, digamos, sublime.

4. Roger O’Donnell y Lol Tolhurst estaban en el escenario

Volver a tener a Roger O’Donnell y Lol Tolhurst en el line-up fue un plus que hay que agradecer a Robert Smith; sobre todo la presencia de Lol, fundador con Robert de la banda y que además había grabado y participado en la composición de los tres discos. Todo parece indicar que las rencillas y disputas sobre el nombre y derechos de The Cure, que acabaron en los tribunales, habían quedado zanjadas. Y lo de la vuelta de teclista es una bendición. Él es, con mayúsculas el teclista del grupo y que hubiera estado en la alineación del grupo en Bestival nos hace pensar que su reincoporación a la banda es un hecho.

5. Las tres horas de concierto

Las tres horas prometidas de actuación, dos para los tres primeros discos y una hora extra de bises con catorce temas, colmó las expectativas puestas en el repertorio, en el que hubo rarezas ejemplificadas en caras B como ‘World War’ o ‘Descent’, tantas veces soñadas por los fans. Ya podemos decir: yo estuve allí.

Y como colofón, dos ¡ays!:

1. La acomodación del Royal Albert Hall

La política de acomodación del Royal Albert Hall, demasiado laxa respecto a otros recintos con aforo sentado, provoco que tuviéramos que sufrir continuas entradas y salidas del público de sus asientos. Y no solo eso, en estas zonas de butaca, todo el auditorio salvo la denominada ‘arena’, estaba permitido introducir bebidas.

2. El puesto de merchandising

El stand de merchan se quedó pequeño para ese número de espectadores. Y si ya fue imposible, o casi, antes de buscar el asiento en el anfiteatro, echar un vistazo a sus productos, un stock con pocos artículos en el que faltó el habitual libro de la gira, al terminar el concierto se colapsó y nos obligó a abandonar el Royal Albert Hall sin la camiseta del evento, que por cierto costaba solo quince libras.

Sitio oficial | The Cure
Vídeo | YouTube
Fotografía | Víctor R. Villar en Flickr
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