“delorean” src=”http://img.hipersonica.com/2014/01/1.jpg" class=”centro” />

Estamos pasando un último mes algo duro en Galicia. Muchísima lluvia, tiempo en general bastante desagradable. No se puede decir que no estemos más o menos acostumbrados a ello por estos lares, pero lo cierto es que apenas hemos visto la luz del sol desde hace ya más de un mes. Gris.

Así me fui de la Sala Capitol el pasado jueves, con una sensación agridulce, algo gris. Delorean presentaban Apar en concierto, ya que no se habían dejado caer todavía por aquí (si excluímos la actuación que en verano tuvieron en el Portamérica). Al asistir a un concierto de un grupo que se está merendando el panorama musical internacional a bocados, lo cierto es que uno espera más. Algo más que un recital con bastantes altibajos, que empezó bien, con energía, pero que acabó diluyéndose para resultar siendo un par de horas (contando teloneros) que no perdurarán especialmente en mi memoria.

Pongamos en antecedentes: concierto gratis, previa invitación para clientes de una compañía de telefonía móvil (Vodafone, vaya, que no me pagan pero andarse con tanta historia es algo ridículo). Sí, he dicho las palabras clave: concierto gratis. Los conciertos gratis son el mal. Si ya cuesta ver a un público que se entregue, y a veces a unas bandas que no lo ponen fácil, cuando no te has dejado los cuartos a la entrada, una voz interior que te dice “pues mira, si mola bien, y si no, unas birras” se repite una y otra vez. Entre la audiencia, que obviamente llenó la sala, algún fan, y unos cuantos vouyeurs.

“agoraphobia” src=”http://img.hipersonica.com/2014/01/3.jpg" class=”centro” />

A eso, además, unámosle que las teloneras Agoraphobia jugaban en casa. Es decir, en realidad no poca gente había ido a verlas casi más a ellas que a los propios Delorean. El quinteto de Boiro (tierra de Triángulo de Amor Bizarro, poco similares en lo estilístico), eran las invitadas por derecho propio tras ganar un concurso que organizaba la propia Vodafone, que, además, les dio derecho a grabar su primer disco. Referencias power-pop y garage dentro de un discurso que todavía precisa de más bagaje pero que, además de a los que ya venían convencidos de casa, logró ganarse de la atención de la mayoría. Todavía necesitadas de mayor recorrido, en todo caso, tres versiones en un concierto que no alcanzó los tres cuartos de horas, entre ellas el one hit wonder de Jet, ‘Are You Gonna Be My Girl?’, o una ‘Where Is My Mind?’ de cuando Pixies eran Pixies. Entre los propios, algún tema prometedor, como ‘Lapdog’. Concierto correcto, sin mucho más.

Tras un descanso no excesivo, se afrontó un concierto tampoco especialmente desmesurado. Delorean se dejaron ver hora y cinco minutos, aproximadamente, que empezaron con ‘Seasun’, interpretada y recibida con mucho ánimo. Parecía que iba a ser una de esas noches en las que todo empieza a funcionar con acierto desde el mismo inicio. Pero no fue así. Nos encontramos más bien ante un fenómemo de rueda dentada, en el que los vascos parecían encender chispas a cientos por momentos, para apagarse pocos minutos después. Y podemos acusar de eso al set-list, que dejó en el tintero buena parte de los temas que presumiblemente más se celebrarían, a que muchos de los allí asistentes estaban como si la cosa no fuese con ellos, o simplemente a que la propuesta de Delorean se plasma en estudio con más peso que en sus directos.

“delorean 2” src=”http://img.hipersonica.com/2014/01/2.jpg" class=”centro” />

Así, mientras ‘Seasun’ pedía casi a gritos ser fusionada con ‘Deli’ para que el inicio pasase de ser esperanzador a brillante, el segundo corte de Ayrton Senna EP nunca llegó a aparecer. Sí lo hicieron otros temas que abanderan a Delorean, entre los que, como cabía esperar, ‘Destitute Time’, ya casi hacia el final, fue de los mejor acogidos, fusionándose a continuación con ‘Stay Close’, algo más deslucida. Les sienta bien ese coqueteo con el pop, ya que en donde más pareció desvanecerse el calor fue en los minutos que servían de unión entre temas, en el que perfiles como el de ‘Spirit’ no acababan de arrancar. Para, anda, para, anda… y al final te das cuenta de que has llegado a casa y que no has pasado de tercera.

Delorean en Hipersónica

Delorean — Apar: voces al poder
Delorean — Ayrton Senna EP: directo a lo mejor del año
Delorean — Subiza: lo más emocionante, la espera

Subscribe
Notify of
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments