Cooper: “Dejar la preocupación por evolucionar y crear una carrera coherente de treinta años es algo que no mucha gente ha conseguido”

Lo fundamental de la figura de Álex Díez (casi más conocido ya como Álex Cooper) en el pop español de las últimas décadas no os lo vamos a descubrir ahora. Hemos querido tener una charla con él, con la excusa del lanzamiento de UHF (Elefant Records, 2014), su nuevo mini-Lp, que llega tras el single Los veranos son para soñar. La banda estará este mismo fin de semana presentando sus nuevas canciones en una doble cita: Viernes en A Coruña (Los Conciertos de Retroalimentación, Sala Mardi Gras, entradas 10–12 euros Portobello) y sábado en Ponferrada (Sala La Vaca, entradas 10–12 euros El King Kong)

“Como ayer, como siempre, me preparo para verla llegar”. Así rezan los primeros versos de UHF. ¿Es que no pasa el tiempo por Cooper? ¿Qué diferencia, qué evolución encuentras en tu sonido desde Fonorama hasta UHF?
Yo no me planteo mi carrera en esos términos. En estos últimos conciertos hemos repescado canciones de Fonorama y encajan en el repertorio igual de bien que las de Mi Universo o las nuevas de UHF. Claro que pasa el tiempo, y no veas lo rápido que va yendo últimamente, pero eso no afecta a mi manera de sentir la música. Desde mi perspectiva, dejar en la cuneta la preocupación por evolucionar (desde el primer disco, y te estoy hablando de Viviendo en la Era Pop) y, sin embargo, crear una carrera coherente y viva de treinta años, en la que no se recurra a la nostalgia de los hits de la adolescencia, y que se perciba como real y viva, y que cuente con un grupo de seguidores que esperan cada entrega y que se identifican de una manera profunda con tu discurso, es algo que no mucha gente ha conseguido.

Singles, dvd’s, mini-lps… lleva tres años sin recurrir al formato Lp habitual, y no se adivina algo similar en el futuro. ¿Ha perdido el sentido fijarse en el minutaje de los discos o eres tú el que ha perdido el interés por el formato?
Yo creo que el minutaje, como tú lo llamas, sí que es importante porque te da pistas acerca de cuál es la intención del autor. Para este momento, yo he recurrido al mini LP porque es un formato muy querido por mí, porque me ayuda a acentuar “el hecho diferencial”, lo que hace que Cooper sea Cooper, y también porque estoy muy confuso y no me veía capaz de hacer un álbum entero que se sostuviera, que fuera rico y fuerte, que tuviera el sentido que debe de tener un gran disco. Así que tomé el camino menos transitado para poder andar más tranquilo. Este formato es muy yo, sentimentalmente, porque es “Una décima de segundo” o “La Casa de la Bomba”, pero también es “La Familia del Árbol”, por ejemplo. Las ideas están ahí para usarlas.

“Hipsters” dice algo así como que “(…) eras tan aburrida y ahora esas gafas de sol y ese toque tan retro (…) bebes champán en tus zapatos de Prada”. Quizás de forma involuntaria, tanto título como letra parecen de rabiosa actualidad, dado el libro de marras. ¿También crees que somos otro brazo del aparato movidos por el esnobismo, el consumismo y la dejadez política?
A mí me gustan y me interesan mucho los hipsters, si te refieres a eso. Me gusta la gente que escoge, gente cuya intención es rodearse de cosas bellas: canciones, películas, libros, papeles pintados, ropa, viajes, experiencias… Esa crítica de la que me hablas la compartimos los mods; siempre se nos ha asociado a un cierto tipo de esnobismo y de postura “estética” más que ética. Ningún problema con eso, yo sé lo que soy. La canción habla, más bien, de un cierto tipo de chicas que me divierten y a la vez me abruman. Todos tenemos esa amiga que se va a vivir a Madrid y se convierte en la más moderna del globo, ésa para la que a partir de ahora tú ya eres “so yesterday”. “Hipsters” era solamente un buen título. La escribí en Enero y no he leído el libro de Víctor Lenore, aunque estoy seguro de que tiene un montón de cosas interesantes que decir, porque es un tío culto e inteligente. Pero me da un poco de pereza. Es casi como aguantar la charla de alcohólico rehabilitado al amigo borrachín al que tuviste que sacar las castañas del fuego tantas veces en el pasado… La frase del champán la tomé prestada de una canción de un grupo australiano, You Am I, que me gusta mucho: “Come on, be the champagne in my shoe”, me hizo gracia la imagen.

Siguiendo en ese corte, parece que hay referencias claras (aunque algo sutiles) a Elastica, una banda a la que yo nunca la había situado entre sus referencias. ¿Es que Cooper está escuchando un tipo de música diferente últimamente, que yo estoy equivocado, o tampoco tiene la sensación de que su estilo se deje influenciar por lo que escuche en cada momento?
No, claro que recibo influencias de lo que escucho, no creo en los espíritus puros. Pero, bueno… He estado tentado de contestarte lo de “… Y a mí me sorprende que te sorprenda!”, porque Elastica están muy en la onda de lo que a mí me ha gustado siempre. Yo fui Madrid a ver a Menswear en su primera visita a España y uno de ellos era novio de la guitarrista y frecuentaban los mismos clubs. Justine había sido la novia de Brett Anderson de Suede (que me gustaban mucho) y por entonces era la pareja de Damon Albarn, y supongo que no te sorprenderá que me gusten Blur… Elastica copiaron a Wire pero también a los Buzzcocks, de los que hacemos una versión a veces… No sé, escuché a Elastica cuando salió, pero hace tiempo que no lo hago. La canción, en cuanto a estilo y sonido, creo que está más cercana al ‘Inbetweener’ de Sleeper, otro grupo con chica de aquella época, y a Blur. En el fondo, no me sorprende nada que te sorprenda: estoy acostumbrado a que la gente tenga una imagen de Alex Cooper que no se corresponde que la que yo tengo de mí mismo.

¿Cuál crees que es la salud del público español en la actualidad. A menudo tengo la sensación de que no existe un relevo generacional que acuda a conciertos fuera de grandes festivales. ¿Comparte esa opinión? ¿Tiene alguna teoría al respecto, lo nota en su caso propio?
Si te soy sincero, ni lo sé ni me preocupa. Sé, porque después de todo este tiempo en el pop sería bobo si no me hubiera dado cuenta, que todo es cíclico y que ahora no se lleva el tipo de sensibilidad que a mí me va, esa mezcla de tradición, melodía, imagen sixties y sonidos afilados de guitarras. Esa sensibilidad parecía muerta, pero renació con el punk, y luego con la nueva ola, y también con el Nuevo Rock Americano, el Britpop y con toda la onda de grupos seguidores de Teenage Fanclub, por ejemplo… Ahora sí que hay público joven, mogollón, pero no para nosotros. El fin de semana pasado tocamos en Valladolid ante 200 personas y el día antes habían estado Supersubmarina y metieron 1700. Yo creo en un mundo en el que haya sitio para las dos experiencias, sin que tengan que competir.

En una época en la que la emigración es orden del día, usted sigue echando de menos Londres, llegando a dedicarle una canción en este disco. ¿Cada cuánto vuelve?, ¿qué se traería de Londres a León?
No voy tanto, pero algo debe de tener que siempre se me cuela por algún lado. Me marcho con mi familia dentro de unas semanas, para llevarle a mi hija de siete años a ver las localizaciones de las pelis de Harry Potter, que ella es muy fan. Londres me gusta porque es sucia, porque está viva, porque es antigua y moderna y porque huele a curry, a metro y a hojas húmedas. Pero no viviría allí ni loco.

Sabemos de los conciertos que este fin de semana tendrán lugar en A Coruña y Ponferrada. ¿Los Cooper de 2015 tienen programada ya gira o no se ha lanzado el mini-lp con esa finalidad?.

Hemos dado cinco conciertos en horario de mediodía y para todos los públicos, La Gira del Aperitivo, y ha funcionado muy muy bien. Tal vez repitamos formato en Marzo. Nos van saliendo otras cosas, algún festival, conciertos en salas. El 19 de Diciembre tocamos en la Fiesta de Invierno de Chelsea en eMadrid, luego iremos a Logroño, a Murcia…En Marzo iremos a Andalucía también, un montón de cosas. Nos gusta tocar.

Hablando de directos… ¿volveremos a ver juntos sobre un escenario a Los Flechazos? Por reuniones que no sea…
¿Para qué? Siempre me dicen que miro al pasado, pero voy a ser el único que no ha reformado su banda de referencia. No es algo que esté en mi agenda, no soy nostálgico, vivo ahora y elijo lo que quiero vivir. Tengo suerte.

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