Corrections House — Last City Zero

Generalmente solemos escuchar la música con muy buenos propósitos. El principal es pasar un buen rato. Ya sea con la melancolía de la suave guitarrita de un artista folk hasta el más violento grupo de Hardcore cuyas composiciones son un chute de adrenalina muy efectivo y pasando por la inocencia jovial del nuevo cuarteto pop con juegos vocales chico-chica. Acompañando a esta música diseñada para el disfrute de su público objetivo, también existe esa clase de música diseñada especialmente para lo opuesto: para atormentar al oyente, para corromper su ser y asustar su mente. Esa oscura música creada para generar mal rollo a su público.

Bajo esa premisa nacieron Black Sabbath, banda que, a la postre, se ha convertido en una de las más influyentes de la historia. Quizá ahora, tras unas cuantas décadas después, ese álbum debut ya no inspira ese miedo y tenebrosidad que podía inspirar en su momento. Ahora, en pleno 2013, un grupo decide volver a esa premisa musical de los Sabbath pero adaptada a los tiempos modernos para volver a causar ese impacto y ese mal rollo que generó en su momento. Ese grupo es Corrections House.

Corrections House, arquitectos de pesadilla

Para aquel que no haya estado atento en los últimos meses, detrás de Corrections House no se esconden precisamente unos don nadie. Como nombre principal tenemos al inquieto Scott Kelly, hacedor de riffs mastodónticos en Neurosis y en otros varios proyectos en los que participa, y viene acompañado de músicos de buena talla como Mike IX Williams de Eyehategod, Sanford Parker de Nachtmystium y Bruce Lamont de Yakuza. Difícil fallar con tan buena constelación de músicos, y el resultado habla por sí solo.

El objetivo estaba claro y era fácil de alcanzar gracias a la presencia de estos arquitectos sonoros de altísimo nivel, sobre todo el señor Kelly, que se muestran brillantes en la creación de esos ambientes de pesadilla que tiñen este debut, Last City Zero. Un disco cuyo estilo se puede calificar fácilmente en el Metal Experimental, evitando así que uno se pille los dedos seleccionando etiquetas. No obstante, predominan ingredientes propios del Sludge atmosférico que tanto le gusta a Scott Kelly y también muchas pinceladas de Industrial. Coordenadas por las que también han circulado gente como Terra Tenebrosa.

Un infernal trabajo al que te terminarás enganchando

En el inicio de ‘Serve or Survive’ lo podrían haber firmado Neurosis perfectamente, pero al avanzar el tema vemos que no es un álbum cualquiera de la banda de Kelly. Esas crudas atmósferas acentuadas con unos teclados escalofriantes, unos coros solemnes y un brutal crescendo en el final que redondean un magnífico inicio. Al poco llega ‘Bullet & Graves’ y despeja todas las posibilidades de que nos encontremos otro disco de Neurosis con otro nombre. Una infernal copla que no dejará indiferente a nadie gracias a su rabia generadora de mal rollo.

A pesar de que sus temas tengan una duración nada corta y de tener un estilo nada fácil de escuchar, este es un disco que se pasa volando con su escucha, o a mí me lo parece al menos. Hasta nos brindan momentos tan brillantes como ‘Run Through the Night’, cambiando a un registro acústico vibrante, con el increíble de saxofón de Bruce Lamont y ese apoteósico final. Por no hablar de la opresiva densidad de ‘Dirt Poor And Mentally Ill’, que te garantizará unas buenas pesadillas si te la pones antes de irte a acostar.

El trabajo instrumental aquí desplegado es sencillamente impresionante ya que no dan punzada sin hilo y cada detalle y sonido está magníficamente medido para acrecentar esa sensación asfixiante que buscaban. Los monstruosos riffs de Kelly, los detalles electrónicos de Sanford Parker y los pequeños detalles que aporta Bruce Lamont para redondear este trabajo. Loable también la labor de Mike IX Williams como vocalista que, aun sin ser especialmente brillante, se ajusta a lo que el tema requiere. Hasta deja un perturbador momento de Spoken Word en ‘Last City Zero’.

No dejan ni un segundo de respiro, ni una bocanada de aire en los ocho temas de Last City Zero. Ni siquiera en su última dentellada, ‘Drapes Hung by Jesus’, donde sus casi diez minutos te garantizan una sensación de mal rollo en tu cuerpo que te va a acompañar durante un buen rato. Sería normal que tras este discurso sobre oscuridad y pesadillas quieras huir de este disco. Sin embargo, a mí ha conseguido engancharme de una manera increíble y me insta a seguir regresando a sus oscuras aristas, a sus pasajes de pesadilla y a su desgarradora atmósfera.

8.3/10

El álbum de debut de Corrections House se sitúa a la altura de los nombres que conforman dicho proyecto. Una brutal y abrumadora atmósfera de pesadilla que una vez te haces a él, no te desenganchas. El mal rollo que transmite es compensado con la exquisitez y rabia con la que lo interpretan.

Anuncios