Crystal Castles — Crystal Castles: mejora en el sonido que no en la calidad final

Segunda entrega de Crystal Castles, segundo título homónimo y segundo trabajo que ha conquistado a gran parte de la crítica y el público. Por mí parte, me siguen sin enganchar los temas de este grupo nintendero a rabiar que tienen a su favor una mejora notable en el sonido.

Crystal Castles (2008, Lies/Last Gang) me aburrió en 16 cortes donde el concepto de 8-bits era usado de manera repetitiva y machacona, sin más gracia que alguna concesión al Electro resultón de los últimos años, con el que lograron dar el salto al público pop que se ve tentando en cuanto escucha bases de este estilo (ahí quedaron olvidados Digitalism, hype de un día).

http://www.youtube.com/v/WwqlMhJytQI&hl=es_ES&fs=1&

La segunda entrega se cubre de músculo. La han grabado en diferentes partes del mundo. Una anécdota que sirve para agrandar la historia respecto al disco, añadir información en las notas de prensa y generar las preguntas típicas de las entrevistas: ¿Por qué en una iglesia de Islandia y no en la que tenéis al lado de casa? “Pues ya ves”.

Yo si no leo que fue producido allí, al igual que en otras localizaciones (tres más: una cabina construida por ellos mismos al norte de Ontario, un garaje abandonado detrás de una tienda abandonada en Detroit y en el estudio de Paul ‘Phones’ Epworth), la verdad es que me quedo igual. Al final, tras muchas escuchas acabo pidiendo la hora ante los casi 53 minutos que la pareja decide establecer como metraje. O les sobraba espacio o querían destruir la buena pegada que algunos de sus temas hubiesen tenido con menos relleno.

http://www.youtube.com/v/q_cGYAnFw6A&hl=es_ES&fs=1&

Hablo de la primera parte del álbum. Esa que llega hasta ‘Suffocation’, casualmente cercana a ‘Celestica’. Ambas cubren el nuevo espectro sonoro donde Crystal Castles han mejorado. Todo el rollo Space-disco o Nu-disco con sus ensoñaciones siempre viene bien para mezclarlo con sonidos más oscuros. No serán los primeros en hacerlo y más ahora que está de moda.

De esta manera nos encontramos con bucles espaciales que van acercándose a un break que a la segunda escucha ya esperas sin emoción. Y eso que sólo duran cuatro minutos los temas, cuando el majete de Lindstrøm se planta sin que le tosan en los 10 minutos de rodeos por el espacio. Claro que el noruego logra hacerlo con más gancho, pese a no ser uno de mis favoritos.

http://www.youtube.com/v/GzcZu7qN8F8&hl=es_ES&fs=1&

Lo que más me ha gustado de Crystal Castles (2010, Fiction) es la vena punkarra que le han sabido añadir a dos temas: ‘Baptism’ (directo a cualquier buena pinchada nocturna de subidones y bajadas) y ‘Year of Silence’, denso y propio del Shoegaze, con un inicio que anticipa un buen estallido. Frente a ese cambio para arriba que lo convertiría en un hit mayor si cabe, la pareja canadiense deciden disminuir el tempo y transformar la subida en bajada a través de sonidos suaves. Aquí se atreven a samplear el tema de Sigur Rós, ‘Inní mér syngur vitleysingur’.

Crystal Castles tendrían que hacer más temas del estilo de ‘Baptism’ y de ‘Birds’ donde ellos mismos se ahogan y Alice Glass encuentra su lado más salvaje, dejando de lado una reiteración de los beats más monótona que no lleva a nada en la mayoría de las ocasiones (‘Violent Dreams’ o ‘Vietnam’). Que hagan más temas arriesgados como ‘I Am Made of Chalk’, el cual deciden dejar para el final para evitar desentonar entre melodías más accesibles y que no alteran a nadie.

Casi una hora de este grupo en estudio sigue siendo demasiado para mí. Aún así el cambio ha ido a mejor. La tranquilidad del primero aquí se rompe más a menudo, incluso desde un inicio con ‘Fainting Spells’, lo que hace esperar un tercero mejor o al menos un directo demente. Crystal Castles siguen creciendo así que habrá que esperar más adelante algo mejor de ellos.

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Sitio Oficial | Crystal Castles

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