Anuncios

Cut Copy — Free Your Mind: el tercer verano del amor

Es difícil mantenerse ahí; mantener tu nivel creativo en línea plana a lo largo de los años. Tras un par de trabajos o tres a lo sumo, si no eres uno de esos monstruos creativos que da la música cada cierto tiempo, lo normal es que comiences a descender por la pendiente negativa de la V, o, como mucho, te mantengas un tiempo arrastrándote por el fono de la U.

Pero hay gente, pocos, que sin pertenecer a ese selecto grupo de los más grandes, se suben a una buena altura y permanecen en ella, sin querer o necesitar ascender más pero, impasibles, viendo como van, vienen y caen otros.

Cut Copy: instalados en la línea plana

Es el caso de Cut Copy, que, tras haber comenzado su ascenso hace ya quince años y con primer disco publicado hace casi una década, se encaramaron a donde están hoy gracias a In Ghost Colours y ahí permanecían con su Zonoscope. Y lo que es mejor: lo van a seguir haciendo durante otra temporada más, porque Free Your Mind es una nueva vuelta de tuerca a su estilo que les deja en esa (positivamente hablando) misma línea plana de creatividad.

Con este cuarto disco, los australianos prácticamente retoman las cosas donde las dejaron, pero se centran ahora en su cara más bailable, dejándose de rodeos y adentrándose sin tapujo alguno en la indietronica, haciendo ahora sí un disco de música de baile, se mire por donde se mire.

Para inspirarse y darle los toques psicodélicos que se pueden escuchar en Free Your Mind hay que echar la vista atrás, a los dos veranos del amor, el de San Francisco del 67 y los de Londres unos años más tarde y no olvidarse de Madchester y de gente como Primal Scream o Spiritualized.

Cut Copy ofrecen una visión propia de la actitud hippie, olvidándose del lado más rockero de esta para darle la vuelta hacia terrenos de sintetizadores y samplers tomados de épocas más tardías como los 80 y los 90. Y aún así, los elementos de aquella época, las ensoñaciones narcóticas, las liberaciones mentales, el amor y todos los tópicos habidos y por haber encuentran su hueco en Free Your Mind su apuesta por la llegada del tercer verano del amor.

Los argumentos están ahí, en sus propias letras y títulos. No hace demasiada falta recordar ‘Free Your Mind’, el primer single del disco, que le da título además, o ‘Let Me Show You Love’ con el que nos adelantaron el lanzamiento en un primer momento, pero sí hace falta alguna prueba extra, siempre podemos echar mano de la sesentera ‘Dark Corners & Mountain Tops’ en la que Cut Copy dejan un poco a un lado la electrónica y nos dejan ver como sonarían si ellos fueran MGMT o los Beach Boys. Toda una (agradable) sorpresa.

Free Your Mind, bailable, sin complejos

Pero sí en anteriores ocasiones lo de Cut Copy con el house fue sólo un coqueteo, ahora es una relación en toda regla. No hay más que escuchar la ácida ‘Meet Me In The House Of Love’ para transportarse a raves de finales de los 80 y principios de los 90, con un acompañamiento de saxo de los que no oíamos casi desde aquellas épocas.

Si con esas no nos han hecho aún ponernos a bailar, siempre podremos recurrir al infalible mantra de ‘Free Your Mind’ y a su piano house, capaz realmente de liberar mentes, o al menos las de los que piensan que el dance es esa EDM que se hace ahora. O incluso a ese Pet Shop Boys feeling que destila la psicotrópica ‘We Are Explorers’, con souvenir del ‘It Doesn’t Matter’ de los Chemical Brothers incluido. Hasta en los momentos menos inspirados, como ‘Footsteps’, Cut Copy son capaces de reunir lo necesario para sonar frescos aún con un sonido repleto de bases tan trilladas como las de este tema.

En ‘Take Me Higher’, el piano housero vuelve a ser el protagonista, aunque en esta ocasión pelea por ese papel con la voz de Dan Whitford, que parece querer reivindicar a los OMD primigenios en uno de los estribillos más pegadizo y comercial del álbum.

Y casi para cerrar, nuevo chute de optimismo hippie en ‘Walking In The Sky’, una balada electrónica que invita a vivir la vida a nuestra manera, dejando claras las aspiraciones de Free Your Mind.

Pero el disco no sería el mismo sin esa serie de interludios ni sin su intro y sobre todo su outro, que aquí toma la forma de ‘Mantra’, desnudando con toques orientales el estribillo de Free Your Mind’. Gracias a esos interludios este cuarto álbum de Cut Copy goza de una cohesión que lo lleva algo más allá que una simple colección de canciones.

8/10

Anuncios