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Cynic — Kindly Bent To Free Us

Casi con seguridad el disco más esperado en los últimos 2–3 años en el ámbito del Metal y del Progresivo, por fin ha llegado el tercer álbum de larga duración de los estadounidenses Cynic. Tercero a pesar de que estamos hablando de un grupo que sacó su debut, el seminal Focus, en 1993. A su separación producida en el año 1994 se le une una intensa dedicación a la hora de diseñar su ambiciosa música.

Siguiendo destacando fechas, en 2008 se produjo el regreso del grupo con otro formidable y brillantísimo trabajo, Traced In Air. Luego, tres años después, publicaron el EP Carbon-Based Anatomy, donde el grupo dio un vuelco a su música, desprendiéndose del Death Metal Técnico de sus orígenes y profundizando en el aspecto Progresivo de su fórmula. Este aparentemente poco llamativo trabajo de corta duración resulta clave y fundamental para entender el largo que hoy nos ocupa.

Cynic mantienen intacto el sello de calidad

Esa constante evolución y espíritu transgresor les ha valido la etiqueta de inconformistas tanto en la parroquia metalera como en la progresiva. Siempre dispuestos a seguir buscando de llevar su música a nuevos horizontes, por muy extraños que estos sean, obligando al oyente a esforzarse para entrar en su juego. Los novatos a prestar atención, que los maestros están enseñando.

Es obvio que Kindly Bent To Free Us era un disco muy esperado por un buen porcentaje de gente, incluso aunque Cynic nos dejasen con cara de sorpresa con los primeros adelantos del mismo. Con tales primeras tomas de contacto ante lo que iba a ser el álbum, yo ya tome conciencia de esperar lo inesperado para este trabajo, dejando que este me sorprendiera. Y sin duda lo ha hecho, con toda la majestuosidad y brillantez que este proyecto es capaz de hacer.

Una nueva muestra de brillante inconformismo

Este disco ha dejado por el camino mucha disparidad de opiniones. Muchos los que lo han descartado de plano por el cambio tan brusco que han planteado, eliminando por completo el Metal de la fórmula y explotando al máximo su parte Prog, pero con un poco más de locura técnica y épica. Es decir, un paso adelante con respecto al EP de hace tres años. Aun así, la esencia Cynic (o por lo menos la esencia de Paul Masvidal y Sean Reinert) se palpa en cada momento de este impresionante trabajo.

Evidentemente este disco, mucho más complejo e intrincado, requiere más trabajo del oyente que en otros trabajos (recuerdo lo que me costó asimilar Carbon-Based Anatomy en su momento). De hecho, muchos incondicionales se han quedado en un “bueno, pero no tan bueno como otros”. Yo, sin embargo, me voy a rendir una vez más ante el genio y el talento de este tándem, que han vuelto a lograr un trabajo espectacular, delicioso y adictivo. Desde la primera escucha me tuvieron encandilado, y muchas más han caído desde entonces. Mi adicción con Kindly Bent To Free Us ya llega a la categoría de “droga pura”.

Hablamos de un álbum que no tiene tanto que ver con Traced In Air y mucho menos con Focus. Quizás más con los trabajos de Æon Spoke, pero con los complejos esquemas y patrones que caracterizan a Cynic. Pero lo que es innegable es el increíble despliegue sonoro y técnico que hacen aquí. Hay que estar muy atento para no perderles el ritmo. No obstante, lo fundamental es que la guitarra de Masvidal suena extraordinaria, y también su voz, por no hablar de otra buena lección con las baquetas por parte de Reinert o como suena ese bajo de Sean Malone. ESE BAJO. Decir que suena de lujo es quedarse corto.

En lo que respecta a las canciones han vuelto a lucirse. ‘The Lion’s Roar’, a pesar de la sorpresa inicial, me ha terminado atrapando con ganas. La homónima tiene más arraigado el sonido más clásico de Cynic con la calidad característica en dicha banda. El efectista y efectivo estribillo en ‘Infinite Shapes’ o la sobresaliente ‘Moon Heart Sun Head’, a mí gusto la mejor del disco, junto con ‘Gitanjali’ ya hacen que la mayor parte del disco sea mucho más que convincente. Y para cerrar, otra maravilla como es ‘Endlessly Bountiful’, dando la última pincelada a este bello lienzo, pero no es menos importante por ello.

8.9/10

Kindly Bent To Free Us se sitúa un pequeño peldaño por debajo de sus sobresalientes dos hermanos mayores, pero es que, con una banda como Cynic, el listón siempre está altísimo. Aun así, han salido al paso sin que se les desgaste el sello de calidad y apostando siempre por el inconformismo y la evolución. Aunque muchos se hayan quedado en el camino, yo me inclino sin dudar ante esta nueva maravilla de estos genios

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