Daniel Ek, CEO de Spotify, ya se comporta como un señor feudal del streaming, quitándose así la careta de «salvadores de la industria» con la que Spotify empezó. Entre manos desde hace tiempo tiene la bomba de relojería de los royalties que paga su empresa a los músicos, que es el gran quid de su modelo de negocio: son insuficientes, pero si pagan más Spotify nunca será rentable.

En una entrevista a Music Ally, Ek se defiende diciendo que lo que se ha creado contra Spotify es una «falacia narrativa», que no es que ellos no paguen lo suficiente a los músicos… es que éstos no trabajan lo suficiente:

«Algunos artistas que solían hacerlo bien en el pasado pueden no pasarlo tan bien en este panorama futuro, donde no puedes conformarte con grabar música una vez cada tres o cuatro años y pensar que eso será suficiente».

Ek se encarga una y otra vez en negar que Spotify esté infrapagando a los músicos, a pesar de que la imposibilidad de hacer conciertos por la pandemia haya dejado al descubierto las debilidades de una industria en la que su principal bien, las canciones y los discos, no sirven para rentabilizar el trabajo. Pero eso no es problema de Spotify, sino de los músico:

«Los artistas de hoy se están dando cuenta de que se trata de crear un compromiso continuo con sus fans. Hay que poner esfuerzo, crear una historia en torno al disco y mantener un diálogo continuo con tus fans Se trata de poner el trabajo, sobre la narración de cuentos alrededor del álbum y sobre mantener un diálogo continuo con tus fans».

Todo esto mientras las acciones y la valoración de Spotify alcanzan máximos históricos. Ek insiste en que los se quejan son pocos, que a él los artistas le han dicho en privado «muchas veces» que están contentos con sus royalties y que los músicos que no pueden ganarse la vida con el streaming son gente que no está a la altura de la modernidad:

«Pienso de verdad que los que no funcionan bien en streaming son predominantemente personas que quieren lanzar música como solía lanzarse antes»