“David Bowie — The Next Day” src=”http://img.hipersonica.com/2013/02/music-david-bowie-the-next-day-album-cover.jpg» class=”centro” />

Cuando en enero David Bowie anunció The Next Day, su primer disco en una década, las primeras reacciones dibujaron a la vez ganas y temor por lo que se nos venía encima. Nunca es sencillo adivinar qué va a pasar con el regreso de un grande, pero aún menos si además es alguien como Bowie, al que quien más quien menos ya daba por retirado de la música.

Llegado el momento de escucharlo por primera vez, la sensación final fue, sobre todo, de relax y el sentimiento general dice que no está entre sus mejores discos, pero que aguanta perfectamente como disco por sí solo, sin necesidad de tener que ser condescendiente por ser de Bowie. Vamos a repasar algunas de las críticas que ya han salido mientras llega la nuestra para ver cómo de apasionado ha sido este recibimiento.

The Next Day: el día siguiente siempre remite al día anterior

Desde que anunciara su vuelta, Bowie ha querido dejar numerosas pistas de que The Next Day iba a ser un disco muy auto-referencial. El propio vídeo del primer adelanto, ‘Where Are We Now?’, ya caminaba por ese territorio en el que Bowie se cita a sí mismo e invita a personajes e imágenes de su pasado.

Por ejemplo, la crítica del NME, que le otorga un 8, hace referencia a cómo The Next Day se distancia de Outside y de Earthling por no querer buscar la coartada de las “reinvenciones radicales” como lo que ha obligado a Bowie a volver a la música y añade:

La elección de esa portada en particular y la de la referencia sonora más constante, ‘Scary Monsters and Super Creeps’, es significativa. Heroes es una obra maestra y una piedra de toque para Bowie y, de igual modo, tiene que estar cansado de que desde los 90 hasta ahora se ha reseñado cada disco como “el mejor desde Scary Monsters”. En vez de huir de eso, se enfrenta a su legado sin miedo alguno de huir por salir peor parado.

Un Bowie al que Visconti hace aún más grande

Parte de la responsabilidad del buen hacer del disco se le está otorgando al incombustible Tony Visconti. Es, por ejemplo, lo que comenta el casi siempre certero y muy imprescindible Raúl Guillén en JNSP (también otro 8):

Pero, lejos de ser pobres ejercicios nostálgicos, son ráfagas de su propia historia que muestran su vigencia en un contexto actual. En una decisión a la altura de su grandeza, Bowie pone en valor su legado haciéndolo sonar tan contemporáneo como genuino. La impresionante labor de producción de uno de sus más fieles colaboradores a lo largo de todos estos años, Tony Visconti, tiene mucho que ver. Además de equilibrar el eterno sonido de saxo en los discos de Bowie con unas afiladas guitarras, obra de Gerry Leonard y David Torn, perfectamente soportadas en el músculo de la recurrente base rítmica, Gail Ann Dorsey y Sterling Campbell, Visconti ha sabido dotar el conjunto de vigor y actualidad.

¿A la altura de los clásicos?

Hay una corriente de opinión que no tiene miedo en poner The Next Day a la altura de las obras magnas de Bowie. Es algo que no pasó con discos anteriores, pero que ahora se dice en numerosas ocasiones. Por ejemplo, BBC Music le da la máxima puntuación mientras que lo califica como “innovador, oscuro, rotundo y creativo”. Andy Gill, en The Independent, directamente dice que éste bien pudiera ser el mejor regreso de la historia:

Es realmente extraño oír un disco de retorno que no sólo refleje lo mejor del artista, sino que también esté a la misma altura en lo que a calidad se refiere, pero The Next Day lo hace.

Mojo, en su edición en papel, no lo sitúa tan alto pero sí que lo tilda de la obra más apasionada y convicente de Bowie en décadas y Rolling Stone, en su edición internacional, habla de él como “un disco triunfante” y, básicamente, lo trata como resumen de su obra.

The Next Day mantiene una conexión muy fuerte con la época de finales de los 70 en la que Bowi y Visconti hicieron su trilogía de Berlín. También tiene el pulso guitarrero de Scary Monsters. Y las canciones son reflexivas como las de sus excelentes y locamente infravalorados LPs adultos: Earthling y Hours a finales de los 90, Heathen y Reality al comienzo del 2000.

Un aprobado justo

Hasta el momento, quien más oposición manifiesta respecto a The Next Day es Spin, que le da un 5 sobre diez y justifica ese aprobado raspado así:

The Next Day es un disco que no necesitaba ser creado. Muchos de sus contemporáneos, incluidos Elton John y los Stones, aún editan discos a su nivel, un par de los cuales han sido citados en listas de lo mejor del año por varias publicasciones. Pero precisamente porque Bowie siempre requiere de contexto y de poses reactivas para tener energía, y porque usa la distancia como musa, sus discos no funcionan como simples colecciones de canciones. Te obligan a que los aceptes como declaración de intenciones.

A los 66 años no puede, de repente, cultivar un nuevo universo artístico (…) Para Bowie, renunciar al histrionismo es imposible, pero que trate de emular la travesura discreta de Luis Buñuel o de Leonard Cohen, por citar dos septuagenarios muchísimos más vitales que él, también es irritante.

David Bowie y The Next Day en Hipersónica

* The Next Day: todo lo que necesitas saber
* The Next Day: primeras impresiones del nuevo disco de David Bowie
* The Next Day, de David Bowie, se estrena en streaming en iTunes
* ‘The Stars (Are Out Tonight)’: David Bowie quiere volver a ser David Bowie
* No nos lo podemos creer: David Bowie vuelve con The Next Day
* Cinco obras maestras de David Bowie
* David Bowie, la estrella sin singles números uno

Subscribe
Notify of
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments