Imaginaos que vais al concierto de vuestro grupo de rock favorito. Seguid imaginando; de pronto se para la música, completamente, en seco, sin avisos. No, la banda no está dejando un pequeño silencio para que coreéis la canción que están tocando: todo el equipo se ha venido abajo.

Casi inimaginable, ¿no? Pues ahora trasladadlo al mundo del DJing. Y no, no penséis en una pequeña sala, pensad en decenas de miles de personas. Los que alguna vez hemos puesto música en un pub o en una fiesta ante amigos, sabemos que no hay cosa más bochornosa que un silencio entre canciones, y en medio de un tema, por el motivo que sea, ni os cuento, así que, haceos a la idea (si es que podéis) de lo que puede ser estar ante unos cuantos miles de personas y que vuestra música os deje tirados. ¿Sois capaces de imaginar esa clase de bochorno?

Pues aunque yo no quiero ni pensar en ello, todo esto pasa, y, ¿a que no imagináis a quién? Si, si, algunos ya os haréis una idea, de hecho, algunos ya hemos dedicado no poco esfuerzo a desmontar un mito, pero parece que el propio mito pone más esfuerzo en desmontarse a sí mismo, así que mejor os cuento, que tiene su gracia.

Porque, al cantamañanas del DJing, Monsieur David Guetta, ya llevábamos un tiempo sin pillarlo haciendo el ridículo, (su colección de situaciones capaces de avergonzar hasta a los políticos que nos han caído por castigo es ya épica) y tanto tiempo sin dar titulares debe ser malo para su salud.

Su última hazaña ha sucedido en Recife, en Brasil, donde era capaz de dejar en “pleno silencio” a unas 20 mil personas durante su sesión. La explicación, se ve que era haber golpeado el pendrive en el que tenía la sesión (más que probablemente pregrabada íntegramente) que estaba “pinchando”.

Sí, una bonita forma de hacer el ridículo, sin duda, pero esto se puede mejorar. ¿Cómo? Fácil, subiéndose primero sobre una estructura, brazos en alto, a jalear a las masas y luego, prolongando el “silencio” durante 20 minutos. 20 minutos que fue el tiempo que le llevó irse al backstage a buscar otro pendrive para que la fiesta siguiera.

Ni que decir tiene que un DJ inteligente, como él, un DJ que pincha con pendrives, nunca lleva uno de recambio (demasiado peso para dar saltos en el escenario, claro) no sea que te monten un Garniergate. Que un pendrive es mucho más pequeño que un CD y más fácil de incautar por los amigos de lo ajeno.

Lo mejor de todo, es ver como el público apenas se molesta porque el Milli Vanilli del DJing les haga tal fechoría; al contrarío, esos miles de personas tardan bastante en reaccionar y comenzar a abuchear a este tipo que parece pedir una y otra vez a su público que ponga la otra mejilla, que aún le quedan sorpresas que ofrecer. Como si todo fuera parte del espectáculo: the show must go on, siempre.

Está claro que con Monsieur Jeta, gran productor donde los haya, y mejor DJ si cabe, lo importante no es si pincha con platos o digitalmente; con él, lo que cuenta es estar en el show donde va a ofrecer su siguiente “obra maestra”. Obra maestra del timo, por supuesto.

En Hipersónica | David Guetta — Nothing But The Beat: cómo hacerte rico copiando y sin que nadie se dé cuenta | David Guetta… ¡¿ahora con U2?!

Subscribe
Notify of
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments