“Deathfix” src=”http://img.hipersonica.com/2013/03/650_1000_deathfix-1.jpg» class=”centro” />

Mira que os tengo dicho que os quedéis hasta el final de los créditos. En la música también. Porque si no, se os pasan cosas. Probablemente un disco como el debut de Deathfix, con esa portada y ese nombre (¿seguro que no había ya alguna banda que se llamara así? ¿Alguna de metal, quizá?) no os llamará demasiado la atención ni activará ningún resorte que os haga escuchar este disco en detrimento de otros 379 que veréis mencionados esta semana. Pero ¿qué pasa si le pedimos la documentación?

Deathfix o alineación de gala

Pasa que la cosa se anima. Que descubres que uno de los dos cerebros que han organizado este jaleo es Brendan Canty, a la sazón batería de Fugazi, el alto el fuego indefinido más doloroso que queda en la música actualmente. Y que la otra cabeza pensante se llama Richard Morel y, además de DJ, remezclador y productor especialista en maquinitas varias, es miembro de la banda de Bob Mould, el punto de encuentro de estos dos. Y que ambos, para poder salir de gira en condiciones, redondearon el proyecto con Devin Ocampo y Mark Cisneros, multiinstrumentistas y elementos muy activos también en la escena de Washington. Con estos antecedentes a lo mejor la cosa ya empieza a interesarte más. O debería.

El debut homónimo de Deathfix lo edita Dischord, aunque probablemente sea uno de los discos menos Dischord de todo su catálogo, o al menos el que se permite más acercamientos al pop, que no es poca anomalía. Lejos de Minor Threat y similares, ellos se sitúan en una época más o menos próxima y ponen su mirada en la música que se estaba haciendo a finales de los 70, pero en otras latitudes. Poco o nada de punk hay aquí: ni proto, ni pre, ni post; de hecho, tocan casi todos los palos de esos años a excepción de ése. Para empezar, en cuanto ponemos el disco, bastan cinco segundos para colgarle un sambenito: el del glam.

https://www.youtube.com/embed/I-p2zkJYLT0

En efecto, te pones ‘Better than Bad’ y ahí están Bolan, Bowie y Glitter tomando el té. Y lo mejor de todo es que lo hacen en torno a una canción redonda y con gancho, perfecta apertura para mantener esa chispa de atención y seguir atento al resto de sorpresas que estos tipos tienen para ti. Porque el tema termina y te das cuenta de que esto no es una carrera para convertirse en unos Spiders From Mars honoríficos, o no sólo. Hay bastante más, y se avecinan curvas.

¿Demasiado ecléctico?

Deathfix, el disco, es un viaje ecléctico, algunos dirán que demasiado. Sin ir más lejos, ‘Low Lying Dreams’, el segundo corte, es tan, tan Screaming Trees, que vas corriendo a buscar el apellido Lanegan en esos créditos que te trajeron hasta aquí y hasta desconfías cuando no lo encuentras en el listado. Hay algún momento más relajado (‘Hospital’), donde parecen tomarse un segundo para pensar qué demonios están haciendo y hay hueco hasta para una desmadrada jam divertida y juguetona llamada ‘Dali’s House’ que no hace falta señalar como deudora de LCD Soundsystem porque ellos mismos se encargan de citar en la letra a James Murphy, junto con una catarata de referencias que llevan de Jane Birkin al Che Guevara o Steve McQueen. Por no hablar de la explosión final, después de un desarrollo progresivo, de una larguísima locura de nueve minutos llamada ‘Transmission’.

“7,30” src=”http://img.hipersonica.com/2013/03/7,30.jpg» class=”derecha” />Deathfix tiene todo lo bueno de un proyecto paralelo: no sólo no tiene miedo de afrontar distintas ideas, sino que se regodea en ellas, en un ejercicio de libertad total que no tiene que rendir cuentas a nadie ni está condicionada por ningún patrón del que se les pueda acusar de haberse separado. Es un disco de productores y se nota, yo creo que para bien: rico, variado y con las dosis justas de riesgo. Se le acusará de inconexo y ligeramente insatisfactorio por el reducido número de temas (sólo siete), que quizá no acaben de dejar bien claro del todo qué querían contar exactamente. Yo agradezco que nos ahorren el relleno y se limiten a mostrarnos la parte en la que se lo pasan bien, dure ésta lo que dure. Porque al fin y al cabo, de eso es de lo que se trataba.

Subscribe
Notify of
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments