Anuncios

Dino Spiluttini & Nils Quak — Modular Anxiety

A muchos puede seguir aburriendo, con toda la legitimidad del mundo, máxime cuando el asunto se vuelve una línea incorpórea de interferencias en las que la melodía brilla por su ausencia. En ese aspecto, el ambient sigue siendo un género bastante esquivo y complicado de asimilar incluso a veces para parte del público electrónico. Sin embargo, aunque sea unas pocas veces al año, suelen salir al menos uno o dos joyones en los que querer pasar todo el tiempo del mundo, dejar que las ondas te atraviesen. Obras tan buenas con las que casi cualquiera puede conectar. Uno de esos trabajos mayúsculos es el split entre el austríaco Dino Spiluttini y el alemán Nils Quak: Modular Anxiety (2014, Umor Rex).

Ansiedad modular, bonito nombre que describe muy bien la pasión que converge en este split que firman los dos artistas. A pesar de los matices en sus composiciones, les unen rasgos sonoros obvios. Y no sólo eso, también tienen en común una trayectoria bastante prolífica, bien por todos los pseudónimos de Spiluttini que conocemos, bien por el culo inquieto de Nils Quak, que no ha parado de publicar referencias en un lapso que apenas dura unos pocos años. De esa ansiedad modular, de esa pasión por el sonido analógico y los desarrollos lentos y acongojantes, nace este proyecto que presenta a dos productores aún no muy conocidos, pero que presentan una serie de texturas y sensaciones difícilmente alcanzables en el a veces poco reconocido ambient. Diez cortes de este split (seis para Spiluttini y cuatro para Quak) que son suficientes para desmotrar que estamos ante una joya de ingeniería sonora que por todos los matices que ofrece, puede resultar bastante accesible.

http://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/album=2127746952/size=large/bgcol=ffffff/linkcol=0687f5/tracklist=false/artwork=small/track=1774370034/transparent=true/

Por otra parte, mientras que en muchos discos el desarrollo dura bastantes minutos, a veces con una extensión estúpida en la que la canción no da más de sí, en Modular Anxiety sólo hay un tema de cinco minutos y dos de siete. Esto supone que en la ‘brevedad’ de la mayoría de canciones podemos degustar todo lo que dan de sí en poco tiempo, sin absurdas extensiones; el tiempo necesario para sacar a relucir el talento y el suficiente para no saturar. Entretanto, melodías fantasmagóricas, ciudades futuristas de bella geometría y una sensación de vacío, drama o ansiedad que penetran en tu mente dependiendo de qué parte escuches. Un trabajo al que estoy volviendo más que a ninguno de este año, con diferencia.

En la ‘brevedad’ de la mayoría de canciones podemos degustar todo lo que dan de sí en poco tiempo, sin absurdas extensiones; el tiempo necesario para sacar a relucir el talento y el suficiente para no saturar

Modular Anxiety nos muestra dos caras de este ambient tremendamente evocador, melancólico pero estimulante a la vez; radiante pero también oscuro y perforado por drones. Dos facetas que se complementan y que entran a la vez por tu hemisferio derecho para revolverte la cabeza. Mientras que Spiluttini se encarga de la primera parte, con melodías más agudas y detallistas, Quak es el eje vertebrador de los sintetizadores oníricos y de los más experimentales. En conjunto, un combo de diez canciones en las que suplir con maestría a cualquiera de los grandes del ambient actual y en las que pasear continuamente por parajes alejados de la mano del hombre.

http://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/album=2127746952/size=large/bgcol=ffffff/linkcol=0687f5/tracklist=false/artwork=small/track=3207908930/transparent=true/

Podríamos pasar el rato describiendo cada una de las canciones, porque prácticamente todas tienen su parte de belleza o de épica que rellena cualquier espacio con sobrada exquisitez. Por citar algunas, el split ya nos deja con los oídos inflamados en el corte inaugural ‘Anxiety’ y su superposición de capas de forma grandilocuente. Más tarde el vienés esparce sus arpegios que van y vienen en ‘Downer’, dejando una estela de elegancia a su alrededor, a la que observar con fascinación. Cierra su parte con una ‘Weak Love’ que recuerda y mucho a esas sensaciones del Selected Ambient Works II, en las que mirar con asombro un paisaje idílico, mientras el minimalismo de la melodía va avanzando.

8.5/10

Para cerrar el viaje, el germano Nils Quak se encarga de convertir en frío, en la parte más artificial, todo lo emocional que su compañero había sembrado antes. Y deja uno de los mejores temas de esta colaboración, la maravillosa ‘Tropic Spirals’, donde todo ese amor por lo modular cobra sentido. Pero da igual que lo explique, porque cuando llegues, ya estarás ensimismado con las imágenes mentales que sólo el ambient tan cuidado puede generar. Un álbum para disfrutar.

Anuncios