Discos que escuchar antes del fin del mundo (III): Ellie Goulding — Bright Lights

Ellie Goulding pertenece a esta añada tan especial y variopinta de cantantes y cantautoras femeninas que tenemos entre manos desde hace unos tres años, y en la que encontramos nombres como Adele, Lykke Li o Laura Marling. Todas ellas, en mayor o menor medida, enganchan con una tradición de mujeres de la talla de Joni Mitchell, Bonnie Tyler o más recientemente Björk.

Esta última, junto a Imogen Heap, es la que Ellie cita con más frecuencia cada vez que se le pregunta respecto a sus influencias. Desde luego, de entre todas sus compañeras de promoción, esta inglesa es la que más se acerca al toque electrónico de Heap, sin dejar de coquetear en casi ningún momento con el pop de los años ochenta.

Todos estos ingredientes se encuentran pertinentemente mezclados en el que ha sido su debut en larga duración, Ligths. El disco apareció a la venta el 1 de marzo de 2010, pero el que hoy vamos a comentar es su reedición, titulada Bright Lights, que se publicó en noviembre del mismo año y en la que se añadieron seis temas nuevos y una versión con respecto del tracklist original.

Combinando la inocencia del folk y el punch electrónico

Salir a competir al terreno del folk supone un enfrentamiento directo con hembras como la Marling o incluso Lykke Li, que llevan acampando a sus anchas los últimos tres años. No es tan importante tu ejército como saber en qué lugar eliges la batalla, y Goulding sabía que no podía entrar a machete a territorio ajeno.

Por ello, y ayudada de una muy buena producción por parte de Frankmusic y Starsmith, decidió recoger los frutos de la electrónica que comenzaba a imponerse en el panorama mayoritario en 2010 e incorporarlos a la inocencia de su estilo folk básico. Este planteamiento abre el tracklist con ‘Guns And Horses’, y progresa en la vertiente más electropop conforme avanza hacia cortes como ‘Starry Eyed’ o el genial ‘This Love (Will Be Your Downfall)’.

La guitarra folk se va perdiendo en la parte media del tracklist para dejar paso a un aire mucho más cercano al synthpop en temas como ‘Everytime You Go’ o ‘Wish I Stayed’, quizá los dos cortes que deberían suponer el pico climático de Bright Lights pero que pecan justo del extremo opuesto. Y es que perder precisamente esa mezcla folky-sinth-electro-pop que maneja en otras canciones es lo que la aleja de su originalidad.

De por qué Bright Lights es mejor que Lights

Lo más lógico, para hablar de Ellie Goulding, habría sido analizar su debut, valorarlo en su justa medida y, cómo no, contároslo. Sin embargo, basta escuchar una única vez Brigh Lights para darse cuenta por qué es un disco muchísimo mejor que su edición original.

Cierto es que en lugar de haber metido los seis temas más la versión a lo bruto, sin más estrategia que colocarlos seguiditos uno tras otro al final del tracklist inicial, habría sido muchísimo más inteligente ventilarse esa prescindible parte media de la tabla para crear ese clímax que sí ofrecen las nuevas canciones.

Pero más allá de estas consideraciones, el sexteto inicia con la mejor canción de Goulding hasta la fecha y una de las mejores que vieron la luz en 2010. ‘Lights’ pasa completamente de cualquier influencia folk y se tira de cabeza a un pop delicioso, con una pátina melancólica — fundamental, y con una retranca sintética sensacional. Eso sí, el vídeo… no es el mejor acompañamiento posible, eso seguro.

‘Human’ no empieza de manera especialmente atractiva, pero basta con aguantar a la estrofa para poder disfrutarla en plenitud. Son estas partes las que mejor le salieron a Goulding en la composición, ya que entre el inicio y el estribillo, no es el más afortunado del álbum, la canción como unidad se pierde ligeramente.

La tercera que deslumbra en esta adición es ‘Animal’, precisamente en el lado contrario al de ‘Human’, y es que aquí lo que destaca es un estribillo absolutamente demoledor de los que terminan en un remix nocturno en cualquier madrugada de sábado.

El tracklist de Bright Lights se cierra con una curiosa versión de ‘Your Song’, el mítico tema de Elton John que ha pasado por más manos que la falsa moneda. Lo que me gusta de la visión de Ellie Goulding es que, sin sacrificar el original, sino respetándolo casi nota por nota, ha conseguido hacer suya la canción.

7.7/10

Ellie Goulding logró con la reedición de Bright Lights un trabajo con mucho más peso que el anterior, aunque quizá con un tracklist demasiado largo — comprensible por otro lado sin perder de vista el punto de edición especial del álbum. Son muchos los puntos brillantes de este disco, que no peca de la pretenciosidad de un debut orquestado por una gran discográfica ni de la mayoría de los defectos que sí tienen los prefabricados estrenos de las estrellas del mainstream actual.

En Hipersónica | Discos que escuchar antes del fin del mundo

 

Anuncios