No sólo de Godspeed You! Black Emperor vive el post-rock canadiense

No sólo de Godspeed You! Black Emperor vive el post-rock canadiense. Apenas un año después de su formación, nacían en 1995 en Toronto (GY!BE son de Montreal) Do Make Say Think, uno de esos grupos que por aquél entonces y como otros compañeros de generación, habían decidido sumergirse en ambientes vigorosos, melodías de erosión lenta y milimetrada instrumentación y algunas dinamitaciones; eso que conocemos como post-rock. Entre sus integrantes encontramos a militantes de otras formaciones como Broken Social Scene o Valley of the Giants.

Do Make Say Think: sus inicios

Do Make Say Think no son muy amigos de las explosiones bíblicas a las que otros compañeros de género nos tienen acostumbrados, ellos funcionan mejor en la órbita de las progresiones. En vez de dejar la intensidad de las canciones bajo mínimos para después causar un gran terremoto, mantienen siempre una intensidad que aumenta despacio mientras la gran instrumentación que acostumbran se encarga de complementar esa tensión sostenida.

El disco debut de los canadienses llegó en el año 1998 con un título homónimo. Pero no fue un ejercicio de post-rock simplemente, en él jugaban también con la psicodelia, creando un interesante paisaje lisérgico en el que tienen cabida pequeñas explosiones espaciales en las que las pedaleras empiezan a echar humo por la distorsión, mientras los teclados se pasean por recursos space rock para que alucines. Aunque algunas canciones son un poco flojas, tienen otras que son buenas perlas, Do Make Say Think no deja de ser una interesante y llamativa jam de post-rock espacial y psicodélico.

Dos años después del debut, en el 2000, llega Goodbye Enemy Airship The Landlord Is Dead, que significaría un punto de inflexión en la banda, puesto que a partir de este momento, iría desprendiéndose del rock psicodélico poco a poco, dejando sólo vigentes recursos jazzísticos en una fórmula post-rock más ortodoxa. Aunque este ya es un álbum bastante más sólido, la mejor etapa del grupo es la que llega con el tridente & Yet & Yet, You, You’re a History in Rust y Winter Hymn Country Hymn Secret Hymn, donde desarrollan su post-rock más cuidado, en el que sale a relucir la apuesta compositiva de Do Make Say Think en la que la instrumentación prima sobre los golpes secos, creando ambientes de gran emoción.

La madurez y las melodías impecables

En estos álbumes nos topamos con un grupo maduro, amigo de los detalles y la delicadeza instrumental, más centrados en cuidar los matices y desarrollaros de forma sostenida con la melodía, que no acudir a la previsible (pero placentera) torta en la cara. El grupo ya demostraba qué camino quería seguir con & Yet & Yet. En él ya muestran su potencial con canciones como ‘End Of Music’, una de sus piezas más célebres en la que electrifican el ambiente al más puro estilo tortoisiano. En otras ocasiones, el género vuelve a atraparnos bajo su yugo en el que sólo existe la experimentación para los sentidos, con una calma muy nutrida instrumentalmente que tan bien funciona en ‘Reitschule’ o ‘Anything For Now’.

Esta época, musicalmente la mejor del grupo, está repleta de grandes canciones incluidas en álbumes notables, quizás muy tapados por sus propios compatriotas y por otros contemporáneos como Mogwai o savia nueva que venía pisando muy fuerte como Explosions In The Sky. Aplicando la épica que las características de grupos instrumentales y tan poblados pueden ofrecer, más la utilización de instrumentos clásicos como hacen The Dirty Three, el resultado será el de canciones arrolladoras a nivel emocional y no exentas de tensión en el plano estrictamente musical.

El gusto por las guitarras melancólicas, los instrumentos de viento o cuerda propios de orquestas sinfónicas, y el manejo de los tiempos en el que parece que viene el tsunami pero después no llega, quedando sólo la calma, da como resultado canciones tan solemnes y emocionantes como ‘Auberge Le Mouton Noir’, ‘Horns Of A Rabbit’ o ‘Executioner Blues’. Lo último que se les ha podido escuchar es Other Truths, de 2009, un largo con sólo cuatro canciones, extensas eso sí. Es un álbum completo, en el que aúnan gran sonoridad, mostrando por momentos las fauces de un post-rock ofensivo y ese nervio que tan bien saben mantener.

El concierto de Do Make Say Think en el Primavera Sound

El directo de los canadienses va a ser sólo para valientes que quieran jugársela. Porque en directo tienen la pinta de que pueden ser un grupo portentoso, pero ¡ay los solapes! Digo que será un concierto para osados porque en los fatídicos cruces les ha tocado bailar con ‘la más fea’ como diría el fatídico binomio Rivero-Sanchís. Coinciden con Dinosaur Jr. Y claro, a ver quién se salta a uno de esos grupos que podemos poner en el rango de héroes, padres de muchos grupos y escritores de parte de la banda sonora de vuestra vida. Además, ver a un melenudo con pelo andrajoso y canoso ejecutando punteos asesinos no se ve todos los días. Joder, a ver cómo le explicas a tu colega (y a ti mismo) que no ha podido venir que no has visto a los Dinosaur.

En resumen, que sólo veo tres opciones por las que ir a ver Do Make Say Think: porque ya has visto a J. Mascis y compañía, porque no te gustan Dinosaur Jr. (o sea, que sufres de sordera) o porque de verdad tienes lo que hay que tener. Es una auténtica pena este solape, uno de los más dramáticos en mi horario, porque los canadienses merecen la pena. El post-rock en general suele ofrecer unos conciertos intensos en los que sentirse atrapado por su ambiente, y Do Make Say Think son capaces de conseguirlo gracias a su interpretación de un género del que se suelen apreciar más sus improntas sonoras que la melodía y la instrumentación que las precede, apartado en el que ellos destacan y cuidan especialmente.

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