Dos casas — La Jr

Jr. siempre han sido un grupo complicado. Nacidos en pleno Xixon Sound, eran los raritos de la clase, pese a que sus primeros escarceos coqueteaban con el pop. No con un pop normal, porque ellos nunca han sido normales, pero sí con uno audible por cualquier persona.

Después de un primer disco homónimo en 1997 que pasó desapercibido (una pena, porque allí había grandes canciones), Jr se quedaron en silencio. Las aventuras de Frank Rudow (que aquí ejerce de batería) junto a Manta Ray retrasaron dos años el nuevo trabajo de la banda.

Pero cuando llegó, nada volvió a ser igual. 127 fue, posiblemente, el disco más extraño, arriesgado y menos confortable de toda la generación indie española. Un álbum hermético, envasado al vacío, sin apenas melodía, autista. Imposible de descifrar, imposible de aguantar del tirón, pero con un encanto peculiar: siempre querías volver para comprobar que lo que habías escuchado era real. En cierto sentido, era el disco ideal para que te acusaran de “gafapasta”.

Aquel trabajo les vació. Se pasaron siete años sin querer decir nada. Por el camino hubo un disco perdido, grabado pero nunca sacado a la luz por decisión propia. Y así hasta el año pasado, cuando regresaron rebautizados como La Jr, otra muestra poco amables de lo que son como grupo, pese a ser más asequibles. (Ved los vídeos de Grave y Rápido o de Cualquier cosa de este día para haceros a una idea)

Ahora, en una carrera vertiginosa contra su propio ritmo de trabajo, han vuelto. Y, encima, parece que se han vuelto más amables. Lo demuestra La decoración 1, la canción inicial. Para cualquier otro grupo, esto sería el descarte, para ellos es la canción más ‘normal’ que hasta el momento han conseguido hacer.

Aviso para navegantes: si lo que buscas en un disco son estribillos o guitarras ruidosas o épica monumental o poder recordar la melodía, La Jr no es tu grupo. Hablamos de una banda que en mitad del disco mete más de dos minutos de silencio entre los que se cuela, muy de vez en cuando, un leve golpe.

Hablamos de un grupo en el que es imposible saber qué se canta, porque las frases son deslavazadas, ininteligibles, susurradas. Hablamos de gente que construye música a partir de la unión de materiales desafinados (como en Pistoleros). Que podían ser free jazz si no fuera porque esto no tiene nada que ver con el jazz.

La música de La Jr. exige mucho esfuerzo, pero suele recompensarlo. Dos Casas, con canciones como Mi a mi y su piano amable, la hipnótica Un lado útil o Yo Voy a cambiar, eh! les convierte en la mezcla más radical posible entre Migala y 12twelve. Muy recomendado para seguidores de este tipo; el resto, que pruebe si quiere, pero que no venga luego pidiendo una reparación por el daño causado.

Sitio oficial | La Jr.
Myspace | La Jr.

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