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Eels en Circo Price (Madrid, 14/07/2014)

“eelsprice1” src=”http://img.hipersonica.com/2014/07/650_1000_image.jpg" class=”centro_sinmarco” />Pocas veces en la vida tiene uno la oportunidad de que alguien, al otro lado del escenario, desarrolle toda una teoría de la belleza mientras va narrando todas las putadas que le han ido ocurriendo. **The Eels**, prácticamente, es eso: un tipo de mediana edad que ha sabido comprender que todo lo que sucede tiene un porqué y, propiamente dicho, buscarle un significado a su historia ha supuesto dar sentido a su carrera.

Alejado de la propuesta de otros años (la última en La Riviera, sin ir más lejos), la banda de Mr E llegaba renovada a Madrid. Como sacados de un catálogo de [Mr Porter](http://www.mrporter.com/) o de las cocinas de [Quique Dacosta](http://www.cadenaser.com/recorte/20130617csrcsrgst_4/LCO668/Ies/Quique-Dacosta.jpg), así aparecieron ellos: trajeados, más peinados, limpios… claro ejemplo de una propuesta íntima, alejada del ruido y el chandalismo con que se presentaron en la gira de [Wonderful, glorious](http://hipersonica.com/criticas/eels-wonderful-glorious-el-hombre-lobo-se-comio-tu-felicidad).

Y vaya si dieron en el clavo: un concierto para amantes de los primeros Eels, “the next one is a bummer, another bummer”, contaba Mr E casi en cada canción de las que iba conformando una setlist bastante lacrimógena pero que, gracias a su buen humor, iba amenizando para hacer entrar en calor al público de un Circo Price hasta la bandera. Recordaba a un cabaret en el que la gente viniera a disfrutar. Habrá a quienes les parezca menos divertido, pero los giros que ha dado la discografía de Eels es el paso del menú del día a la alta cocina: de esas grabaciones sucias y oscuras a esta banda de swing con crooner carismático y con una puesta en escena minimalista, más cuidada, lo hacen un espectáculo por el que pagarías sin salir decepcionado. No obstante, él mismo catalogó su nueva propuesta como un “easy listening”: “Lo pasamos bien el año pasado, ¿verdad? Fue divertido. Con los chándales y todo el rock ‘n’roll. Pues esto no va a ser divertido”. Siéntense y disfruten.

“Eels Price” src=”http://img.hipersonica.com/2014/07/650_1000_image-1.jpg" class=”centro_sinmarco” />
A partir del obligado repaso a las nuevas canciones de [The Cautionary Tales of Mark Oliver Everett](http://www.hipersonica.com/criticas/eels-the-cautionary-tales-of-mark-oliver-everett) –que puede pecar de irregular, repetitivo o inferior al resto–, ese auténtico genio escénico en el que se transforma E arrasa con todo: en el piano, las voces, los contratiempos, los chistes, las versiones (muy emotivos el comienzo con ‘When You Wish Upon a Star’ (¿quizá por eso se movía sutilmente como un muñeco de madera?) y el cierre con ‘Can’t Help Falling in Love With You’ y ‘Turn on your radio’) y la total comunión con el público, abrazos incluidos ([Modo Fan ON] E bajó del escenario a abrazarnos a todos los que corrimos entre las butacas como gallinas enloquecidas a recibirle, y la sensación es de un hombre que podía romperse en uno de esos abrazos si, como el mío, venía pasado de revoluciones [Modo Fan OFF]).

Se agradeció, muchísimo, esa manera de intercalar los momentos más espirituales del concierto con un guitarrerismo pausado, acompañando el juego de cortinas de luces que presentaba el escenario. Esos momentos cumbre de ‘It´s a motherfucker’ o ‘My beloved monster’ que se iban entrecruzando con ‘Gentlemen’s choice’ y, la mejor de su reciente obra como es ‘Mistakes of my youth’. Ya no comete errores, apuesta sobre seguro.

CODA: Muy sobre seguro, mi visión de la vida cambió después de leer uno de los mejores tomos de la literatura contemporánea como es la autobiografía de Mark Oliver Everett, **‘Cosas que los nietos deberían saber’** (Blackie Books 2009, del original: ‘Things the Grandchildren Should Know’). El color de sus canciones es distinto tras conocer toda su historia, el sabor de la derrota y cómo afrontar todos los problemas con humor. Lectura obligatoria para los colegios.

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