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Ekoplekz — Entropik E.P.

No suele hacer mucho ruido, pero Nick Edwards, Ekoplekz, se ha convertido en uno de los mejores arquitectos electrónicos de la actualidad (IDM, experimental, progresivo), con una trayectoria que no hace más que engrosar su peso discográfico, y con pequeños avances cualitativos lanzamiento a lanzamiento. Además de Unfidelity (Planet Mu, 2014), el pasado año publicó otro LP, Four Track Mind (Planet Mu, 2014), un disco de mayor sofisticación con toques kraftwerkianos, y un par de epés. 2015 lleva el mismo camino para él, un señor álbum del que hablaremos próximamente y otros dos EP por el momento. Uno de ellos es este Entropik E.P. (Planet Mu, 2015).

Edwards lleva el camino de convertirse en un Legowelt o un Vatican Shadow por la cantidad de producciones que factura cada año. Sin embargo, a diferencia sobre todo del primero, en ellas no suele faltar la calidad, y en sus diferentes vertientes compositivas, en Entropik nos encontramos con el Ekoplekz de secuenciadores con loops infinitos y variantes sonoras que se deforman durante la progresión de las dos canciones de quince minutos que forman esta publicación. Por las coordenadas en que se mueve, se trata de una IDM de movimientos orgánicos, muy en la línea del disco que ha sacado este año, Reflekzionz (Planet Mu, 2015) del que hablaremos en breve.

7/10

De los dos temas, la que más destaca es ‘Entropy Flash’, que va amagando los bajos y después sacándolos a la superficie, para darle alternancia a otros sonidos que van apareciendo durante la progresión. Un viaje que puede ser bastante duro para un no iniciado en Ekoplekz o en su forma de entender la IDM, pero que se torna bastante satisfactorio para quienes disfrutamos de cada retazo sonoro que emite. Por contra, ‘Entropy Symphony’ va más en la línea experimental e hipnótica de Four Track Mind, con distorsiones, atmósferas que se expanden y mucho peso de la experimentación con la cacharrería analógica. En definitiva, un EP decente, que sirve de aperitivo para Reflekzionz, uno de los discos más interesantes de este año. Pero de eso ya hablaremos. Ahora, a por los bucles de cuarto de hora.

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