Anuncios

El tamaño sí importa (XXIX): ‘Time Stops’, de Explosions In The Sky

Poco tenía que tardar en aparecer el post-rock (en su vertiente más pura o explícita) en esta sección, y contra todo pronóstico, ha tardado bastante. De hecho, la mención llegó hace sólo una semana en la edición anterior, en la que Chou rescató a Sigur Rós, aunque sí hayamos tenido previamente temas de varios géneros que han alimentado a eso que hoy llamamos post-rock y que se ha ido desarrollando a lo largo de las dos décadas pasadas.

En el año 2000 parecía que ya estaba todo inventado en el género, pero aún quedaban grupos de segunda y tercera ola que tenían que venir a firmar un puñado de grandes canciones y discos con la personalidad suficiente como para demostrar que aún era un campo que tenía muchas variantes que ofrecer. No sólo progresión y explosión, quizá el término clave para definir la columna vertebral de esas canciones de desarrollo expansivo que todos sabemos cómo van a acabar cuando le damos al play. Los americanos Explosions In The Sky, ya veteranos, pertenecen a esos grupos más jóvenes que vinieron a dar un soplo de aire fresco con su solemne debut How Strange, Innocence (Sad Loud America, 2000). Un trabajo que apostaría a que hace mucho que no escucháis y que eriza el vello cuando lo vuelves a rescatar.

Frente a los que ya estaban en la onda desde hacía más o menos tiempo — Godspeed You! Black Emperor publicaban álbum aquél año, mientras que Mogwai o Sigur Rós lo habían hecho el anterior — , dinamitando canciones o elaborando intensísimas instrumentaciones, Explosions In The Sky, desde su humilde posición, crearon un debut repleto no sólo de estridencias y sonoros estallidos, también de sutilezas y cuidadísimas melodías como alternativa a lo que en aquellos años estaba sucediendo. Frente al estruendo como guinda que parecía tenían que tener la mayoría de las canciones, temas como ‘Time Stops’, eran la preciosa respuesta a aquellos días de turbulencias y grandes orquestaciones. No todo era la violenta ola chocando contra las piedras para poder emocionar.

Casi diez minutos con la piel de gallina, primero con los punteos de guitarra y sus acompañamientos, hasta que más tarde cambia la secuencia y llega esa distorsión en segundo plano aguantando el tipo, pidiendo un protagonismo que llega en el último tercio de la canción. Pero sin explosiones ni cambios bruscos, simplemente con capas que se van sumando mientras la guitarra inicial capitanea con el punteo hasta diluirse y dejar morir a la distorsión. Un tema precioso, que hace honor al título de la canción y del disco. Instrumental, por supuesto, sin letras que te manipulen. Todo dispuesto para que sea tu mente la que queme tus recuerdos y evoque libremente. Dentro de un género tan encorsetado como el post-rock, cada grupo aporta su personalidad con un estilo discursivo, y Explosions In The Sky trajeron ese fuerte sentido de la melodía y detalles estilísticos que se irían manifestando en discos venideros. En cuanto a esta, una canción mayúscula dentro de un álbum que suponía el inicio de una grandísima carrera. Aunque las explosiones en el cielo más exitosas vinieran después.

Anuncios