¿Cuántos clones indisimulados de Black Sabbath es capaz de soportar la escena heavy actual antes de acabar completamente saturada? Estamos cerca ya de alcanzar dicho punto, y dentro de esta oleada (de la cual, por cierto, no me estoy quejando en absoluto pues son muchas las alegrías que nos está dando) hay incluso una corriente propia que viene definida por el empleo de voces femeninas, algo que siempre ofrece un toque de distinción. A esta vertiente corresponden Electric Citizen.

La banda de Ohio debuta con Sateen, disco publicado con RidingEasy Records, intentando hacerse un hueco en la escena occult rock donde vienen ya tiempo dándose codazos grupos como Kadavar, Orchid o Blood Ceremony, todos ellos muy queridos por aquí. No vienen dispuestos a revolucionar vuestras convicciones ni a dar la vuelta a vuestro mundo, pero dudo que ningún aficionado al género se arrepienta de probar suerte con este trabajo.

Los objetivos del retro rock están muy claros y ellos demuestran que los han entendido a la perfección minimizando las tentativas de modernidad y abrazando el ayer sin ningún tapujo. Vamos pues a sumergirnos en esa adormecedora marea del “cualquier tiempo pasado fue mejor” que nos ofrecen Electric Citizen en este primer disco que se puso a la venta el pasado 1 de julio.

Electric Citizen, más de lo mismo y todo bueno

Los ingredientes son fáciles de distinguir: un riff tras otro al más puro estilo Iommi, estructuras clásicas del heavy de primera hornada sobre los cuatro minutos y por encima de todo, el contraste perfectamente establecido con la voz de Laura Dolan, el verdadero alma de esta fiesta. La influencia de incontables divas del rock y el blues es indiscutible en ella, aplicando un rango que va de lo melódico a lo más ácido en perfecta sincronía con sus tres compañeros de formación.

Una similitud cercana en el tiempo y fácil de establecer nos llevaría a los también recomendables Ruby The Hatchet por el carácter que imprimen al doom las voces femeninas con toque aguerrido, aunque es cierto que su Ouroboros optaba por un espectro más amplio de rango estilístico que el aquí mostrado. Electric Citizen van mucho más a pistón con la idea que llevan en la cabeza, lo cual tampoco está mal si se trabaja con la buena mano que ellos demuestran.

Una producción que desprende sabor vintage para darle fuerte al doom en cortes como esa irresistible apertura que es ‘Beggar’s Need’, a la psicodelia vitaminada de ‘Hawk Nightingale’, al occult sin complejos de ‘Burning In Hell’ o al stoner más directo en ‘Light Years Beyond’. En total son diez cortes los que llevan este Sateen al borde los 40 minutos de duración, en los que entraremos de manera casi instantánea gracias a la fácil y rápida asimilación de los conceptos desplegados durante el mismo.

Como no podía ser de otro modo, la estética que rodea a la banda nos transporta cuatro décadas atrás en el tiempo, destacando sobremanera esa portada en la que la fantasmagórica silueta de Dolan nos parece estar dando la bienvenida a un mundo de oscuridad. Por suerte, aceptar la invitación que nos lanza con los brazos abiertos no nos costará ninguna clase de disgusto.

7.5/10

La carta de presentación de Electric Citizen os permite imaginar por dónde irán los tiros sin ni siquiera tener que activar el reproductor, aunque ya os digo yo que no os arrepentiréis de hacerlo. Heavy de la vieja escuela como tantas veces hemos oído ya pero que, de momento, no suma puntos para conseguir cansarnos gracias a su estupenda cantante y la profesional ejecución de todo el cuarteto en general. Lo podéis paladear al completo a través de Soundcloud.

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