La potencia sin control no vale de nada. Era un slogan de un conocido anuncio de hace años, y en los directos es una máxima que cualquier grupo o artista debería cumplir, independientemente del estilo. Incluso en el soul, que permite dirigirse hacia el desenfreno incendiario o al susurro más sugerente, lo que quizá marca la diferencia entre los distintos músicos es saber cómo administrar esa garra, y de qué manera saber frenarse y disfrutar de los medios tiempos, o de cómo navegar entre el blues o el rock & roll.

Lo que pudimos ver ayer demuestra que Eli “Paperboy” Reed sabe exactamente cómo administrar sus fuerzas, y cómo jugar sus bazas en cada momento. Por decirlo de alguna manera: es el Federer del soul.

Con puntualidad (no, británica no, que es de Massachussets), arrancó un concierto de hora y media en la que demostró que confía ciegamente en su nuevo álbum (lo tocó enterito), y eso implica que su directo no es tan explosivo como el que podría haber dado en anteriores fechas, en las que tanto Roll with you como su EP Ace of Spades eran los protagonistas. En este nuevo álbum ha conseguido un resultado mucho más pulido, con una producción más sofisticada pero a la vez más accesible: en definitiva, más pop, y eso repercute en un directo que se ajusta a su evidente figura de frontman/soulman/estrella.

Dejó claro que, paralelamente a sus impresionantes facultades vocales, su carisma sobre el escenario (y luego en el stand de discos) es evidente. Demuestra seguridad, y se preocupa por implicar a la gente en su directo. Sabe dejar los momentos de lucimiento a su banda (con alguna instrumental) y cuándo lucirse él vocalmente; consigue integrar un repertorio variado en el que se permite reinterpretaciones, como la genial ‘Am I wasting my time’ a guitarra y Hammond, o una primera parte a capella de ‘Time will tell’.

En relación con esto, lo que más me gustó de su concierto de ayer fue su sentido del espectáculo. Cómo entretener y mantener la atención de un público (entregado de antemano, eufórico tanto a la entrada como, y es lo más importante, a la salida, muchos de ellos pasando por caja para llevarse su vinilo firmado), logrando hacernos viajar en el tiempo y pensar que esto podría suceder paralelamente a las tramas de ‘Mad Men’, y a la vez, sonando contemporáneo.

Desde un inicio fulgurante con ‘The Satisfier’ y ‘Name calling’, fue alternando sus medios tiempos (‘Help me’, ‘Pick your number’, o una conmovedora ‘Time will tell’ (el momento de la noche para muchas de las parejas allí presentes, que hasta se marcaron algún baile) con sus canciones más swing (‘Tell me what I wanna hear’), rockabilly (‘You can run on’) o big band (‘Young girl’, ‘Come and get it’), dejando para el final las majestuosas ‘(Doin’ the) Boom boom’ y ‘Explosion’. En definitiva: el rey del soul no tiene por qué preocuparse: será muy difícil que alguien le arrebate el trono.

Imagen | La Industria del Recuerdo en Flickr
En Hipersónica | Eli “Paperboy” Reed — Roll with you, Eli ‘Paperboy’ Reed en la Plaza Mayor de Gijón (26–07–2010): a mí me dejó bastante frío

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