Elle Belga en el Black Mirror Festival (LABoral — Gijón, 21–02–2015)

El cartel que diseñó la organización del Black Mirror Festival ya te obligaba a fijarte con más detenimiento en la imagen. Ese bloque cúbico suspendido sobre un paisaje indefinido, montañoso, al atardecer, ¿o es cuando amanece?, y ese personaje tomado de espaldas, como sorprendido ante ese acontecimiento sobrenatural, tenían mucha fuerza. El programa de actuaciones tampoco era manco: Elle Belga de plato fuerte, Sara Galán para calentar el ambiente y Alfe, (A Letter For Elise), que vendría en formato de banda única e irrepetible con Ann Deveria, Territoire y Pablo und Destruktion. Al final no pudo ser por causas familiares y fue el segundo quien ocupó su lugar. Una pena, porque quedamos con ganas de ver ese directo de dark, noise e industrial.

Elle Belga ya han superado con creces el rodaje en directo de su disco Refugio, publicado a finales de 2013 por Gran Derby Records, su debut con este sello. Sin esas ataduras, José Luis García y Fany Álvarez lo tuvieron claro: el del Black Mirror Festival iba a ser el banco de pruebas de un nuevo repertorio, excelso, y nunca este adjetivo fue tan adecuado tanto para presentar nuevo material como para mostrar los nuevos arreglos del que ya conocíamos.

El excelso nuevo repertorio de Elle Belga

No estaba sugestionado ni nada que similar pero la actuación de Elle Belga me puso en varios momentos los pelos de punta. Jose Luis (guitarra y voz) y Fany (percusión y voz) más algunos detalles pregrabados como esas voces de niños en ‘Todas las cosas’ o ese ‘Nisi dominus’ que sirvió para hacer el momento todavía más severo.

Había mucho público en el Chill Out de LABoral Centro de Arte y Creación Industrial pero todo el mundo estuvo como en misa, cayado, como ensimismado en el espectáculo. Se agredeció el silencio porque Elle Belga lo merecían. En ese proceso de reinvención del dúo nos sorprendieron con una revisión de ‘Sol’, de Manta Ray, que ellos ya recuperaron en 1507 segundos prestados. Gloriosa la primera parte titulada ‘El sol se cayó’, una especie de spin off de esa canción ya clásica del rock independiente estatal, a la que unieron como interludio la pieza de Vivaldi.

Me quedaron grabadas ‘Euforia’/’Sal mi valiente’, con ese “ya no interesas ni al mundo ni a mí”, la mezcla de ‘Las generalas’ con otra nueva, ‘El pueblo’, o ese agónico ‘Ahora’, que llegó al final de la actuación, a dúo, que podría ser el hit de su próximo álbum. Sobresaliente sería una nota que se quedaría corta si hubiera que puntuar a Elle Belga esa noche. Gracias, de verdad.

Antes, la madrileña afincada en Valencia, Sara Galán, de Cello+Laptop, nos mantuvo pendiente de sus improvisaciones con chelo y ruidos. Quizás no le ayudó ni el sonido ni el espacio tan grande que le tocó llenar con una música tan especial. Acaso en un local con el público rodeándola se hubiera sentido más arropada.

territoire

Cerró el festival, coproducido por LABoral y con el artista multidisciplinar Javier Bejarano (Pablo Und Destruktion, Fee Reega) como director, Territoire, proyecto del francés Olivier Arson (The Folding And The Point). Repetía visita al Black Mirror y venía con banda: batería y bajista, que también tocaba guitarra, y se le sumó en un momento puntual Sara Galán.

Territoire hicieron del espacio contiguo al Chill Out una especie de lugar incómodo. Lo llenaron de humo y luego crearon un ambient lleno de matices que se tornaron incandescendes en ciertos momentos, casi post-rock y kraut. Lo suyo fue un llegar y besar el santo. Los temas fueron creciendo poco a poco, generando una sensación entre enrarecida y catártica. Los temas que hizo de este disco tan recomendable como es Mandorle (Envelope Collective, 2012), que luego remezcló el año pasado en Mandorle- Versions, fueron de menos a más. Un concierto de los que no se olvidan en meses.

Fotografías | Víctor R. Villar en Pinterest

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