Erase Errata — Lost Weekend

En el espectro de grupos femeninos con ganas de dar caña, este año ha estado claramente marcado por el regreso, diez años después, de uno de los buques insignia de las riot grrrls, Sleater-Kinney. Pero no ha sido el único. De hecho, una de esas formaciones que han mamado del grupo liderado por Corin Tucker y Carrie Brownstein, las norteamericanas Erase Errata, también han vuelto a la vida compositiva este año. Y también lo hacen bastante tiempo después, aunque esta vez nueve años y no diez. Lost Weekend, su cuarto álbum, no es un trabajo para tirarse de los pelos. De hecho, el grupo tampoco lo es, pero es una de esas bandas que mantienen una buena regularidad en sus elepés. Y en ese sentido, Lost Weekend no decepciona.

Esta vez no se han dedicado a componer canciones tan irreverentes como en anteriores ocasiones, pero siguen teniendo esa pose artie basada en un punk que con los años ha ido amilanándose. Quizá sea también porque ya son unas veteranas y el tiempo siempre acaba influyendo en tu obra, el caso es que este es el álbum que más recuerda a las últimas Sleater-Kinney. Con todo lo que ello significa, desbarres y frenetismo el justo, pero buenas dosis de clase y devaneos de bajo y guitarra que te levantan de la silla sin que te des cuenta. Ritmos vibrantes en los que Jenny Hoyston ya no se erige como la voz agresiva de discos anteriores, pero sigue cantando con ese cierto desparpajo que también le ha caracterizado.

Donde antes había momentos más lo-fi, ahora hay una producción más pulida, pero sobre todo, medios tiempos en los que se acomodan y sueltan su liturgia en condición de veteranas. Es el caso de ‘My Life In Shadows’. Con la excepción de ‘Scatteread Means’, el corte más aguerrido y de más intensidad, el resto del disco discurre bastante bien mediante temas como ‘Watch Your Language’; ya no se dedican a pisar el acelerador para salirse de la curva. Ahora disfrutan de la conducción, y en esta última canción podemos disfrutar por ejemplo de la buena labor en el bajo de Ellie Erickson, que es bastante notable durante todo el LP. Gracias a sus riffs y su aporte melódico, lo que se pierde en inmediatez se gana en buen detallismo.

7.2/10

Y esa es la tónica de un regreso que no estaba entre los esperados por todo el mundo. Es más, apenas ha hecho mucho ruido, pero se trata de un buen álbum que gustará a los parroquianos y parroquianas del conjunto, que con este lanzamiento ha vuelto a hacer de la regularidad su principal bandera. Una trayectoria con pocos puntos negros en su haber, algo positivo a tener en cuenta cuando nos enteramos de su vuelta, que ya prometía con su adelanto. Si te gustó No Cities To Love, te gustará el regreso de Erase Errata. Aunque hay una brecha generacional entre ambas formaciones, el cuarteto de San Francisco cumple con el expediente y deja tres o cuatro canciones para el bucle en este completo y satisfactorio regreso.

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