Después de las densas brumas de We Have The Facts, su obra anterior, The Photo Album abrió en Death Cab For Cutie las ventanas y dejó correr el aire. Lo cual no quita para que, en busca de una mayor luminosidad, bajarán un pelín un listón compositivo. Era 2001 y el grupo seguía sin entregar esa obra grande que parecían predispuestos a hacer, pero que nunca lograban culminar.

The Photo Album no es un disco malo, pero no juega las cartas ganadoras. Al contrario, se empeña en alargar las partidas, en pedir mus cuando no debe y en dar vueltas y vueltas a la baraja, en busca de no se sabe bien qué. Death Cab For Cutie tocan demasiados palos y acaban pagándolo allí donde, hasta ese momento, habían sido infalibles: en la capacidad de sus canciones para emocionar y tocar la fibra (a veces con lo básico).

No obstante, The Photo Album muestra a una banda muy segura de sus posibilidades. No hay contradicción en lo que digo: ellos sabían lo que querían lograr, pero las musas no se les aparecieron del todo en este disco. Así que visto hoy, con al perspectiva de toda la carrera posterior del grupo, The Photo Album es pálido reflejo de la intensidad que transmite Transantlanticism o de la madurez bien asumida de Plans.

Como si fueran una versión más asequible de Built on Spill, Death Cab For Cutie insisten en poner las guitarras en tensión y mezclarlas con la lírica con pretensiones de Gibbard y su dulcísima voz. En cierto modo, en este disco se parecen también a Radiohead, pero a los que muchos hubieran querido escuchar después de OK Computer. Y, pese a todo, no acaba de despegar del todo en un recorrido que, salvo determinados enfoques novedosos (las baladas azucaradas pero convincentes, como ‘Steadier Rooting’ o ‘Styrofoam Plates’), peca de monótono.

Death Cab For Cutie estaban al borde del éxito, y aunque no lo supieran puede que lo intuyeran, con ese olfato que a veces tienen los grupos al respecto de su propia obra. Quizás estaban convencidos de que The Photo Album era lo mejor que podían entregar, y por eso el disco consigue sonar convincente incluso en sus partes más aburridas. Que no sean buenas no quiere decir que echen al oyente para atrás. Repito que The Photo Album no es un desastre.

Y, sobre todo, no lo es por sus mejores canciones. Por ejemplo, ‘A Movie Script Ending’ (youtube), una preciosa reconstrucción del libro de estilo que llevaron al límite en We Have The Facts, diseñada para ponerte los pelos de punta en tu dormitorio de adolescente. O ‘We Laugh Indoors’ (youtube), para la sección de seguidores del grupo más cerebrales.

https://www.youtube.com/embed/vbn9Gev6jYE

The Photo Album, más que un libro con los mejores recuerdos, es como esos sobres que antes nos daban en las tiendas de revelado y que, al final, sólo servían para guardar las fotos que no nos cabían en nuestro álbum personal o que no tenían suficiente calidad. Había algo en todas esas imágenes borrosas, fallidas, que nos impedía tirarlas. Y, después de un tiempo, era hasta posible mirar con cariño los encuadres malos, los movimientos demasiado rápidos para que el objetivo pudiese plasmarlos y la yema de los dedos, que se metían con demasiado frecuencia en el encuadre.

Este disco es así: dedos borrosos, desenfoques y encuadres mal escogidos en las canciones que después harán grande al grupo. Y, pese a todo, sigue teniendo emoción a raudales.

Death Cab for Cutie: discografía

Subscribe
Notify of
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments