Especial Faith No More: Angel Dust

Después de que hace unos días mi compañero Gallego diera el pistoletazo de salida con The Real Thing a este especial en el que vamos a repasar la discografía de Faith No More (con Mike Patton a bordo, se entiende. Porque Faith No More es Mike Patton. Punto) toca aterrizar en el que para muchos, entre los que me encuentro, es el mejor álbum de la banda: Angel Dust.

El cuarto trabajo de Faith No More, el segundo con Patton a cargo de las voces, es a su vez el primero en el que el cantante empieza a participar activamente en la composición de los temas. Cabe recordar que en The Real Thing, como él mismo ha declarado en alguna ocasión, lo único que hizo (y no es poco, vaya) fue poner su talento vocal a unos temas que ya estaban hechos. Algo así como tocar en una banda ajena: “mira Mike, el cantante que teníamos ya no está y tenemos unos temas que son así y asá. Ponte a hacer unas cuantas letras y melodías de voz, anda, que nos hace falta alguien”.

https://www.youtube.com/watch?v=ezAoxiLQRd0

Por suerte Patton, que no acababa de caerse de ningún árbol precisamente, hizo un trabajo excepcional en Angel Dust a todos los niveles. Su implicación en la banda fue tal, pese a continuar con sus (y mis) queridos Mr. Bungle en activo por aquel entonces, que para escribir algunas de las letras del disco se metía con su coche en barrios realmente peligrosos de la ciudad simplemente para observar a la gente y transformar todo eso en una buena fuente de inspiración. En cualquier caso hay que aclarar también que hay algunas letras que Mike escribió en colaboración con otros miembros del grupo, como ‘Be Aggressive’ (Patton, Roddy Bottum) o ‘Everything’s Ruined’ (Patton, Gould).

Por otro lado tenemos a otro personaje muy carismático en la banda al que se le acababa su tiempo con este disco: Jim Martin. El peculiar guitarrista, cuya influencia en el sonido de Faith No More había sido esencial desde sus principios, consideró que el giro hacia un mayor protagonismo del apartado vocal en los temas, debido principalmente a la llegada y la influencia de Patton, no iba con él y decidió abandonar el barco. Angel Dust, por lo tanto, supuso para él el último trabajo de estudio junto a Faith No More.

Musicalmente, como decía, Angel Dust deja un poco de lado la presencia de guitarras para darle algo más de peso al trabajo de Patton. Esto puede ser comprobado con tan sólo escuchar ‘Land of Sunshine’, el tema encargado de abrir el álbum. Los teclados, la base rítmica y la voz tienen mucho más protagonismo que las guitarras. Es un tema potente, pero que ciertamente pone a Jim Martin en un papel algo secundario. O al menos menos presente de lo que él hubiera preferido.

‘Caffeine’, el segundo corte del disco, sí que recupera algo de protagonismo guitarrero, aunque sigue siendo Patton el que deja bien claro quién manda ahora poniendo de manifiesto su tremenda versatilidad vocal mientras se mueve de un registro a otro sin despeinarse. En mi opinión uno de los mejores cortes del disco.

A ‘Caffeine’ le sigue otra verdadera joya llamada ‘Midlife Crisis’, donde de nuevo las guitarras brillan por su ausencia y solamente hacen acto de presencia para remarcar un par de secciones. Eso sí, cuando lo hacen lo hacen bien. No quiero que se me entienda mal cuando hago referencia a este menor protagonismo del elemento guitarrero en los temas de Angel Dust, puesto que no es una crítica negativa en absoluto, los temas me encantan tal y como son. Si lo hago es para entender los pensamientos de Jim Martin en cuanto a su papel en la banda, lo que le llevó a decidir su marcha.

La banda se permite en este disco vaciladas como ‘RV’, un tema que se aleja por completo de la tónica general del disco pero que nos regala un momento de descanso bonito y que se agradece. Quizás sea una de las referencias más claras a la forma que tiene Patton de entender la música: no hay límites que valgan.

Hay más locuras en el disco y la prueba de ello es la decisión de incluir una acojonante versión del tema de la película ‘Midnight Cowboy’, titulada de igual forma, que surge tras la idea de querer incluir en el disco una bonita balada. Por no hablar de la extrañísima y a su vez deliciosa ‘Malpractice’ (Goear), que uno no sabría muy bien dónde ubicarla si no fuera porque sabe que ha surgido de las entrañas de Faith No More. Muy cerca de las sonoridades propuestas por Mr. Bungle.

Quiero acabar este post con maravillosa versión del ‘Easy’ (YouTube) de los Commodores (con Lionel Richie al frente), un tema que nació como cara B y que a posteriori se incluyó en la versión europea del Angel Dust.

Un disco tremendo que daría paso a una nueva era para la banda tras la marcha de Jim Martin, cuyo hueco fue inicialmente ocupado por Trey Spruance. Pero eso ya lo veremos en el siguiente capítulo de nuestro especial.

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