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Especial Metallica: Metallica (The Black Album)

Los cuatro primeros discos de Metallica fueron relativamente fáciles de comentar. Son sus grandes trabajos de los 80, los que les encumbraron a la cima del metal con su desbordante sonido y los que todos los fans reconocemos como los imprescindibles de su discografía. Sin embargo, ahora es cuando la cosa comienza a ponerse difícil.

Entrando en los 90, el thrash ya había logrado por fin un éxito comercial de envergadura. …And Justice for All fue el primer disco de los californianos en entrar en el top ten de Billboard, logrando la certificación de platino nueve semanas después de su lanzamiento, y los trabajos que otras bandas del género publicarían al principio de la década recibirían similar reconocimiento.

A pesar de esta excepcional coyuntura, cuando Hetfield, Ulrich y compañía se metieron al estudio en octubre de 1990 para la grabación del que sería su quinto álbum, en sus mentes planeaba algo bien distinto. Su disco homónimo, también conocido como The Black Album, diría adiós al thrash metal, estilo del que los californianos fueron los principales creadores.

The Black Album, vientos de cambio para Metallica

Se trató pues de una jugada arriesgadísima, que vendría marcada por profundas dicotomías, en muchos casos contradictoras. Así, no deja de resultar llamativo ver cómo el primer disco de Metallica que podríamos considerar puramente heavy metal, fue al mismo tiempo el último gran álbum de la banda. Es un grandísimo trabajo que siempre será recordado por las grandes canciones que nos dejó, pero que también lo será por dar el pistoletazo de salida para el giro del cuarteto hacia sendas más comerciales que tan criticado ha sido en años posteriores.

A pesar del evidente cambio estilísitico, su éxito fue rotundo e inmediato

A pesar del evidente cambio estilísitico, su éxito fue rotundo e inmediato, siendo el primer lanzamiento de la banda en alcanzar el número uno en la lista de ventas de Billboard, y llegando a cosechar la friolera de 15 discos de platino. Esto le convierte en el vigésimo quinto álbum más vendido de la historia en Estados Unidos, además claro está de ser el trabajo de Metallica del que más copias se han despachado.

Ello no lo convierte, al menos bajo mi punto de vista, en su mejor disco; pero no obstante se trata de un gran trabajo, a pesar de sus inconsistencias. Y aquí vuelven a hacerse patentes las dicotomías de las que antes hablaba, pues el álbum negro puede dividirse claramente en dos por sus temas inolvidables, y por aquellos que nunca debieron ser grabados. Este hecho produce que la calidad de sus canciones por separado sea superior que la del conjunto.

De hecho, entre los temas de facturas más brillante, se encuentran algunas de mis canciones favoritas, ya no sólo de esta banda, sino de todos los tiempos. El mejor ejemplo de ello nos lo da ‘Enter Sandman’ (YouTube), la oscura interpretación del Señor de los sueños y los terrores nocturnos es sin duda uno de los temas más exitosos y reconocibles de la banda. Fue la segunda canción para la que grabaron un videoclip, tras haberse estrenado en el elepé anterior con ‘One’.

La velocidad punta y los riffs atronadores de los discos anteriores han desparecido

Como podemos ver, la velocidad punta y los riffs atronadores de los discos anteriores han desparecido. Los temas, con tempos más bajos y progresiones más interesantes, se hacen claramente más accesibles a la mayor parte del público, lo cual no fue del todo bien recibido por muchos de sus seguidores. La crítica en cambio no dudó en encumbrar a este disco, y a canciones como ‘Enter Sandman’. Y aquí tenemos una nueva situación bipolar.

Otro buen ejemplo de lo que supuso una composición más abierta a toda clase de oyentes, pero que sin embargo no dejó por ello de contar con una altísima calidad, lo representa la archiconocida balada ‘Nothing Else Matters’ (YouTube), esa que tantísimos grupos han versionado, y que prácticamente todo aquel que empieza a tocar la guitarra se dispone a aprender.

En mi opinión, no es la mejor balada del cuarteto americano, pero sí la más celebrada, y nadie puede negar la enorme belleza que posee. Por desgracia, no puede decirse lo mismo de todos los temas del álbum, ya que como apuntaba antes, no todo el monte es orégano. Aunque son los menos, hay entre los cortes del disco conocido como Metallica una serie de temas verdaderamente infumables, y que rompen por completo el buen ritmo general.

Estoy hablando de canciones como ‘Don’t Tread on Me’, la cual nunca ha sido interpretada en vivo por la banda, ‘My Friend of Misery’ o ‘Holier Than Thou’, de las cuales lo mejor que puede decirse es que sirven para hacer que las canciones muy buenas (como ‘Of Wolf and Man’) o simplemente medio buenas (como ‘Sad Bad True’) resalten aún más.

Volviendo a lo que de verdad merece la pena de The Black Album, tengo obligatoriamente que hacer mención a ‘The Unforgiven’ (YouTube), la poderosísima balada que fue elegida como tercer single del mismo. Además, cuenta con uno de los mejores videoclips grabados por la agrupación.

Tal como explica Ulrich al ser preguntado por ella, la intención de la banda era “crear algo nuevo con la idea de balada”, así que en lugar del verso melódico estándar y los coros heavy, la banda optó por invertir la dinámica, presentando versos pesados y distorsionados, junto a coros suaves y melódicos. El resultado, una canción tan emblemática, que ha llegado a recibir hasta dos secuelas, una en el ‘ReLoad’, y otra próximamente en el ‘Death Magnetic’.

Así pues, podemos decir sin lugar a dudas que este es el último gran disco de la banda… hasta la fecha. Un trabajo de enormes contrastes, donde lo mejor y lo peor de Metallica se unen para conformar un álbum de ruptura, y que ha sido tan criticado como ensalzado. ¿Acertó o no el cuarteto con el cambio? Bueno, cada uno tendrá su propia respuesta para eso.

Discografía de Metallica

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