Anuncios

Especial Metallica: Ride The Lightning

Tomo el relevo de la mano de mi compañero Gallego para seguir con el repaso a la discografía de Metallica que vamos a llevar a cabo en Hipersónica hasta poco antes de que Death Magnetic, el próximo y muy esperado álbum de los californianos, se ponga a la venta.

Toca meternos de lleno en Ride The Lightning, el segundo y fantástico trabajo de Metallica, que fue lanzado en el año 1984. En concreto salió a la venta el 27 de julio de ese año, justo un día antes de que dieran comienzo los Juegos Olímpicos de Los Ángeles que el mismísimo Ronald Reagan tuvo el honor de inaugurar.

Y si queréis otro par de datos curiosos allá van: dos días antes, el 25 de julio, la rusa Svetlana Savitskaya se convertía en la primera mujer en darse un paseito por el espacio. Además, ese año otra mujer llamada Beverly Lynn Burns tuvo el honor de ser la primera capitán de un Boeing 747. Todo un hito en la historia.

Después de situarnos brevemente dentro del contexto cultural en el que el disco vio la luz vamos a lo que verdaderamente nos importa aquí, que es la música que se esconde tras el segundo trabajo de una banda que nació para patear culos y que a día de hoy, más de 20 años después, sigue dando caña pese a todos esos momentos tormentosos por los que han tenido que pasar a lo largo de todo este tiempo.

Ride The Lightning es un un verdadero paso adelante para la banda en cuanto a sonido y nivel compositivo. Es cierto que muchos de los temas que lo forman siguen gozando de una velocidad endiablada directamente extraída de su primer trabajo, pero en Ride The Lightning hay novedades más que interesantes que dan lugar a tempos más pausados y temas más largos y llenos de arreglos.

Estoy hablando, por ejemplo, de ‘Fade to Black’. Fue el primer single del álbum y se trata de un tema totalmente alejado de lo escuchado en Kill’ Em All. De corte mucho más pausado y con una duración de casi 7 minutos, se convirtió en la primera balada de la banda. Un temazo que a día de hoy todavía pone la piel de gallina.

Cabe decir que este tema en concreto, y el álbum en general, se compusieron en una época durante la que tanto James Hetfield como Lars Ulrich estaban algo obsesionados con la muerte. Esto es algo de una importancia vital a la hora de entender mejor el disco, como vamos a ver a continuación.

Siguiendo esta pauta nos encontramos con el segundo single del álbum, titulado ‘For Whom the Bell Tolls’. Un tema basado en una sección de la novela del mismo nombre escrita por Ernest Hemingway, publicada en 1940. En dicha novela el escritor nos relata la historia de un americano integrado en las Brigadas Internacionales durante la Guerra Civil Española, que consistían en unas unidades del ejército republicano formadas por voluntarios de numerosos países con el objetivo de combatir a las fuerzas nacionalistas dirigidas por Franco.

‘For Whom the Bell Tolls’ (YouTube), el tema de Metallica, se centra en el pasaje de la novela en la que un grupo de integrantes de las Brigadas Internacionales son aniquilados por el enemigo en una colina cuando intentaban escapar de los fascistas.

Musicalmente es un tema conocido por su característica introducción llevada a cabo por Cliff Burton al bajo. Una intro que ha sido confundida en ocasiones por estar tocada con distorsión y wah-wah, algo que hace pensar a algunos que está tocada con una guitarra. El tempo medio del tema ayuda también a reforzar la historia que esconde su letra.

A parte de ese primer paso hacia las composiciones más fáciles de digerir por todo tipo de estómagos que supuso ‘Fade to Black’, hay que decir que hay otro tema en concreto que ya apunta hacia un mayor gusto por las melodías vocales y los estribillos fácilmente reconocibles. Hablo de ‘Escape’, un tema a medio tiempo que resulta hasta casi una rareza al lado del resto de cortes del disco.

‘Creeping Death’ llegó a salir como single en el Reino Unido y Francia y vuelve a basar su letra en textos escritos, en este caso partiendo de ciertos pasajes de la Biblia, que hacen referencia a la muerte. Concretamente hablamos de la décima y última plaga en Egipto, aquella por la que murieron todos los primogénitos de todas las familias egipcias.

Quiero acabar este breve repaso al segundo trabajo de Metallica de la misma forma en la que acaba el disco: con ‘The Call of Ktulu’. De nuevo la literatura sirve de inspiración a la banda para crear una pieza instrumental totalmente imprescindible dentro de su carrera. H. P. Lovecraft escribió en 1926 un relato corto llamado ‘The Call of Cthulhu’ que posteriormente, en febrero de 1928, fue publicado en un magazine dedicado al género fantástico y de terror llamado ‘Weird Tales’.

En un disco en el que, como os decía, el tema principal es la muerte no podrían haber elegido un final mejor: Cthulhu, señor de la ciudad sumergida de R’lyeh, vino de las estrellas cientos de millones de años atrás para acabar con la humanidad. La banda sonora imaginada por Metallica es maravillosa.

Por cierto, ‘Ride the Lightning’ y ‘The Call of Ktulu’ fueron los últimos temas en los que Dave Mustaine aparecería en los créditos de las composiciones de la banda.

Un disco musicalmente redondo repleto de interesantísimas referencias culturales a las que merece la pena prestar atención. No ya solamente para que nos ayuden a comprender mucho mejor el concepto que se esconde tras el disco, sino porque en sí mismas son joyas.

Discografía de Metallica

Anuncios